Scarface es una película de crimen de 1983 sobre ambición, miedo y el sueño americano salido mal. Al Pacino interpreta a Tony Montana, un refugiado cubano que asciende desde criminal callejero hasta narco en Miami. La película es ruidosa, violenta y a menudo exagerada, y se sostiene mejor como espectáculo que como estudio profundo de personajes.
Trailer, por Universal Pictures At Home.
El ascenso de Tony Montana
La película abre con Tony y sus compañeros refugiados cruzando la frontera hacia América. Se encuentra en el mundo del tráfico de drogas, y avanza rápido. Pacino lo interpreta con un mix de miedo y hambre que sostiene toda la cinta. Sus discursos sobre querer respeto son los momentos más famosos del filme, y calan con fuerza real.
El ascenso es rápido y brutal. Tony mata, traiciona y toma poder de hombres que antes parecían más fuertes que él. La película muestra el costo de esa subida sin explicar nunca por completo por qué sigue subiendo.
Violencia y estilo
Scarface no es sutil. La violencia es gráfica, y la película no la oculta. Hay tiroteos, golpizas y muertes que calan hondo. Algunas escenas parecen montadas para efecto más que narradas por significado. Este es un filme sobre exceso, y se inclina hacia ese exceso sin mucho freno.
El estilo de la película forma parte de su atracción. La iluminación, la composición y la edición la empujan hacia un tono más grande que la vida. Funciona mejor en dosis pequeñas. Verla demasiado tiempo, y el exceso empieza a desgastarse.
El reparto secundario
Miguel Ferrer interpreta a Alejandro, el hombre que Tony sirve antes de volverse contra él. Ferrer le da una amenaza silenciosa al papel. Michelle Pfeiffer interpreta a Elvira, la amante de Tony, y sus escenas ponen la historia en algo más cercano a sentimiento. La química entre ella y Tony es real, aunque la trama alrededor de ambos se oscurezca.
La película también dedica tiempo al lado comercial, mostrando cómo opera el negocio. Estas escenas son útiles para establecer las apuestas, aunque no añadan mucho profundidad a los personajes mismos.
La caída
La caída de Tony llega rápido después de su cumbre. La película se mueve de triunfo a ruina con poca advertencia. La repentina aparición del evento deja al público fuera de equilibrio, y esa sensación forma parte del punto. La muerte de Tony es tan ruidosa y teatral como todo lo demás en la película, pero parece menos merecida que el ascenso que lo trajo hasta aquí.
La película termina con una imagen final que se ha vuelto famosa por su cuenta. Es un buen final, aunque no responde completamente las preguntas que la película plantea sobre la vida de Tony.
Lo Que Funciona Y Lo Que No Funciona
Scarface está en su mejor momento cuando le permite hablar a Tony. La entrega de Pacino de frases como «Dile hola a mi pequeño amigo» es eléctrica. La película es más débil cuando intenta explicar las reglas del juego o mostrar los días a día de la actividad comercial. Esas escenas parecen relleno entre los grandes momentos dramáticos.
| Escena | Tonos |
|---|---|
| Cruce fronterizo | Optimista |
| Ascenso al poder | Ambicioso |
| Traición de Alejandro | Frío |
| Confrontación final | Trágica |
La película es irregular, y su duración le juega en contra. Algunos tramos arrastran mientras otros brillan con energía. El ritmo no es consistente, y eso impide que la obra alcance la grandeza.
«Dile hola a mi pequeño amigo.»
Esa frase resume la forma de contar historias del filme. Es atrevida, memorable, y hueca por dentro.
Scarface permanece una entrada significativa en el género criminal, aunque no se sostenga como obra completa de arte. Las actuaciones la sostienen, y el exceso es parte de su identidad. Es una película sobre un hombre que obtiene lo que quiere y lo paga caro.
Puntuación: 6.5 sobre 10.
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