Ted Schuur camina a lo largo de los bordes del Lago Smith y observa cómo las burbujas ascienden desde el cieno bajo sus pies. Cada una transporta metano, un potente gas que atrapa el calor que alguna vez estuvo congelado en el permafrost de Alaska. Ese terreno está ahora descongelándose, y las plantas y los animales muertos atrapados en su interior están finalmente descomponiéndose.
El Ártico se está calentando cuatro veces más rápido que el resto del mundo. Durante miles de años, el permafrost mantuvo plantas y animales muertos en un estado de suspensión. Ahora, el rápido deshielo está permitiendo que esos restos se descompongan en metano y dióxido de carbono.
Las Burbujas en el Lago Smith
El trabajo de Schuur lo lleva a lugares donde el permafrost está fallando. Las burbujas que ve no son aleatorias. Son evidencia de descomposición que ocurre bajo tierra, donde la materia orgánica antes congelada se está convirtiendo en gases.
El permafrost funcionó como un congelador durante milenios. Las plantas y los animales murieron y fueron enterrados bajo capas de suelo. El frío los mantuvo preservados, encerrados en un estado de estasis. A medida que el Ártico se calienta, esa barrera fría se está debilitando.
Lo que Libera el Deshielo del Permafrost
El permafrost contiene plantas y animales muertos que se descomponen en metano y dióxido de carbono. Ambos son gases de efecto invernadero, y ambos contribuyen al calentamiento que está provocando el deshielo en primer lugar.
El ciclo es preocupante. El calentamiento causa el deshielo, el deshielo libera gases, y esos gases aceleran el calentamiento. El sistema se alimenta a sí mismo.
«Durante miles de años, ese suelo congelado almacenó plantas y animales muertos, pero el rápido deshielo está permitiendo que se descompongan en metano y dióxido de carbono.»
Esa frase captura la escala del problema.
Por Qué el Ártico se Calienta Más Rápido
El Ártico se está calentando más rápido que otras partes del mundo, pero la fuente no dice por qué. Simplemente establece la comparación.
Lo que esto significa para el planeta.
El metano y el dióxido de carbono liberados del permafrost en deshielo contribuyen a la carga atmosférica que está impulsando el calentamiento global. Los gases atrapan calor, y ese calor acelera el deshielo. El ciclo se refuerza a sí mismo.
No hay una solución fácil. Detener el deshielo requiere reducir el calentamiento que lo causó. Eso, a su vez, requiere reducir las emisiones de gases de efecto invernadero a nivel mundial.
La situación es urgente. Los gases ya están escapando.
Datos clave
- El Ártico se está calentando cuatro veces más rápido que el resto del mundo.
- El permafrost ha almacenado plantas y animales muertos durante miles de años.
- El deshielo del permafrost libera tanto metano como dióxido de carbono.
- El ciclo de calentamiento y deshielo se refuerza a sí mismo.
Las burbujas en Smith Lake son una advertencia. Muestran lo que sucede cuando un congelador natural falla. El metano y el dióxido de carbono que transportan no son estadísticas abstractas. Son gases que calientan el planeta.
Material fuente: “Gas que atrapa el calor, una vez congelado en el suelo ártico, se está filtrando lentamente y calentando el planeta”, Phys.org.
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