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Un profesor explica por qué no debería obsesionarse con un B+ injustificado. )

Rob Long sobre la inflación de calificaciones: por qué un B+ es la nueva media, y por qué no está lamentando eso. )

Por mitch·6 min de lectura
A desk with a laptop and papers lit by warm light, a B-plus grade paper resting on the desk.

Rob Long, el escritor y productor de televisión detrás de Cheers y cofundador de Ricochet, está de vuelta en la escuela. Pero no está contento con sus calificaciones.

En un nuevo ensayo para Ricochet, Long describe la universidad moderna como una institución donde la escala de calificaciones ha cambiado drásticamente. Escribe que cuando estuvo en la escuela por última vez, «una A significaba excelente, una B significaba bueno y una C significaba promedio». Eso ya no es cierto.

Inflación de Calificaciones a Primera Vista

Los amigos de Long, que son mayores, se quejan de que las universidades más caras ahora recompensan las calificaciones de A incluso cuando los estudiantes asisten de forma razonable, entregan trabajos que son razonablemente bien y se mantienen razonablemente despiertos e higiénicos. Para Long, la evidencia es personal.

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Entregó un trabajo este semestre para su clase de ética cristiana en el Seminario Teológico de Princeton. La clase es excelente, con profesores inteligentes y atractivos y compañeros de clase muy inteligentes. Pero el trabajo fue promedio.

Describe el trabajo como bien escrito pero no profundo ni especialmente reflexivo, y señala que las últimas dos semanas fueron ocupadas y complicadas, y no tuvo tiempo de volver a revisar las partes que no funcionaron como quería.

Según su propia medida sin inflación, el trabajo es una C, y en un buen día una C- más como mucho. Él espera una B- más.

La Escala se ha Movido Hacia Arriba

Long argumenta que la inflación ha ido más lejos de lo que la mayoría de las personas se dan cuenta. Si tiene entre 30 y 40 años, podría recordar que un ensayo promedio solía obtener una B, e incluso una B- más.

Toda la escala se ha deslizado una talla y media. Todos son ahora estudiantes de B- más.

Predice que las personas más jóvenes serán juzgadas como excelentes, muy buenas o fracasos. Pero no aceptarán ser llamadas promedio, aunque el promedio es lo que la mayoría de nosotros somos.

Gracia, No Duelo

Long encuentra un aspecto positivo en el cambio. Está de acuerdo con la calificación de “B+”. Hace todas las lecturas asignadas y es vivaz y atento en clase, por lo que es un estudiante de “A” en esas áreas.

También señala que la inflación de las calificaciones es una indignación, especialmente para aquellos que escriben cheques de matrícula. Está de acuerdo con sus amigos en que las cosas son peores ahora, fáciles y permisivas.

Pero recurre a un concepto de su rincón episcopaliano del cristianismo. La gracia, escribe, se trata de recibir algo bueno que no ganaste ni merecías. Es algo muy importante en su fe.

Bromea con “trofeos de participación” con vehemencia cuando surge el tema de la inflación de las calificaciones. Pero no está dándole vueltas a esta calificación de “B+” en particular.

La Brecha de Inflación

El ensayo de Long captura un cambio cultural que ha remodelado silenciosamente la educación superior. A continuación, se muestra cómo ha evolucionado la escala de calificación:

Generación Calificación Típica para Trabajo Promedio Explicación
La generación de Long B o B-plus El trabajo promedio obtenía una B, e incluso una B-plus era común
Estudiante moderno ( B-plus o A ( El trabajo promedio ahora obtiene un B-plus; las A’s son comunes (

La brecha entre las dos generaciones es llamativa. Los amigos de Long, que son mayores, recuerdan una época en la que un B-plus era excelente. Ahora es el nuevo promedio. (

Lo que hacemos de ello (

La reacción honesta del periódico a esta historia es DIVERSIÓN. Long no está argumentando que la inflación de calificaciones es buena. Está argumentando que está aquí, es real, y no vale la pena lamentarse. (

Él acepta el B-plus porque se lo ha ganado, en sus propios términos. Hizo la lectura, prestó atención en clase y entregó un trabajo que fue promedio. (

El resto está fuera de su control. La escala se ha movido. (

El consejo de Long es simple: acostúmbrate. Él está bien con el B-plus. Obtuvo la calificación que esperaba y obtuvo la educación que quería. (

El ensayo es una mirada divertida y honesta a un sistema que ya no recompensa el trabajo duro como antes. Long no está indignado por la calificación en sí. (

Donde está el periódico (

El periódico no respalda ninguna de las dos partes descritas aquí ni nombra otra parte a respaldar; la historia trata sobre las calificaciones en las universidades, no sobre el costo de vida, las pequeñas empresas o las concentraciones de poder, que son la preocupación del periódico. El ensayo de Rob Long es una mirada divertida y honesta a un sistema que ya no recompensa el trabajo duro como antes, y la posición del periódico es simplemente que no está preocupado por el tema. El ensayo no propone ninguna política ni busca cambiar a nadie la opinión sobre la inflación de calificaciones. Meramente reporta un cambio cultural como observado por alguien que ha vivido en ambas épocas de calificación.

La inflación de calificaciones es un problema para los estudiantes que pagan matrícula, pero no es un problema del tipo que este periódico rastrea: no aumenta el costo de vida, no perjudica a las pequeñas empresas y no concentra el poder en ninguna parte. Amigos de Long que son mayores recuerdan una época en la que una B+ era excelente; ahora es el nuevo promedio. La escala ha subido un poco más de medio punto en general, y todos ahora son estudiantes de B+. Long acepta la B+ que espera, habiendo hecho la lectura, prestado atención en clase y entregado un trabajo que considera promedio según su propio criterio. Su consejo es simple: acostúmbrense.

Los lectores deben tener en cuenta que el ensayo es un relato personal, no una propuesta de política. Long no está argumentando que la inflación de calificaciones es buena, ni está pidiendo que se detenga. Está bien con la B+ que espera y se divierte con el cambio en lugar de lamentarlo. La propia preocupación del periódico es con la clase media, las pequeñas empresas y la concentración de poder; esta historia está completamente fuera de ese alcance.

Material fuente: “Cuando no hay que preocuparse por ese B+ no merecido”, The Washington Examiner.

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