El presidente Donald Trump y el presidente chino Xi Jinping se reunirán en Washington, D.C. el 24 de septiembre para una cumbre, y el senador que escribió esta columna quiere acción, no hablar. El mensaje es simple: la fortaleza estadounidense debe producir resultados estadounidenses.
La cumbre ocurre en un momento en que Estados Unidos enfrenta múltiples frentes. La guerra de agresión de Rusia contra Ucrania continúa. Los conflictos persisten en el Medio Oriente. El fentanilo ilícito devasta las comunidades estadounidenses. Los costos de los bienes esenciales siguen siendo demasiado altos. Detrás de gran parte de esto, el senador argumenta, está China.
El Papel de China en las Crisis Estadounidenses
China, argumenta el senador, es el motor de muchos de los problemas actuales de Estados Unidos. Sostiene a Rusia e Irán a través del apoyo financiero. Engendra los precursores del fentanilo que alimentan la crisis de las drogas. Siembra desinformación y perturba las cadenas de suministro globales. Y busca remodelar el orden global de maneras que perjudican los intereses estadounidenses.
El senador señala acciones específicas:
- China engendra precursores de fentanilo que alimentan la crisis de las drogas en Estados Unidos.
- China siembra desinformación y perturba las cadenas de suministro globales.
- China busca remodelar el orden global.
Estos son los fundamentos sobre los que el senador está pidiendo un cambio. La cumbre, en esta narración, no es una llamada de cortesía. Es una oportunidad para responsabilizar a China por su papel en algunos de los problemas más profundos de Estados Unidos.
Lo Que Ha Hecho la Oficina del Senador
La oficina del senador ha avanzado rápidamente en este frente. Project Vault, lanzado en febrero, construye un depósito nacional de minerales críticos. El DOMINANCE Act, patrocinado por el senador, fue aprobado por la Cámara en junio. La semana pasada, Trump firmó la Ley de Sanciones a Rusia e Irán Lindsey O. Graham.
La Operación Economic Fury del Secretario del Tesoro Scott Bessent apunta a los flujos de ingresos iraníes. Estas medidas son parte del esfuerzo más amplio del senador para debilitar el control de China sobre la economía global.
El senador también señala detenciones recientes como evidencia de lo que ella califica de injerencia china. Las autoridades chinas detuvieron al académico estadounidense Min Zin el 3 de junio. El Dr. Youlin Chen ha pasado más de 600 días en detención sin juicio ni acceso a su familia. Jimmy Lai permanece encarcelado en Hong Kong por dirigir una prensa libre.
Trump planteó personalmente el caso del Pastor Ezra Jin ante Xi, lo que resultó en la liberación del pastor. Ese caso, argumenta la senadora, demuestra lo que puede ocurrir cuando se aplica presión directamente.
La palanca sobre China
La senadora cree que Estados Unidos tiene una palanca significativa sobre China. Señala el Estrecho de Taiwán, donde los minerales críticos de China impulsan la vida moderna estadounidense: teléfonos inteligentes, automóviles, tecnología de defensa. Un bloqueo o conflicto militar en esa región golpearía los mercados globales y aumentaría los costos para los consumidores.
«Este Congreso ha posicionado a Estados Unidos con palanca.»
La senadora también está respondiendo a las propias herramientas de China. China incluyó en la lista negra a las empresas estadounidenses MP Materials y USA Rare Earth en junio. La senadora ve esto como parte de un patrón más amplio de agresión china contra las empresas estadounidenses.
Taiwán es una pieza clave de esto. Produce más del 90% de los semiconductores más avanzados del mundo. Es el cuarto socio comercial más grande de los Estados Unidos. Cualquier interrupción allí se extendería mucho más allá de la propia isla.
La senadora está liderando una carta bipartidista a Trump que describe cómo obtener resultados de la cumbre. El objetivo es claro: compromisos verificables de China sobre los temas que más importan a los estadounidenses.
La prueba por delante
La cumbre es una prueba de si las palabras se traducen en acciones. La senadora ha pasado meses construyendo el caso de que China es el problema. Ahora necesita demostrar que la reunión produce soluciones.
La palanca está ahí, según la senadora. Las sanciones están en vigor. Las cadenas de suministro están bajo presión. El Estrecho de Taiwán es un recordatorio constante de las apuestas. Ya veremos si eso se traduce en un cambio en la cumbre.
Lo que está claro es la postura de la senadora: está lista para exigir resultados y está dispuesta a exponer exactamente por qué China es importante para la vida cotidiana de Estados Unidos.
Dónde está la posición del periódico.
El periódico apoya ni la solicitud del senador para la confrontación ni la disposición declarada de la administración a interactuar con China; apoya un gobierno más pequeño y menos poder concentrado en cualquier oficina o agencia individual, dondequiera que se reúnan esas fuerzas. La cumbre no debería convertirse en otra ocasión para que Washington acumule más poder sobre las vidas de los ciudadanos, ya sea a través de sanciones, detenciones o controles comerciales.
El planteamiento del senador, basado en las sanciones, el Proyecto Vault y la Ley DOMINANCE, se basa en la idea de que Washington puede forzar el cambio a través del apalancamiento. Esa es una concentración de poder, y el periódico se opone a tales concentraciones, independientemente de la causa.
El periódico querría que la cumbre fuera un intercambio de intereses, no una muestra de fuerza. Compromisos verificables de China sobre los temas que más importan a los estadounidenses podrían provenir de una negociación genuina en lugar de una postura de presión. El lector debe estar atento a cualquier señal de que la administración o el senador estén utilizando la cumbre para consolidar la autoridad en lugar de para resolver disputas.
Material fuente: “La cumbre Trump-Xi debe asegurarse de que la fuerza estadounidense produzca resultados estadounidenses”, Fox News.
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