American Psycho convierte la tarjeta de presentación de Patrick Bateman en una arma, y nunca se detiene. La adaptación de Mary Harron del libro de Bret Easton Ellis sigue a un trader de Wall Street a través de una semana de asesinatos, mentiras y ansiedad social que nunca termina por convertirse en terror puro. La película no está interesada en los sustos por su propio sake. Está interesada en cómo se ve un monstruo cuando se viste para trabajar.
El filme abre con Bateman afeitándose, mirando su reflejo mientras la cámara se mantiene firme sobre su rostro. Luego él recoge una tarjeta de presentación y la parte por la mitad. Ese segundo establece el tono: Bateman es un hombre que esconde su violencia tras pulcritud, y la película pasa casi dos horas desgarrando esa pulcritud capa a capa.
Trailer, por LionsgateVOD.
La Vista de la Oficina
La dirección de Harron es precisa, casi quirúrgica, en su manejo de las escenas de oficina. El mundo financiero neoyorquino se presenta como un lugar de superficies perfectas e interiores huecos. Las chaquetas, los apartamentos, los restaurantes —todo es limpio, caro y vacío de sentimiento. Esto es el mundo de Bateman, y el filme lo hace sentir como un decorado teatral.
Las actuaciones cargan el peso de esa vacuidad. La obsesión de Bateman con la higiene personal, la moda y el estatus no se juega para risas. Harron trata sus rituales con verdadero temor, dejando al público ver la línea fina entre su cuidado personal y su patología.
«Es una película muy graciosa.»
Esa frase, pronunciada por un personaje al principio del filme, es tanto una advertencia como una trampa. La película quiere que usted ría, pero también quiere que se dé cuenta de que la risa no es la respuesta correcta. El personaje que habla esta frase forma parte de la trampa mayor del filme: él ve a Bateman como un chiste, y el filme usa esa percepción para acunar al público en una falsa sensación de comodidad antes de arrancarle el tapete.
Las Escenas de Asesinato
La violencia es gráfica, y está destinada a serlo. American Psycho es un filme sobre un asesino, y no se aparta de mostrar lo que eso significa. Hay una escena involucrando una lijadora, una escena involucrando un cuchillo, y una escena involucrando una motosierra. Estos momentos están montados con frialdad y precisión, y están diseñados para perturbar más que para entusiasmar.
La película también juega con la perspectiva. Algunos de los asesinatos se describen más que se muestran, dejando al público imaginar lo peor. Esta ambigüedad funciona en la novela, pero la película a veces lucha por equilibrarla con su propia brutalidad explícita. El resultado es un cambio tonal que puede sentirse desagradable, aunque rara vez rompa del todo el hechizo. La negativa de la película a mostrar cada asesinato obliga al público a llenar los espacios vacíos, y ese trabajo imaginativo es parte de lo que hace que la violencia quede grabada.
La escena de la fiesta
El centro de la película es una cena que Bateman organiza para su novia Evelyn y su amiga Paul. La fiesta es un desastre, y la película la observa caer con un humor sombrío. La conversación se vuelve tóxica, la comida se enfría, y los invitados se vuelven cada vez más incómodos. Esta escena es una lección maestra en tensión, que se construye lentamente hasta que finalmente estalla.
El mejor momento de la noche proviene de los actores que interpretan a los demás invitados, quienes son forzados a seguir a Bateman mientras su comportamiento se vuelve cada vez más absurdo. Su incomodidad es palpable, y se convierte en una especie de horror por sí misma. La fiesta no es una escena de asesinato, pero es un retrato de un sistema social que castiga la honestidad y recompensa la crueldad. Es una escena donde el horror es social más que físico, y funciona igual de bien por esa razón.
La música
La banda sonora es una mezcla de éxitos pop de principios de los años 1990. Huey Lewis and the News, Depeche Mode y Genesis aparecen todos. La música sirve como manera de marcar el paso del tiempo, pero también cumple un propósito más profundo. Las canciones son a menudo alegres, incluso cuando la pantalla está llena de sangre. Este contraste es intencional, y suma al ambiente perturbador de la película.
La película también usa diseño sonoro a gran efecto. El zumbido de una nevera, el raspado de un cuchillo, el zumbido de un ventilador — estos pequeños sonidos se vuelven amenazantes en contexto. La edición es afilada, cortando entre imágenes y sonidos de una manera que mantiene al espectador fuera de balance. Juntos, la música y el diseño sonoro crean un mundo que siente tanto familiar como extraño a la vez.
El problema con el final
American Psycho no termina con un final limpio. Acaba en un tono de incertidumbre, con Bateman posiblemente imaginando sus propios crímenes o posiblemente cometiendo los. Esa ambigüedad es fiel al material fuente, pero deja la película sin resolver. La escena final, que muestra a Bateman caminando por un parque, es abierta de una manera que algunos espectadores encontrarán frustrante.
El rechazo del film a amarrar las cosas con limpieza es una fortaleza, pero también significa que la historia no paga completamente su cuenta. Los asesinatos se acumulan, pero el peso emocional de ellos nunca realmente llega. La película está más interesada en el proceso de convertirse en monstruo que en las consecuencias de ser uno. Ese enfoque en el proceso significa que la película nunca responde completamente a la pregunta que plantea sobre la identidad de Bateman.
Recepción Crítica
American Psycho fue divisiva al salir. Algunos críticos elogiaron su sátira, otros encontraronla demasiado violenta o demasiado cruel. La reputación del film ha crecido con el tiempo, y ahora se considera un clásico de culto. Su influencia se puede ver en películas y series de televisión posteriores que exploran temas similares de terror corporativo.
La legado del film se construye sobre su disposición a mirar el lado más feo de la riqueza y el éxito. Es una película sobre privilegio, aburrimiento y el lento desgaste del espíritu humano. No es cómoda para ver, pero es atrapante.
| Elemento | Fortaleza | Debilidad |
|---|---|---|
| Ton | Preciso y perturbador | Cambios de tono entre comedia y terror |
| Violencia | Gráfica y detallada | A veces larga y repetitiva |
| Interpretación | Trabajo de reparto principal fuerte | El reparto secundario es irregular en intensidad |
| Sonido | Uso efectivo de música y diseño sonoro | Un final ambiguo frustra a algunos espectadores |
La Verdad Final
American Psycho es una película con defectos pero poderosa. No es para todos, y no siempre es fácil de ver. Pero es una película que exige atención, y recompensa la consideración cuidadosa. Las interpretaciones son fuertes, la dirección es confiada, y el tema sigue siendo relevante.
La pregunta central de la película — qué separa a un hombre de negocios exitoso de un asesino — sigue mereciendo ser formulada. American Psycho no ofrece una respuesta, pero la formula con inteligencia y maestría.
7.4 sobre 10
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