Eagle Flight es un juego de realidad virtual de Ubisoft Montreal que hace una cosa que la mayoría de los juegos de RV de su época no podía: te permite moverte rápido sin marearte. Lanzado para Windows y PlayStation 4 a finales de 2016, requiere un visor, ya sea Oculus Rift, PlayStation VR o HTC Vive, y convierte el problema del movimiento en RV en su placer central.
Tráiler, vía IGDBcom.
París sin gente
El escenario es París cincuenta años después de la extinción de la humanidad. La naturaleza ha recuperado la ciudad, y es un patio de juegos impresionante de monumentos cubiertos de vegetación y calles estrechas. Eres un águila. Vuelas junto a los monumentos, te sumerges por los callejones y, en la campaña, derrotas a animales rivales para construir tu nido en cinco monumentos diferentes.
La ciudad vacía es la mejor idea del juego. No hay nadie con quien hablar ni nada que leer, y la ausencia hace que volar se sienta como una intrusión de la mejor manera.
Control con la cabeza
Diriges inclinando la cabeza. Ese es todo el esquema de control, y es la razón por la que el juego funciona. Como tu cuerpo está haciendo lo que hace el águila, la desconexión que causa las náuseas en RV desaparece en su mayoría, y puedes sumergirte a toda velocidad por un hueco del ancho de una puerta sin que tu estómago proteste. Las ondas de sonar son tu arma contra los enemigos, y los combates aéreos se basan en la posición más que en la puntería.
Multijugador
Un modo competitivo para seis jugadores construido como Captura la bandera es la fortaleza más sorprendente del juego, y un modo cooperativo de Vuelo libre te permite explorar la ciudad con otros cinco. El modo competitivo es genuinamente tenso, porque los combates aéreos en tres dimensiones con aves controladas con la cabeza recompensan el tipo de conciencia espacial que ningún otro juego exige.
El origen
El desarrollo comenzó en octubre de 2014 después del lanzamiento de Far Cry 4, y el juego recibió luz verde a mediados de 2015 a través de Fun House, la plataforma interna de Ubisoft para presentar ideas. Y se nota. Eagle Flight se siente como un experimento al que se le permitió convertirse en un producto, y eso es un cumplido.
Dónde se queda corto
Es breve. Cinco puntos de referencia y un puñado de animales rivales no conforman una campaña larga, y las misiones repiten sus patrones con rapidez. El combate por sonar es una solución ingeniosa al problema de apuntar en realidad virtual, pero no es profundo. Y el juego está atado a su hardware. Sin un visor no existe, y los visores para los que fue creado ya son antiguos.
El veredicto
Eagle Flight es una respuesta breve y elegante a una pregunta que toda la industria de la realidad virtual se planteaba en 2016, y la respuesta sigue siendo válida. Vale la pena jugarlo solo por el primer descenso por las calles.
Puntuación: 7,9 de 10
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