Un nuevo estudio en PNAS ha encontrado que la contaminación del aire aumentó en los meses posteriores a la decisión de la administración Trump de detener el monitoreo de la calidad del aire de las embajadas en ciudades de todo el mundo. Los científicos examinaron datos de satélite antes y después de que Estados Unidos dejara de publicar información de sus puestos diplomáticos, y descubrieron que la contaminación aumentó entre un 24 y un 33 por ciento en esos meses. La cifra 46 se refiere al número de ciudades involucradas.
La investigación indica que la información pública sobre la calidad del aire tiene un efecto mayor de lo anticipado. Una vez que Estados Unidos dejó de publicar estos informes, las cifras aumentaron.
El Programa de Monitoreo de Embajadas
En 2008, funcionarios estadounidenses instalaron un monitor de calidad del aire en la embajada en Beijing y pusieron los datos a disposición del público por primera vez. Este movimiento cambió la forma en que la gente percibía el smog.
Un economista ambiental de la Universidad de Michigan que creció en Shanghái a principios de la década de 1990 recuerda cómo era el aire en ese entonces. Eric Zou vivía cerca de una planta química, donde la visibilidad era pobre incluso al mediodía. La gente a menudo se refería al smog como «niebla», tratándolo como mal tiempo en lugar de contaminación.
«Una vez que se tiene información sobre la contaminación, tiende a ser que en realidad ayuda a la gente a darse cuenta, ‘Oh, en realidad valoro la calidad del aire'», dice Zou.
El programa creció para cubrir más de 80 embajadas y consulados alrededor del mundo con el tiempo. Los estudios indican que el seguimiento ayudó a producir una mejor calidad del aire, particularmente en naciones con recursos modestos que carecían de sus propios sistemas de monitoreo.
El Cierre
El programa fue cerrado en marzo de 2025, con la administración Trump señalando los gastos financieros como motivo. Al ser contactado por el Departamento de Estado, no se recibió respuesta a tiempo para su publicación.
En la Universidad de Columbia, la investigadora del clima Zoe Yiyuan Zhou vio el cierre como una oportunidad para estudiar algo inusual. Señaló abundantes pruebas de que más monitoreo compensa, pero encontró casi ningún caso en el que la vigilancia disminuyera repentinamente.
Cómo Funcionó el Estudio
Zhou y sus colegas utilizaron datos de satélite para medir los niveles de contaminación del aire en dos períodos de tiempo separados: antes de que Estados Unidos dejara de informar y después, cuando ya no estaban disponibles las mediciones a nivel del suelo.
Para el período antes de que terminara el informe estadounidense, que abarcó aproximadamente 300 días, no se observaron patrones discernibles en los niveles de contaminación del aire. Sin embargo, alrededor de tres a cuatro meses después de que cesó el informe, los niveles de contaminación aumentaron, con un aumento promedio de aproximadamente el 30 por ciento.
Los monitores terrestres proporcionan lecturas directas, mientras que los datos de satélite ofrecen una aproximación de la calidad del aire desde arriba. Los investigadores estiman que sus mediciones basadas en satélite corresponden a un aumento de aproximadamente el 4 por ciento en los niveles de PM2.5, esas partículas diminutas en el aire capaces de penetrar en los pulmones y entrar en el torrente sanguíneo, donde pueden desencadenar problemas de salud graves.
«Esa magnitud es ciertamente preocupante», dice Andrea La Nauze, economista ambiental de la Universidad de Deakin en Australia que ha investigado los beneficios del programa pero no participó en este estudio. «La materia particulada es algo serio y peligroso, y estar expuesto a ella no es bueno».
Donde el Aumento Fue Mayor
Entre las ciudades donde el aumento fue mayor se encuentran Manila en Filipinas, Rangoon en Myanmar y Vientiane en Laos, todas las cuales se encuentran dentro del Sudeste Asiático. La contaminación también aumentó más bruscamente en lugares que tenían menos opciones de monitoreo disponibles.
Los investigadores no pueden explicar por qué aumentó la contaminación después de que se discontinuó el monitoreo. Sin embargo, proponen posibles explicaciones para esta tendencia.
Zou dice que para las naciones sin programas de monitoreo establecidos o incipientes, los datos de Estados Unidos probablemente impulsaron más acciones regulatorias. «Tal vez la embajada estadounidense era una fuerza realmente poderosa, en términos de un mecanismo de auditoría de terceros, y una vez que se elimina, la gente piensa ‘Ahora puedo simplemente contaminar, ¿verdad?'».
Zhou argumenta que en numerosos campos, reducir los gastos de contaminación conlleva un costo. Las empresas pueden considerar la suspensión de la supervisión como una oportunidad para recortar esos gastos.
Un Rayo de Esperanza
Si bien la investigación reveló algunos motivos para el optimismo, también halló que los niveles de contaminación parecían disminuir algo tras alcanzar un máximo alrededor de tres o cuatro meses después del fin del monitoreo.
Zhou dice que no puede explicar la disminución ni predecir si seguirá disminuyendo. Su conjetura es que podría estar vinculada a otras clases de supervisión intensificándose después de que Estados Unidos se retiró.
Señala que algunos lugares podrían carecer de la capacidad de reemplazar fácilmente lo que se ha perdido, particularmente en partes del mundo donde el rastreo de la calidad del aire es todavía un desarrollo reciente.
Lo que Significan los Números
Las mediciones por satélite muestran un aumento en los niveles de contaminación de entre el 24 y el 33 por ciento. Los investigadores calcularon un aumento estimado de PM2.5 de 4 por ciento utilizando los mismos datos de satélite.
Si bien las mediciones por satélite no son perfectas, siguen siendo el medio más confiable para rastrear cómo cambia la contaminación a lo largo de varios años en varias ciudades.
Lo que Sigue
El estudio plantea una cuestión sobre el papel de la información pública en la política ambiental, y deja claro que sin supervisión, no puede haber responsabilidad.
«Los datos son simplemente tan importantes», dice Zhou. «Tener acceso a la información es necesario para asegurarse de que estas ganancias anteriores puedan continuar. La información pública crea responsabilidad».
La Nauze está de acuerdo. Ella califica el estudio de «un gran estudio, de alta calidad. Y es una verdadera pena». El programa «condujo a mejoras sostenidas en la calidad del aire que seguían aumentando después de 10 años», dice.
Los nuevos hallazgos indican que las ganancias podrían no mantenerse una vez abandonada la supervisión.
Fechas Clave
| Fecha | Evento |
|---|---|
| 2008 | Funcionarios estadounidenses instalan un monitor de calidad del aire en la embajada de Pekín y comienzan a publicar informes |
| Marzo de 2025 | La administración Trump cierra el programa de monitoreo de la embajada, citando costos monetarios |
| 300 días | Periodo sin tendencias significativas de contaminación del aire antes de que terminara la publicación de informes por parte de Estados Unidos |
| Tres a cuatro meses | Periodo en el que la contaminación medida por satélite aumentó entre un 24 y un 33 por ciento |
| Lunes en la revista PNAS | Estudio publicado |
Según la investigación, la transparencia es importante. El aire empeoró después de que Estados Unidos dejó de compartir información.
El resultado depende de lo que suceda después. Algunos lugares podrían tapar el agujero con sus propios sistemas de rastreo locales. Otros podrían dejarlo sin rellenar.
Es una idea simple: el aire se deteriora cuando no hay nadie que preste atención.
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