Carrie de Kimberly Peirce quiere que sientas el calor de una cámara de teléfono. El remake de 2013 abre en un vestuario de niñas, donde Carrie White tiene su primera menstruación y el salón se le vuelve en contra. Chris Hargensen filma todo y lo sube a YouTube. Esa única actualización es el movimiento más inteligente de la película, y es casi el único que funciona.
Tráiler, vía ScreamFactoryTV.
Chloë Grace Moretz y el vestuario
La premisa no se ha movido desde que Stephen King publicó la novela en 1974. Carrie es una marginada tímida en la Ewen High School de Maine, acosada por sus compañeras y protegida por su madre, Margaret, una fanática religiosa que llama pecado a la menstruación. Peirce, trabajando con un guion de Lawrence D. Cohen y Roberto Aguirre-Sacasa, mantiene ese marco y lo viste con redes sociales.
Moretz interpreta a Carrie como herida y vigilante. Julianne Moore interpreta a Margaret como una mujer que cree que el poder de su hija viene del Diablo. Ambas trabajan duro. Ninguna obtiene una escena que justifique el esfuerzo.
La película dura 101 minutos. Es la tercera adaptación de la novela de King y la cuarta entrega de la franquicia, después de la versión de 1976. Se estrenó en el Arclight Hollywood de Los Ángeles el 7 de octubre de 2013, y se estrenó en Estados Unidos el 18 de octubre a través de Metro-Goldwyn-Mayer Pictures y Screen Gems.
La señorita Desjardin marca un límite
El tramo medio es el mejor argumento de la película para existir. Judy Greer interpreta a la señorita Desjardin, la profesora de gimnasia que consuela a Carrie y luego castiga a las chicas que se burlaron de ella. Les ofrece una opción:
- Detención toda la semana por su comportamiento
- Suspensión de la escuela, que les impide ir al baile de graduación
Chris es la única que se niega y acepta la suspensión. Esa negativa es el motor de todo lo que sigue, y es el único lugar donde la crueldad del remake se siente merecida en lugar de montada.
Sue Snell, interpretada por Gabriella Wilde, lamenta su participación y le pide a su novio, Tommy Ross, que lleve a Carrie al baile de graduación. Ansel Elgort interpreta a Tommy. Carrie acepta, confecciona su propio vestido y le pide permiso a Margaret para ir.
El armario de oración y el crucifijo que sangra
Peirce escenifica el horror doméstico con auténtica convicción. Margaret golpea a Carrie en la frente con una Biblia y la encierra en un armario de oración. Una grieta parte la puerta. El crucifijo de la pared comienza a sangrar. Carrie aprende a dominar su telequinesis y, la noche del baile de graduación, encierra a Margaret en el armario y sale.
Luego ocurre el baile de graduación y la película deja de pensar. Chris y su novio, Billy Nolan, interpretado por Alex Russell, ponen en marcha su plan. El material original se corta antes del desenlace, pero la forma es inconfundible: la broma, la sangre, el fuego, los cuerpos. Es la escena que toda versión de Carrie tiene que responder, y esta la responde con volumen en lugar de terror.
Una nueva versión que actualiza sin profundizar
El elenco que rodea a los protagonistas es débil. Portia Doubleday interpreta a Chris como una chica mala plana con un teléfono. Zoë Belkin, Samantha Weinstein, Karissa Strain, Katie Strain y Demetrius Joyette completan el alumnado sin dejar huella. La película de 1976 llegó primero y fijó los términos; esta tiene a dos actores excelentes parados en una habitación que nunca termina de encenderse.
La recepción mixta fue justa. Los críticos calificaron la película de innecesaria y señalaron la falta de originalidad y de sustos, aunque dieron crédito a las actualizaciones modernas y al elenco. Ambas mitades de ese veredicto se sostienen. La subida a YouTube es una idea genuina. El resto es una repetición.
Lo que Carrie 2013 hace bien
Aquí está la parte que vale la pena sopesar. Carrie no es una mala película. Es una película redundante, y la redundancia es más difícil de perdonar que el fracaso, porque el fracaso al menos significa que alguien intentó algo. Peirce aporta una mirada real al vestuario y al armario de oración, las dos habitaciones donde vive la historia. Moretz y Moore aportan todo lo que tienen.
Lo que la película nunca resuelve es por qué existe. La adaptación de 1976 ya hizo este argumento, y la novela lo hizo mejor. Actualizar el acoso a una cámara de teléfono celular es una observación aguda sobre cómo viaja ahora la crueldad. No es suficiente para sostener 101 minutos.
Carrie es una película que conoce a su monstruo y la olvida. La telequinesis llega, el baile de graduación arde y los créditos ruedan sin una sola imagen que no se pudiera haber predicho desde el póster. El eslogan prometía que conoceríamos su nombre. Ya lo conocíamos.
5.3 de 10
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