The Bourne Identity comienza con un cuerpo en el agua. Pescadores italianos sacan a un hombre estadounidense del Mediterráneo. Tiene dos heridas de bala en la espalda y no recuerda quién es. Ese es todo el motor de la película de Doug Liman de 2002, y todavía funciona limpio.
Matt Damon interpreta al hombre. Toma el nombre de Jason Bourne de un pasaporte en una caja de seguridad en Zúrich. Lo que encuentra allí — divisas, identificaciones con diferentes nombres, una pistola que deja atrás — le dice que era alguien peligroso. La pregunta de la película no es si puede pelear. Es si quiere saber por qué puede.
Tráiler, vía Universal Pictures At Home.
Un bote de pescador y un láser en la cadera
La premisa es austera y rápida. Un pequeño proyector láser implantado en la cadera de Bourne da el número de la caja de seguridad de Zúrich. Él va a investigar. En un parque, dos policías de Zúrich intentan arrestarlo, y él incapacita a ambos sin entender cómo. Su cuerpo sabe cosas que su mente no.
Esa brecha es la mejor idea de la película. Bourne habla con fluidez varios idiomas, es letal en el combate cuerpo a cuerpo y está completamente en blanco sobre su propio pasado. Liman mantiene la cámara cerca y los cortes rápidos, para que la violencia se lea como reflejo y no como elección.
Tony Gilroy y William Blake Herron escribieron el guion, basándose en la novela de Robert Ludlum de 1980. Los huesos son de Ludlum. Los nervios son de los cineastas.
La operación Treadstone y el hombre que falló
El empleado del banco que ve a Bourne salir de la caja de seguridad hace una llamada. Esa llamada llega a la operación Treadstone, un programa de operaciones encubiertas de la CIA. Su jefe, Alexander Conklin, interpretado por Chris Cooper, emite alertas a la policía para capturar a Bourne. También asigna a tres agentes — con los nombres en clave Castel, Manheim y el Profesor — para matarlo.
Clive Owen interpreta al Profesor. Tiene pocas escenas y hace que cada una cuente. Brian Cox interpreta a Ward Abbott, el subdirector de la CIA que contacta a Conklin sobre un intento de asesinato fallido contra el dictador africano exiliado Wombosi. Adewale Akinnuoye-Agbaje interpreta a Wombosi, quien promete encargarse del agente que falló.
La película nunca deja que el público olvide que Bourne es el agente en cuestión. Simplemente hace que él sea la última persona en enterarse.
Marie, el consulado y $20,000
Bourne evade a la policía suiza entrando al consulado estadounidense con su pasaporte de Estados Unidos. Los guardias marines lo persiguen. Escapa al ofrecer 20.000 dólares a Marie Kreutz, una mujer alemana de 26 años que vio en el consulado, para que lo lleve a una dirección en París.
Franka Potente interpreta a Marie. El papel fue reescrito de una economista canadiense a una vagabunda alemana después de que Potente fuera elegida, y el cambio ayuda. Marie no es una acompañante. Es una desconocida con un auto y una razón para decir sí, y Potente la interpreta como alguien que sigue calculando el riesgo y sigue conduciendo de todos modos.
Damon y Potente tienen una química funcional que la película no exagera. Comparten el camino, el peligro y muy poco más. Esa contención es una fortaleza.
Castel sale por la ventana
En el apartamento de París, Bourne llama a un hotel para preguntar sobre los nombres en sus pasaportes. Un «John Michael Kane» estaba registrado allí, pero Kane murió dos semanas antes en un accidente automovilístico. Luego Castel embosca a Bourne y Marie.
Bourne toma la delantera. En lugar de ser interrogado, Castel se lanza por una ventana hacia su muerte. Es una escena dura y repentina, y te dice qué tipo de organización es Treadstone. Su gente preferiría morir antes que hablar.
Marie registra las pertenencias de Castel y encuentra carteles de búsqueda de Bourne. La relación central de la película cambia en ese momento. Ya no está ayudando a un desconocido. Está ayudando a un hombre buscado.
El elenco alrededor de Damon
El elenco de reparto es profundo y en su mayoría subutilizado. Julia Stiles aparece como Nicolette, llamada Nicky Parsons, en un papel que sería elevado a crédito del elenco principal en tres películas posteriores de Bourne. Gabriel Mann interpreta a Danny Zorn. Walton Goggins y Josh Hamilton aparecen ambos como técnicos de investigación.
Orso Maria Guerrini interpreta a Giancarlo. Tim Dutton interpreta a Eamon. Denis Braccini interpreta a Picot. Nicky Naudé interpreta a Castel. Russell Levy interpreta a Manheim. Vincent Franklin interpreta a Rawlins.
La película distribuye su tiempo en pantalla ampliamente. Algunos de estos actores tienen una sola escena. La mayoría de ellos logran que funcione.
Los tres meses de entrenamiento de Damon
Liman se acercó a una amplia gama de actores para Bourne. Brad Pitt rechazó el papel para protagonizar Spy Game. Russell Crowe, Arnold Schwarzenegger, Tom Cruise y Sylvester Stallone también fueron considerados antes de que Liman eligiera a Damon.
Liman descubrió que Damon entendía que el enfoque de la película era principalmente el personaje y la trama, incluso con su cuota de acción. Damon nunca había interpretado un papel tan exigente físicamente. Insistió en realizar muchas de sus propias escenas de riesgo.
Con el coreógrafo de escenas de riesgo Nick Powell, Damon entrenó durante tres meses en acrobacias, armas, boxeo y el arte marcial filipino eskrima. Realizó él mismo un número significativo de las escenas de riesgo de la película, incluido el combate cuerpo a cuerpo y la escalada de las paredes de la casa segura cerca de la conclusión del filme.
Ese entrenamiento se nota en pantalla. Las peleas en The Bourne Identity no son elegantes. Son rápidas, cercanas y brutales, y el cuerpo de Damon las vende.
Una producción problemática que aún funciona
Los intentos de adaptar la novela de Ludlum comenzaron en 1981 y se estancaron mientras el proyecto pasaba entre distribuidores. Warner Bros. produjo una adaptación televisiva en 1988. Liman revivió el proyecto cinematográfico en 1996 y trabajó con Ludlum y David Self en el guion después de que Gilroy inicialmente rechazara. Gilroy se unió e hizo varios cambios, con contribuciones adicionales de Herron.
Damon y Potente fueron elegidos, y el rodaje principal se desarrolló de octubre de 2000 a febrero de 2001 en París, Praga, Imperia, Roma, Míkonos y Zúrich. La producción fue problemática. Los creadores chocaron con frecuencia con los ejecutivos del estudio por retrasos, costos, cambios de última hora y regrabaciones inesperadas.
La película estaba originalmente programada para estrenarse en septiembre de 2001. Universal Pictures la estrenó en Estados Unidos el 14 de junio de 2002. Recibió críticas positivas de la crítica, y muchos la consideran una de las más — la fuente se corta ahí, y el registro también. Lo que está claro es que la película superó sus propios problemas de producción.
Esto es lo que importa en esa historia, ordenado por cuánto se ve en pantalla:
- El entrenamiento de acrobacias de Damon — visible en cada pelea, y la razón por la que la acción se lee como personaje.
- El rodaje en locaciones de seis ciudades — la película se siente como si se moviera porque de hecho se movió.
- Las reescrituras de Gilroy y Herron: la trama sigue siendo legible incluso cuando la memoria de Bourne no lo es.
- El retraso del estreno: un problema comercial, no artístico, y la película terminada no lo refleja.
The Bourne Identity dura 119 minutos. Su eslogan es «Era el arma perfecta hasta que se convirtió en el objetivo». Esa frase es marketing, pero también es precisa. La acción de la película es un medio para una crisis de identidad, no un sustituto de ella.
El tramo más débil es el del medio. Una vez que Bourne y Marie están en la carretera, la película se apoya en persecuciones y situaciones límite para mantener la atención, y el material de Treadstone se diluye. Cooper y Cox son lo suficientemente buenos como para que uno quiera ver más de ellos, y no lo consigue.
El final funciona porque se niega a responderlo todo. Bourne aprende lo suficiente para saber que era un arma. No aprende lo suficiente para reconciliarse con ello. Esa es la nota correcta para una primera entrega, y es la razón por la que la franquicia tuvo hacia dónde ir.
The Bourne Identity no es la mejor película de acción de 2002, y no intenta serlo. Es un thriller limpio, tenso y bien construido, con una estrella que se comprometió físicamente y un director que mantuvo la historia por delante del espectáculo. La premisa de la amnesia podría haber sido un truco. Damon la interpreta como una herida.
Puntuación: 7,5 de 10.
Recibe El Cuaderno.
Las mejores historias del día y cada veredicto nuevo, en español claro, en tu correo a las siete. Un correo al día, nada más.





