La Crepúsculo quiere ser una historia de amor sobre una chica que se enamora de un vampiro. En su lugar, termina siendo una película sobre una chica que mira a un chico mientras él explica por qué no la lastimará. La película de 2008 comienza con Bella Swan mudándose a Forks, Washington, para vivir con su padre después de que su madre se case de nuevo. Allí conoce a Edward Cullen, un compañero misterioso que avanza por la vida como si estuviera hecho de piedra. Él es un vampiro y ha pasado un siglo conteniendo su hambre alrededor de los humanos. Ella es humana y ha caído en amor con él de todos modos.
Trailer, por The Twilight Saga.
Forks y los Cullen
La ciudad de Forks es gris y húmeda, y la película dedica mucho tiempo a mostrarla. La Crepúsculo está en su mejor momento cuando se detiene para dejar que los personajes respiren. Las conversaciones de Bella con sus nuevos amigos, particularmente Angela Weber y Jessica Stanley, dan al filme cierta calidez. La escena donde Bella y Edward bailan en el baile escolar es un momento tranquilo que funciona bien, porque permite a los actores jugar uno contra otro sin tener que decir mucho.
El problema empieza cuando la película decide explicar todo. Edward le cuenta a Bella sobre su especie en largas escenas pesadas que se sienten más como una charla que como una conversación. La historia de los vampiros, las reglas que los gobiernan y el peligro que enfrentan de otros seres sobrenaturales — todo eso se describe de una manera que vacía el misterio de la relación central.
El Romance Se Estanca
El romance mismo es el motor de la película, y se estanca temprano. Bella y Edward apenas están juntos en pantalla, pasando la mayor parte del tiempo separados. Bella observa a Edward desde lejos y Edward observa a Bella desde lejos, y la película hace poco para hacer que esa conexión se sienta urgente. La tensión proviene menos del peligro de los Volturi y más del simple hecho de que la pareja no puede tocarse.
Hay momentos de verdadero sentimiento enterrados bajo la exposición, pero se pierden en la extensión de la trama. La película dura casi dos y medio horas y parece más larga. Las escenas se alargan más de lo necesario y el ritmo se desvanece en el centro.
Lo Que Funciona
- Las actuaciones de Kristen Stewart y Robert Pattinson sostienen la película cuando el guion les permite. Su química es real, incluso cuando el diálogo no lo es.
- La cinematografía capta la belleza empapada de lluvia de Forks de una manera que se siente auténtica.
- La partitura, de Carter Burwell, añade ambiente sin ahogar la acción.
- El reparto secundario, liderado por Billy Burke como Charlie Swan y Peter Facinelli como Emmett Cullen, dan al film un sentido de familia que le da sustento al fantástico.
Estos elementos funcionan juntos para crear una película que es intermitentemente entretenida. Son suficientes para mantener a los espectadores interesados durante los tramos más tranquilos, pero no son suficientes para rescatarla de sus problemas estructurales.
El Veredicto
Crepúsculo es una película que sabe cómo ambientar una escena pero lucha por construirla. La romance es un fuego lento que nunca termina de prenderse, y el mundo de los vampiros está explicado con tanta profundidad que poco queda por maravillarse. El film es mejor en sus momentos más tranquilos y centrados en los personajes, y peor en sus tramos largos y explicativos.
Puntuación: 4.8 sobre 10.
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