«The Call of the Wild» quiere ser una emocionante aventura sobre un perro que encuentra su lugar en la naturaleza. En su mayor parte, entrega exactamente eso, pero la ejecución se interpone constantemente en su propio camino.
Tráiler, vía 20th Century Studios.
El viaje de Buck
Buck comienza su historia como un cómodo perro de casa en Santa Clara, California. Es robado y enviado al norte, al Yukón, durante la fiebre del oro de la década de 1890. En el camino, conoce al juez Miller, quien lo consiente, y a Perrault y su socio Françoise, quienes lo compran para un equipo de trineos de correo. Buck se prueba a sí mismo, se gana la confianza de los otros perros y se convierte en el líder de la manada tras derrotar al perro rival Spitz.
La historia avanza rápido y se mantiene lúcida sobre el crecimiento de Buck. Las escenas de persecución están bien filmadas, y el paisaje es genuinamente frío y hostil. Es una base sólida, aunque la película no siempre sabe cómo construir sobre ella.
El problema del valle inquietante
El problema proviene de los propios animales CGI. Buck es interpretado por Terry Notary, quien sirvió como referencia de acción real para el perro animado, y la animación por computadora lucha por mantenerse coherente. En tomas cercanas, los movimientos del perro se descomponen y lucen falsos. El problema no es solo una cuestión de gusto; es un problema técnico que constantemente saca a los espectadores de la historia.
«Valle inquietante» es el término para el problema exacto que hay aquí.
Un elenco que lo sostiene
Harrison Ford interpreta a John Thornton, el cuarto amo de Buck, y su presencia ancla la película. Omar Sy y Dan Stevens completan los papeles humanos principales como Perrault y Hal, respectivamente, y Karen Gillan interpreta a Mercedes, la hermana de Hal. El elenco de apoyo, que incluye a Cara Gee como Françoise y Michael Horse como Edenshaw, llena el mundo del norte sin exigir nunca atención.
La música de John Powell es bastante agradable, aunque no hace mucho para elevar el material. El guion, escrito por Michael Green, se apega estrechamente al material original, pero el ritmo decae en el tramo medio.
Una carrera corta
La película se vio truncada por la pandemia de COVID-19, que obligó a su retirada anticipada de las salas de cine. Recaudó 111,1 millones de dólares frente a un presupuesto de producción de entre 125 y 150 millones, lo que generó al estudio una pérdida estimada de entre 50 y 100 millones. Esas cifras cuentan la historia de una película que funcionaba, pero no lo suficiente.
«El llamado de lo salvaje» es una película con una buena idea y un elenco sólido, frenada por una animación que no logra estar a la altura de su ambición. Vale la pena verla para los fanáticos del libro o para quienes sientan curiosidad por el viaje de Buck, pero los defectos técnicos le impiden alcanzar la grandeza.
Puntuación: 4,8 de 10.
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