La secuela de Francis Ford Coppola, El padrino II, no sigue únicamente a la familia Corleone. Divide la pantalla en dos, narrando el ascenso de Vito Corleone y la caída de Michael Corleone al mismo tiempo. El resultado es una película que plantea más preguntas de las que responde, y las responde con algunas de las actuaciones más finas de la historia del cine.
Trailer, por Paramount Movies.
Las Dos Historias
Una mitad narra a joven Vito, interpretado por Robert De Niro, mientras se eleva de la pobreza y la violencia en Sicilia para construir una fortuna en Nueva York. La otra mitad narra a Michael Corleone, interpretado por Al Pacino, mientras pierde su dominio sobre el negocio familiar y su alma. Ambas líneas se cuentan en paralelo, cortando de un lado al otro entre pasado y presente.
La interpretación de De Niro como joven Vito es sobresaliente. Lo presenta como una fuerza silenciosa, un hombre que habla poco pero inspira respeto mediante su sola presencia. Sus escenas con el joven Don Fanucci, interpretado por Joe Viterelli, son tensas y lentas, construyendo miedo sin un solo grito.
Pacino interpreta a Michael como más frío aquí. Es un hombre que ha ganado todo y perdido todo al mismo tiempo. La película muestra cómo hace tratos, mata rivales y vuelve a su propia familia contra él. Es un retrato de un hombre que se convirtió exactamente en lo que aborrecía.
La Música
La partitura de Nino Rota regresa, hinchándose sobre escenas de bodas y funerales por igual. La música tiene peso, subrayando la tragedia de una familia que nunca dejó de pagar por su éxito.
La película también usa el silencio como arma. Largos trechos de escenas sin diálogo permiten a los actores hacer su trabajo sin una sola palabra.
Un Orden de Escenas
| Escena | Tiempo |
|---|---|
| Vito joven abandona Sicilia | Amanecer |
| La boda de Michael con Kay | Mediodía |
| El asesinato de Sollozzo | Tarde |
| La escena del bautizo | Media noche |
Lo que logra
El Padrino II no es una película fácil de ver. Su duración de tres y medio horas está llena de personajes y trama, y algunos espectadores encuentran el relato dividido confuso. Pero la película recompensa la paciencia. Las dos historias se reflejan una en la otra: una sobre construir un legado, la otra sobre destruirlo.
La película no es perfecta. Algunas escenas parecen dilatadas, y el ritmo se arrastra en tramos. Pero las actuaciones la sostienen.
Palabra final
Pocas secuelas mejoran a sus originales. Menos aún logran profundizar sus temas mientras añaden nuevos. El Padrino Parte II lo hace ambos. Es una película sobre poder, familia y el costo de la ambición, contada con un reparto que ofrece una de las grandes interpretaciones del cine americano.
Calificación: 9 de 10.
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