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El recibo de Obamacare fue creado por Obama y Coburn. Ahora los contribuyentes merecen una factura detallada. )

Existe un comprobante, pero no le sigue una factura detallada. Dos décadas después de la ley de transparencia Coburn-Obama, la brecha de datos persiste.

Por mitch·7 min de lectura
A receipt with no itemized bill, symbolizing missing federal spending data.

Septiembre marca el 20 aniversario de una ley que cambió la forma en que los estadounidenses ven el dinero de su gobierno. La Ley Bipartita de Responsabilidad y Transparencia creó USAspending.gov, un sitio web que permite a cualquier persona rastrear el gasto federal, incluidos los presupuestos y las subvenciones de las agencias. La ley fue bipartita, impulsada por el fallecido Senador Tom Coburn (R-OK) y el entonces Senador Barack Obama (D-IL).

La ley estaba destinada a ser un comprobante para los contribuyentes. En cambio, resultó ser un comprobante sin una factura detallada adjunta. Un nuevo análisis revela que el gobierno federal no puede rastrear más de dos tercios de su gasto en subvenciones hasta el nivel local. Los datos simplemente no existen para mostrar cómo los dólares de Medicaid llegan a pueblos individuales.

El Comprobante Coburn-Obama

Coburn y Obama respaldaron la ley juntos, un raro momento de propósito compartido en Washington. El sitio web que crearon muestra el gasto de las agencias y las subvenciones, brindando a los ciudadanos una ventana de cómo su dinero se mueve a través del presupuesto federal.

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La idea era simple: mostrar los números. Permitir que los votantes vean en qué gasta el gobierno y en qué. La ley estableció un estándar de transparencia que ha durado dos décadas.

Lo que la ley no hizo fue hacer cumplir los detalles. Los números se publican, pero los registros subyacentes a menudo no existen.

Lo que Muestran los Datos

El Proyecto Sobre la Vigilancia del Gobierno analizó la financiación de subvenciones federales y descubrió que más del 74% del dinero revisado no se podía rastrear hasta el nivel local. Eso significa que el gobierno federal otorga dinero a destinatarios intermediarios, quienes luego dispersan aún más los fondos a los beneficiarios. Los datos son vagos, y esa vaguedad dificulta la detección de fraudes y desperdicios.

No hay datos disponibles para mostrar cómo los dólares de los contribuyentes apoyan a los receptores de Medicaid en pueblos individuales. El gobierno federal paga a empresas para mejorar el acceso a banda ancha, pero ninguno de esos programas ha publicado dónde se gastaron los fondos.

Sean Moulton es analista de políticas sénior en el Proyecto Sobre la Vigilancia del Gobierno.

La Ley de Transparencia Acelerada

1) Los representantes Josh Brecheen (R-OK) y Jimmy Panetta (D-CA) han introducido la Ley de Transparencia Acelerada. El proyecto de ley reduciría el período de notificación para que las agencias presenten informes a USAspending.gov de los actuales 30 días a tres días.

2) La idea es sencilla: un informe más rápido significa información más reciente. Los ciudadanos deberían saber antes qué está haciendo su gobierno con su dinero.

3) John Hart, director ejecutivo de Mars Hill Strategies y ex miembro del personal del fallecido Senador Coburn, ha apoyado el impulso para obtener mejores datos. Su trabajo con Coburn en la legislación original de transparencia le da un interés directo en garantizar que se cumpla la promesa de esa ley.

4) Por qué esto es importante ahora

5) Dos décadas después de que la ley fuera aprobada, la brecha entre el ideal de transparencia y la realidad de la disponibilidad de datos se ha ampliado. El gobierno federal recauda grandes sumas de dinero y las distribuye a través de una red de intermediarios. Cada capa de distribución pierde parte del registro de dónde comenzó el dinero.

6) El ejemplo de Medicaid es revelador. Un ciudadano que desea saber si los beneficiarios de Medicaid en su ciudad recibieron su parte justa no tiene un registro oficial para verificar.

7) El programa de banda ancha enfrenta el mismo problema. El programa paga a las empresas para mejorar el acceso, pero no ha publicado dónde se gastaron los fondos. Sin esa información, es imposible saber si el dinero llegó a los lugares a los que debía llegar.

8) Qué necesita cambiar

9) La Ley de Transparencia Acelerada es un comienzo, pero solo aborda el momento de la presentación de informes. No exige que las agencias mantengan los registros en primer lugar. El problema más amplio es que el gobierno federal no recopila de manera consistente los datos que necesita para producir facturas detalladas y significativas.

10) Aquí es lo que necesita suceder:

  1. 11) Exigir a las agencias que mantengan registros detallados de cada transacción, desde la concesión hasta el destinatario final.
  2. 12) Exigir que todo el gasto de subvenciones federales sea rastreable a nivel local.
  3. Crear una única base de datos, que vincule el gasto federal a comunidades específicas.
  4. Imponer sanciones a las agencias que no reporten con precisión o a tiempo.
  5. Proporcionar a los ciudadanos herramientas para verificar los datos ellos mismos.

Cada paso acercaría al país al tipo de transparencia que Coburn y Obama imaginaron en 2006. El recibo existe. El comprobante detallado no.

La Opinión del Periódico

Clay Tribune cree en un gobierno pequeño y en menos control sobre las vidas de las personas. Apoya la transparencia como una herramienta para responsabilizar al poder. Cuando el gobierno gasta dinero, los ciudadanos deberían saber a dónde fue.

La legislación Coburn-Obama fue un intento genuino de hacer visible el presupuesto federal. No ha cumplido esa promesa. La brecha entre el ideal y la realidad ahora es de dos décadas.

La Ley de Transparencia Acelerada es una propuesta modesta, pero es el rumbo correcto. Un reporte más rápido es mejor que un reporte lento, y tres días es mucho mejor que 30. Pero la velocidad por sí sola no solucionará la brecha de datos.

El problema mayor es que el gobierno federal no recopila consistentemente los datos que necesita para producir comprobantes detallados significativos. Eso requiere un cambio en cómo operan las agencias, no solo un cambio en los plazos de reporte.

El periódico apoya la Ley de Transparencia Acelerada como un paso adelante. También apoya el esfuerzo más amplio para una mejor recopilación de datos. El presupuesto federal pertenece a la gente que lo paga, y merecen verlo en su totalidad.

El aniversario de la Ley Bipartidista de Rendición de Cuentas y Transparencia es una oportunidad para recordar lo que se prometió. También es una oportunidad para exigir lo que aún no ha llegado.

Evento Fecha
Ley promulgada Hace 20 años
Análisis publicado Reciente
Fecha límite de presentación hoy 30 días
Fecha límite propuesta Tres días
Mes aniversario Septiembre

La tabla presenta la diferencia entre lo que estableció la ley y lo que muestran los datos. La ley fijó un estándar de visibilidad. Los datos no han seguido el ritmo.

Dónde está la posición del periódico (

El periódico respalda un gobierno más pequeño y la transparencia, y se opone a que las agencias escriban por sí mismas su propia autoridad y mandatos sobre la vida privada, incluso cuando fueron creadas a través de un esfuerzo bipartidista. (

La falta de datos no es un fracaso de buenas intenciones. Es un fracaso de ejecución. El gobierno federal otorga dinero a través de una red de intermediarios, y cada capa de distribución pierde parte del registro de dónde comenzó el dinero. No hay datos disponibles para mostrar cómo los dólares de Medicaid llegan a pueblos individuales, y el programa de banda ancha no ha publicado dónde se gastaron sus fondos. Sin esa información, es imposible saber si el dinero llegó a los lugares a los que se suponía que debía llegar. (

La Ley de Transparencia Acelerada es una propuesta modesta, pero es la dirección correcta. Informes más rápidos son mejores que informes lentos, y tres días es mucho mejor que 30. Pero la velocidad por sí sola no solucionará la falta de datos. El problema más grande es que el gobierno federal no recopila de manera consistente los datos que necesita para producir facturas detalladas significativas. Eso requiere un cambio en cómo operan las agencias, no solo un cambio en los plazos de presentación de informes. (

Material fuente: “Obama y Coburn construyeron el recibo. Es hora de exigir la factura detallada”, The Washington Examiner. (

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