Todo es un extraño juego sobre ser todo. Le pide que mire una mota de polvo y vea una galaxia. Le pide que mire una galaxia y vea una mota de polvo. Esa ambición es todo el juego, y en su mayor parte funciona.
Trailer, vía Double Fine.
Being Something Else
En Everything, usted es una conciencia que puede habitar casi cualquier cosa. Un grano de arena. Un automóvil. Un planeta. Una galaxia. Usted cambia entre estas formas constantemente, y el juego rara vez le dice por qué. No hay una historia en el sentido tradicional. No hay un objetivo más allá de la exploración y el descubrimiento.
La mecánica principal es simple: usted presiona un botón y se convierte en otra cosa. Usted se mueve a través de un mundo hecho de capas anidadas, cada capa conteniendo objetos más pequeños que puede entrar. Dentro de una casa, podría encontrar un gato. Dentro del gato, podría encontrar una pulga. Dentro de la pulga, podría encontrar una célula. Dentro de la célula, podría encontrar una molécula. El juego nunca se detiene.
Los Mundos
Los mundos que visita son abstractos y pictóricos. No son realistas de la manera en que la mayoría de los juegos son. Son planos, coloridos y a menudo surrealistas. Algunos niveles están basados en ubicaciones familiares, como una calle de la ciudad o un bosque. Otros son pura abstracción, con formas y colores que parecen no tener origen.
La música cambia con su escala. Un objeto pequeño podría escuchar un zumbido agudo. Un objeto grande podría escuchar un retumbar bajo. El diseño de sonido es sutil pero eficaz, dando a cada forma una identidad distinta.
La Sensación
Hay una tranquila maravilla en Everything. Cuando se encoge hasta una partícula diminuta y observa una mano que lo levanta, se siente íntimo. Cuando crece a una escala masiva y observa cómo las ciudades se reducen a puntos, se siente inspirador. El juego utiliza estos cambios para hacerle sentir a la vez insignificante y poderoso.
Es un equilibrio extraño, y lleva tiempo acostumbrarse. El juego no se explica a sí mismo. No le toma la mano. Simplemente le presenta un mundo y lo deja vagar.
Los Problemas
La falta de dirección también es un problema. Sin un objetivo, el juego puede sentirse sin rumbo. Podría pasar una hora explorando un solo nivel, encontrando nuevos objetos para entrar, y aún así no saber qué está buscando. El juego no ofrece ninguna guía, ninguna pista, ningún objetivo. Esto es deliberado, pero significa que la experiencia puede divagar.
Algunos de los mundos son más interesantes que otros. Algunos niveles parecen escasos, ofreciendo poco para descubrir. El juego está en su mejor momento cuando es denso, cuando cada objeto esconde una nueva ruta. Está en su punto más débil cuando se siente vacío.
Los controles son simples pero a veces frustrantes. Moverse entre formas es rápido, pero navegar por el mundo puede ser lento. La cámara a veces tiene dificultades para seguir tu tamaño cambiante, lo que lleva a momentos de desorientación.
La Alegría
Cuando todo funciona, funciona maravillosamente. El momento en que entras por primera vez en un nuevo objeto y ves el mundo desde su perspectiva es genuinamente emocionante. El juego recompensa la curiosidad. Recompensa prestar atención. Recompensa mirar al suelo y ver un universo.
El modo multijugador es un punto destacado. Los jugadores pueden unirse a los mundos de los demás y explorar juntos, convirtiéndose en lo que quieran. Es una idea inteligente, y transforma una experiencia solitaria en una compartida.
El Veredicto
Everything es un juego sobre la perspectiva, y cumple esa promesa. Es un juego sobre la escala de la existencia, y logra hacer que esa idea abstracta se sienta personal. Es un juego sobre ser todo, y tiene éxito en hacerte sentirlo.
No es un juego perfecto. Su falta de dirección frustrará a algunos jugadores. Su diseño de mundo desigual decepcionará a otros. Pero su idea central es lo suficientemente fuerte como para soportar el peso de sus defectos.
El juego ofrece algunas actividades concretas que destacan:
- Reducirse a una partícula y ver una mano recogerte
- Crecer a una escala masiva y ver las ciudades reducirse a puntos
- Explorar una calle de la ciudad o un bosque a escala humana (
- Entrar en una célula y ver una molécula en su interior (
- Unirse al mundo de otro jugador en modo multijugador (
Estos son los momentos que hacen que Everything valga la pena jugarlo. Son la razón por la que el juego tiene éxito a pesar de sus defectos. (
La puntuación es de 7.2 sobre 10. (
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