Twin Star Exorcists tuvo una temporada, 50 episodios, y todavía es el mejor anime sobre el destino forzado y la rivalidad competitiva que salió en 2016. El programa sigue a Rokuro Enmado, un joven exorcista que preferiría ser cantante o jugador de fútbol, y a Benio Adashino, un rival que lo obliga a asumir su propio poder. El giro: son «Twin Star Exorcists», unidos por una profecía para casarse y tener un hijo conocido como el «Miko», el exorcista definitivo. Suena como una preparación para una trama de matrimonio forzado, y en gran medida lo es, pero el programa nunca permite que esa premisa se quede en una sola nota.
Tráiler, vía AnimaxAsia.
Rokuro y Benio
Rokuro es el motor de la serie. Es de una familia de exorcistas, pero sus amigos murieron en un incidente trágico que lo llevó a renunciar a la profesión. Preferiría ser cualquier otra cosa. Benio llega de Oriente y se convierte en su rival. Juntos obtienen el título de «Twin Star Exorcists» y están profetizados para casarse y tener un hijo que será el exorcista definitivo, capaz de purificar a todos los espíritus malignos del mundo y poner fin a una guerra que ha durado más de mil años.
Esa profecía es la columna vertebral del programa. Obliga a Rokuro a enfrentarse a sus propias habilidades y a su propia renuencia. Benio es competitivo, y su rivalidad es el centro emocional de la temporada. El programa dedica más tiempo a sus duelos que a cualquier batalla contra un monstruo. Ese enfoque funciona a su favor, incluso cuando la trama se vuelve delgada en los episodios centrales.
Reparto y Actuación de Voz
El elenco de voz vende el programa. Natsuki Hanae le da voz a Rokuro, dándole una mezcla de frustración adolescente y poder genuino. Megumi Han le da voz a Benio, y aporta la combinación correcta de viveza e disciplina. Junichi Suwabe le da voz a Seigen Amawaka, y Ayumu Murase le da voz a Yuuto Ijika. Kaito Ishikawa le da voz a Shimon Ikaruga. Kohsuke Toriumi le da voz a Arata Inanaki. Masaya Takatsuka le da voz a Narumi Ioroi, y Misako Tomioka le da voz a Haruka Kaibara. Kiyono Yasuno le da voz a Cordelia Kasukami, y Jun Fukuyama le da voz a Kinako.
Las interpretaciones vocales sustentan las escenas más silenciosas del programa. Cuando el programa se ralentiza para dejar que Rokuro y Benio discutan sobre su destino forzado, el elenco le da peso a esas escenas. El programa también se apoya en pequeños detalles de los personajes —una mirada, una pausa, una palabra— para vender la rivalidad sin apresurarla.
Animación de Studio Pierrot
El programa fue adaptado del manga de Yoshiaki Sukeno, serializado en Jump Square de Shueisha, y se beneficia de una producción que comprende el ritmo. Studio Pierrot maneja la acción con moderación. El programa no sobreanima sus batallas. En cambio, utiliza líneas limpias y una puesta en escena clara para mostrar el choque entre las técnicas de Rokuro y Benio.
El entorno del programa es un mundo de fuerzas espirituales y exorcistas, y la animación lo trata con respeto. No explica todo en una sola toma. Construye su mundo lentamente, a través de pequeños detalles y símbolos recurrentes, de modo que las apuestas de la profecía se sienten ganadas en lugar de impuestas desde arriba.
Donde Fluye y Donde se Estanca
La primera mitad de la temporada es la más fuerte. La rivalidad entre Rokuro y Benio es fresca, y la profecía le da al programa una razón para mantenerlos cerca el uno del otro. Los episodios centrales se ralentizan. Algunos episodios parecen relleno, con Rokuro y Benio entrenando o enfrentando amenazas menores que no ponen a prueba su rivalidad tan agudamente como lo hacen los primeros episodios. El programa se recupera en el tramo final, donde la profecía obliga a Rokuro y Benio a confrontar lo que han estado evitando durante toda la temporada.
La debilidad del programa es su disposición a prolongar una rivalidad que podría haberse resuelto más rápido. Algunos episodios parecen estar dando vueltas a la misma idea sin agregar mucho a la historia. La trama del matrimonio forzado, que debería ser el núcleo del programa, se introduce temprano y luego se deja sola durante largos períodos.
Una Temporada que se Gana su Tiempo de Reproducción
Twin Star Exorcists es un programa sobre el destino, y no se aparta de la idea de que algunos caminos están cerrados antes de que una persona incluso comience a caminar por ellos. A Rokuro le gustaría ser cantante o jugador de fútbol, pero está atascado como exorcista. Benio está atascado con él. El programa no pretende que sea fácil de sobrellevar.
Los episodios finales del programa resuelven la rivalidad —Rokuro y Benio se enfrentan, y la profecía del programa cobra forma— de una manera que se siente merecida en lugar de apresurada. La serie termina en una nota que respeta su propia configuración, y eso es raro en un programa tan largo.
Donde Tiene Deficiencias
El tramo medio del programa es la parte más débil de su trayectoria. Algunos episodios parecen estar repitiendo la misma idea sin añadir mucho a la historia. La trama del matrimonio forzado, que debería ser el núcleo del programa, se introduce temprano y luego se deja de lado durante largos periodos. La animación del programa no es el problema; el ritmo lo es.
| Episodio | Tipo | Fortaleza | Debilidad |
|---|---|---|---|
| 1–20 | Temporada Temprana | Nueva rivalidad | Escenas de relleno |
| 21–35 | Tramo Medio | Crecimiento del personaje | Ritmo más lento |
| 36–50 | Episodios Finales | La profecía cobra forma | Algunos hilos sin resolver |
Nuestro veredicto
Twin Star Exorcists es una serie que sabe de lo que trata. Se trata de un joven obligado a una profesión que nunca quiso y de un rival que no le permitirá renunciar a ella. La animación de la serie es sólida, su elenco es fuerte y su relación central es lo mejor de ella. Tropezó a la mitad pero se recupera al final.
Esta es una serie que vale la pena ver solo por su pareja central.
Puntuación: 8.4/10.
Recibe El Cuaderno.
Las mejores historias del día y cada veredicto nuevo, en español claro, en tu correo a las siete. Un correo al día, nada más.





