«Thir13en Ghosts» quiere ser un thriller de casas encantadas con un giro: una casa hecha completamente de vidrio. Ese planteamiento debería funcionar. No lo consigue del todo.
Steve Beck dirige a partir de un guion acreditado a Richard D’Ovidio, Neal Marshall Stevens, Todd Alcott y Robb White. La película dura 91 minutos y se apoya en gran medida en efectos prácticos en lugar de CGI, lo cual es un punto a su favor. Pero la ejecución tropieza a menudo, de modo que el producto final se siente menos como una película de terror pulida y más como una idea prometedora que se perdió en el camino.
Tráiler, vía ScreamFactoryTV.
La Herencia de Arthur
Arthur, interpretado por Tony Shalhoub, hereda la propiedad de su tío: una casa de vidrio que sirve como prisión para doce fantasmas. El planteamiento es simple y eficaz. La casa es diseñada por el Diablo y alimentada por los muertos, con el objetivo declarado de abrir el Ojo del Infierno. Ese es un concepto pesado, y la película pasa más tiempo explicándolo que mostrándolo.
Shalhoub interpreta a Arthur como un hombre atrapado entre el dolor y el temor. Es el tipo de personaje que debería llevar la película, pero el guion no le da mucho más que reaccionar ante los acontecimientos. Sus dos hijos aumentan la apuesta, pero sus papeles son limitados, y la película rara vez les permite ser más que espectadores.
Kalina, interpretada por Embeth Davidtz, aparece como una niñera que acompaña a la familia a la casa. Se supone que es una fuente de calma en una situación aterradora, pero su personaje no tiene más desarrollo que ese rol. Matthew Lillard aparece como Rafkin, el abogado, y Shannon Elizabeth interpreta a Kathy, aunque ninguno de los dos actores tiene la oportunidad de profundizar en sus partes.
Los Doce Fantasmas
El título de la película promete trece fantasmas, pero la casa solo alberga a doce. El decimotercero es el propio Ojo del Infierno, una presencia espectral que domina todo. A cada fantasma se le da un breve momento para aparecer, y algunos son más memorables que otros.
F. Murray Abraham interpreta a Cyrus, un activista de los derechos de los fantasmas que quiere liberar a los espíritus. Su personaje es una adición curiosa, ya que se opone a las mismas fuerzas contra las que la familia está luchando. Su rivalidad con el cazador de fantasmas añade algo de tensión, pero la película no dedica suficiente tiempo a establecer por qué le importa.
Jacob Rupp interpreta al asistente de Cyrus, y Matthew Harrison completa el elenco como Damon, otro miembro del equipo. Ninguno de ellos obtiene el tiempo en pantalla que merecen. Lo mismo ocurre con los dos miembros del equipo que solo se nombran por sus roles: Mike Crestejo y Aubrey Lee Culp.
El Rol de Bobby
Alec Roberts interpreta a Bobby, uno de los hijos de Arthur. Su presencia arraiga la historia en el miedo de un niño, pero la película no sabe qué hacer con él una vez que la casa se cierra sobre todos. El rol de Bobby es pequeño, y la película no le da la oportunidad de crecer más allá de eso.
JR Bourne interpreta a Ben Moss, el cazador de fantasmas que ayuda a la familia. Su personaje es lo más parecido a un héroe que tiene la película, pero el guion lo mantiene al margen durante períodos de tiempo. Rah Digga interpreta a Maggie, otra actriz secundaria cuya función es en gran medida quedarse de pie junto a los demás y parecer asustada.
La Casa de Cristal
La casa de cristal es el truco visual central de la película, y funciona bien en papel. Una estructura transparente significa que no hay a dónde esconderse, lo que debería generar tensión. En la práctica, el efecto se utiliza poco. La casa se ve impresionante durante las tomas iniciales, pero la película pasa demasiado tiempo mostrando a los personajes caminando a través de ella en lugar de dejar que la transparencia cree temor.
La casa también se supone que es una prisión para los fantasmas. Esa idea nunca se explora completamente. El público ve a los fantasmas atrapados adentro, pero la película nunca explica cómo la casa los mantiene contenidos o por qué no pueden simplemente irse.
El Ojo del Infierno
El Ojo del Infierno es la amenaza definitiva, aquello para lo que está diseñada la casa. Es una imagen poderosa, pero la película nunca se compromete con ella por completo. El Ojo aparece solo brevemente, y su peligro real se deja vago.
El eslogan de la película, «La miseria ama compañía», sugiere un tema sobre el sufrimiento y el destino compartido. Eso podría haber sido un hilo fuerte que recorriera la historia. En cambio, la miseria proviene principalmente de estar atrapado en una casa encantada sin una ruta de escape.
Lo que Funciona
La película no es un fracaso absoluto. Hay momentos en los que la tensión se construye de manera efectiva, particularmente cuando los personajes se dan cuenta de que están atrapados dentro de la casa sin salida. Los efectos prácticos aguantan mejor de lo esperado, y el diseño del escenario para la estructura de vidrio es genuinamente llamativo.
Las actuaciones son generalmente sólidas, incluso si la escritura las limita. Shalhoub aporta una preocupación genuina a Arthur, y Lillard y Elizabeth interpretan sus papeles con la mezcla correcta de inquietud e incredulidad.
El ritmo se ralentiza en la etapa intermedia, donde la película pasa demasiado tiempo explicando los mecanismos de la casa en lugar de ponerlos en acción. Es una película que conoce bien su propia premisa pero no confía en que el público la acompañe.
Opinión Final
«Thir13en Ghosts» es una película con una gran idea y una ejecución débil. La casa de vidrio es un concepto inteligente, y la puesta en escena que involucra al Diablo y a los muertos es genuinamente inquietante. Pero la película no logra capitalizar sus fortalezas. El ritmo es desigual, los personajes están poco desarrollados y el clímax es apresurado.
Es una película que vale la pena ver una vez, principalmente por lo visual y la premisa, pero no es una que recompense la visualización repetida. La puntuación se ubica en 6.3 sobre 10, lo que coincide con nuestra propia evaluación.
Puntuación: 6.3/10
Caja de Datos Clave
- Título: Thir13en Ghosts
- Director: Steve Beck
- Escritores: Richard D’Ovidio, Neal Marshall Stevens, Todd Alcott, Robb White
- Duración: 91 minutos
- Géneros: Horror, Thriller
- Lema: «La miseria ama la compañía»
- Puntuación: 6.3/10
La película es una oportunidad desaprovechada. La casa de cristal merecía algo mejor.
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