X-Men: Primera Clase abre con una promesa: un nuevo comienzo para la franquicia, una precuela que retrocede la historia de los mutantes a los años 1960 y deja atrás las caras conocidas a favor de versiones más jóvenes de los personajes. La película quiere ser una trama de espías durante la Guerra Fría con superpoderes, y por un momento casi lo logra. Luego el argumento se estanca, el ritmo se ralentiza, y la película se acomoda en un ritmo familiar de explosiones y explicaciones.
La película gira en torno a Erik Lehnsherr, un joven cuya familia fue asesinada en un campo de concentración, y Charles Xavier, un hombre dotado de telepatía que cree que los mutantes pueden convivir pacíficamente con los humanos. Sus caminos se cruzan a principios de los años 1960, y la película sigue su creciente amistad mientras reclutan un equipo de jóvenes mutantes para enfrentar una amenaza creciente de Sebastian Shaw, un poderoso mutante que desea provocar una guerra entre Estados Unidos y la Unión Soviética.
Trailer, por X-Men Movies.
Erik Lehnsherr y Charles Xavier
James McAvoy interpreta a Charles Xavier como un idealista empeñado, y Michael Fassbender interpreta a Erik Lehnsherr como un hombre endurecido por la pérdida. La química entre ambos sostiene gran parte del peso de la película. Sus escenas juntos son los mejores momentos de X-Men: Primera Clase, y la tragedia central es su lenta deriva aparte a medida que la ideología devora su amistad.
El reparto secundario es fuerte desde principio a fin. January Jones interpreta a Raven, la amante de Erik y una cambiaformas que luego se convertirá en Mystique. Rose Byrne interpreta a Moira MacTaggert, una agente de la CIA que recluta a ambos hombres. Kevin Bacon interpreta a Sebastian Shaw, un villano que es genuinamente peligroso y carismático, no caricaturesco. La película también introduce versiones jóvenes de Magneto, Profesor X, Mystique y otros nombres conocidos, y las interpretaciones resisten contra el peso de la expectativa.
El Escenario de los Años 1960
La decisión de situar la película en los primeros años de los 60 es una apuesta audaz. El telón de acero sirve de fondo histórico que le da al relato un sentido de urgencia, y el film utiliza detalles del período con eficacia. La Casa Blanca de Kennedy, la crisis de los misiles de Cuba y la carrera espacial entran todos en la trama. Es una película sobre poder mutante llegando a un momento en que el mundo ya temblaba al borde de la guerra nuclear, y la paralelismo no se pierde para el público.
La película también se beneficia de un estilo visual que se nutre del cine de los 60. La dirección de arte es limpia y segura, y las prendas son agudas. La película se ve como un trabajo de época más que como una película de superhéroes genérica, lo cual le da al relato una identidad distintiva.
Fallos de Lógica y Problemas de Ritmo
A pesar de sus fortalezas, X-Men: Primera Clase sufre con ritmo y lógica. La parte media arrastra, y la película pasa demasiado tiempo en la introducción y poco en la resolución. Algunas líneas argumentales se introducen y luego se abandonan sin resolución. El plan del villano, aunque ingenioso sobre el papel, se siente poco desarrollado en la ejecución. La película también se apoya mucho en la exposición, con personajes explicándose entre sí cosas que el público ya sabe.
El último acto apresura una conclusión que se siente corrida e insatisfactoria. La película prepara un enfrentamiento entre Erik y Charles que debería ser el clímax emocional, pero llega tarde y es breve. El desenlace conecta la historia con el presente, preparando los eventos de las películas originales de X-Men, pero lo hace sin resolver completamente los arcos de personaje construidos durante dos horas.
Comparando a los Líderes
| Personaje | Actor | Rol |
|---|---|---|
| Erik Lehnsherr / Magneto | Michael Fassbender | Líder endurecido de los mutantes |
| Charles Xavier / Profesor X | James McAvoy | Idealista psíquico |
| Raven / Mystique | January Jones | Amante de Erik y cambiaformas |
| Sebastian Shaw | Kevin Bacon | Vilano poderoso |
La Banda Sonora
La puntuación del filme es competente pero olvidable. No se distingue de otras bandas sonoras de superhéroes, y raramente añade algo al material que acompaña. El filme también incluye un par de canciones populares de los años 60, usadas para dar sabor al período más que para impulsar la trama. Son agradables adiciones, pero no son esenciales para la historia.
Palabra final
X-Men: Primera Clase es una mezcla de fortalezas y debilidades. Sus puntos fuertes son reales: una sólida actuación principal, un estilo visual distintivo y un argumento atractivo. Sus fallos también son reales: una sección media débil, un desenlace apresurado y un villano menos interesante de lo que podría haber sido. La película es mejor que promedio, pero no llega a la grandeza.
La película merece un 6.5 sobre 10.
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