Stanley Kubrick dedicó años a construir A.I. Inteligencia Artificial, y el resultado aún se siente inacabado. La película dura dos horas y veinte minutos, y su ambición supera regularmente a su ejecución. Quiere ser un cuento para niños, una advertencia sobre la inteligencia artificial y una historia de amor, todo a la vez. En su mayoría, se conforma con ser algo extraño.
Tráiler, vía Amblin Entertainment.
Pinocho Y El Robot
La presentación se basa fuertemente en Pinocho. Un robot niño llamado David, construido por científicos para simular el amor, es abandonado por sus creadores cuando sus padres mueren en una inundación. Se queda con un oso de peluche que puede conceder deseos y pasa el resto de la película tratando de convertirse en un niño de verdad. La premisa es simple, y la película nunca logra realmente llegar a complicarla lo suficiente para justificar su duración.
Roy Batty Y Haley Joel Osment
Roy Batty, un científico que creó a David, contrata a una empresa llamada Cybertronics para construirle un niño robot. Haley Joel Osment interpreta a David, y es quien soporta la mayor parte del peso emocional. Jude Law interpreta a Gigolo Joe, un robot prostituto que se convierte en un aliado inesperado para David. Martin Scorsese dirige la parte central de la película, y su mano es visible en la narración más aguda y enfocada allí.
Steven Spielberg Lo Termina
Steven Spielberg toma el control durante la última hora. Añade calidez y humor, pero el tono cambia bruscamente del mundo frío y mecánico de Kubrick a uno más cálido y humano. La transición funciona mejor de lo que debería, pero deja a la película sintiéndose dividida por la mitad.
El Final Que No Funciona
El final, ambientado en una ciudad futurista inundada, está destinado a ser conmovedor. En cambio, se siente apresurado, como si los cineastas se hubieran dado cuenta de que se les había acabado el tiempo y decidieran cerrar todo de todas formas. Los temas del anhelo, la identidad y lo que significa estar vivo se plantean pero rara vez se resuelven.
Lo Que Funciona
Las actuaciones mantienen la película unida. La sincera mirada de Haley Joel Osment ancla el viaje de David, y Jude Law aporta profundidad inesperada a Gigolo Joe. Los efectos visuales, en particular la ciudad inundada, son impresionantes. La banda sonora, compuesta por John Williams, es apropiadamente grandiosa sin abrumar la escena.
Lo que no funciona )
El ritmo se ralentiza en la primera mitad. Las escenas de Kubrick son deliberadas, a veces en exceso, y la película pierde impulso antes de que Scorsese llegue para acotarlo. La historia también depende demasiado de la exposición, transmitida a través de narraciones en off y diálogos que explican lo que el público debería ser capaz de ver.
Comparando a los directores )
| Director ) | Porción de la película ) | Estilo ) |
|---|---|---|
| Stanley Kubrick ) | Primera mitad ) | Mecánico, deliberado ) |
| Martin Scorsese ) | Porción central ) | Más pulido, más enfocado ) |
| Steven Spielberg | Última hora | Más cálido, más humano |
Clasificando Las Tres Partes
- La parte central, dirigida por Scorsese, es la más aguda y la más firmemente construida.
- La última hora, dirigida por Spielberg, es cálida y atractiva pero tonalmente inconsistente.
- La primera mitad, dirigida por Kubrick, es visualmente impresionante pero pesada por un ritmo lento.
El Veredicto
A.I. Inteligencia Artificial es una película de notable ambición y resultados irregulares. Sus mejores momentos —las actuaciones, el final en la ciudad inundada— son genuinamente conmovedores. Sus peores momentos —el ritmo lento, el final apresurado— socavan esa buena voluntad. Es una obra maestra imperfecta, una película que aspira a la grandeza y solo ocasionalmente la encuentra.
Puntuación: 6.5 de 10.
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