Tontos y medio comienza con Lloyd Christmas caminando por un estacionamiento con un impermeable, cantando “My Way” mal y solo. Es el tipo de hombre que cree que está haciendo algo significativo cuando simplemente está parado bajo la lluvia. Esa es toda la broma de la película: Lloyd no es listo, y nunca lo es. Él es solo Lloyd, y eso es suficiente.
La película sigue a Lloyd mientras intenta devolver un cheque de $1 millón a Mary Reilly, la mujer que se lo dio por error. En el camino conoce a Harry Dunne, un hombre que habla con un parloteo agudo y nervioso y que cree que Lloyd es su hermano. Juntos se embarcan en un viaje a través de Estados Unidos para encontrar a Mary y devolverle su dinero.
Trailer, vía Warner On Demand.
Lloyd Christmas y Harry Dunne
Lloyd y Harry son el motor de la película. Jim Carrey interpreta a Lloyd como un comediante físico, un hombre que se mueve por el mundo como un niño que ha olvidado las reglas. Su rostro cambia de forma con cada emoción, y se entrega por completo a cada tropiezo y a cada reacción exagerada. Jeff Daniels interpreta a Harry como lo opuesto: un hombre de palabras, rápido y nervioso, que nunca puede seguir el ritmo de la absurdidad que lo rodea. Juntos forman una pareja extraña, y su química lleva la película a través de sus momentos más débiles.
El guion, escrito por Ted Mann y dirigido por Peter Farrelly y Bobby Farrelly, se apoya fuertemente en la comedia física y en bromas sobre la inteligencia. Lloyd no es solo estúpido, está orgulloso de serlo. No entiende el sarcasmo, no conoce su propia debilidad, y está convencido de que es el hombre más inteligente de la habitación incluso cuando está claramente el menos preparado para lo que está sucediendo. Este es un personaje que cree que puede ganar una pelea siendo amable, y la película trata esa creencia con un afecto genuino.
Harry es el tipo sensato, y es quien nota las grietas en el plan. Él ve el peligro en una situación mientras Lloyd avanza, y sus reacciones—sus jadeos, sus risas nerviosas—son algunos de los momentos más divertidos de la película. La relación entre los dos hombres es el corazón de la película, y se construye sobre el respeto mutuo incluso cuando ninguno de los dos entiende al otro.
El Viaje por Carretera y Sus Objetivos
El viaje por carretera es la columna vertebral de la película. Lloyd y Harry viajan de un lugar extraño a otro, encontrando personajes peculiares en el camino. Hay un hombre que colecciona matrículas, una familia que dirige un motel con forma de cabeza gigante y un grupo de camioneros que tratan a Lloyd como un amuleto de buena suerte. Cada parada es un pequeño sketch, una oportunidad para que los Farrellys exhiban su gusto por el humor escatológico y su habilidad para construir una escena escénica.
El humor escatológico es el punto más débil de la película. Los Farrellys son mejores construyendo una broma que entregándola, y las escenas escatológicas a menudo se sienten como escenificaciones diseñadas para sorprender en lugar de divertir. Una escena que involucra a un perro y un inodoro es memorable por su repugnancia, pero no funciona como una broma. El enfoque de la película en el humor es directo: es ya sea un gag visual o un remate, y rara vez se toma el tiempo de dejar que un momento respire.
La película también dedica tiempo a una subtrama que involucra a Mary Reilly, interpretada por Laura Ziskin. Es una abogada que está tratando de recuperar su vida después de una ruptura, y no está particularmente interesada en el cheque que Lloyd está tratando de devolver. Su arco es delgado, y la película la usa principalmente como un objetivo para la persecución de Lloyd. El elemento romántico está ahí, pero no es el foco, y no está bien desarrollado.
Comedia Contra Inteligencia
La película es una comedia sobre inteligencia, y no es sutil al respecto. Lloyd es el idiota, y todos los demás son más inteligentes que él. La película está en su mejor momento cuando deja de explicarse a sí misma y permite que los personajes actúen. La incapacidad de Lloyd para entender el sarcasmo es un gag recurrente, y es consistentemente divertido porque la película confía en el público para ver la diferencia entre Lloyd y todos los que lo rodean.
Los Farrellys son hábiles para construir un ritmo, y la película avanza rápidamente de una escena a la siguiente. La edición es rápida, los planos son amplios y la cámara encuentra la acción. Las escenas de persecución son caóticas, y funcionan porque la película sabe exactamente lo que quiere mostrar: Lloyd y Harry corriendo, cayendo, levantándose y corriendo de nuevo.
La película no es sutil en cuanto a su mensaje. Es una película sobre el poder de la determinación, y sugiere que ser amable y persistente es más valioso que ser inteligente. Lloyd nunca aprende, y la película nunca le pide que lo haga. Eso es una fortaleza y una debilidad. La película es pura, y no se disculpa, pero también está limitada por su negativa a cuestionar su propia premisa.
Comparando a los Dos Protagonistas
| Personaje | Actor | Rol |
|---|---|---|
| Lloyd Christmas | Jim Carrey | El idiota que devuelve el cheque |
| Harry Dunne | Jeff Daniels | El compañero nervioso |
La comparación es simple: Lloyd es la fuerza cómica, y Harry es el elemento cómplice. Carrey obtiene las mayores risas, pero Daniels mantiene la escena unida. La película no funcionaría sin ambos, y la tabla muestra por qué.
Palabra Final (1)
Dumb and Dumber es una película divertida, pero no es una gran película. Es una película sobre un hombre que se niega a aprender, y celebra esa negativa. El viaje por carretera es un placer de ver, y los Farrelly saben cómo construir una pieza escénica. Pero el humor escatológico eclipsa el ingenio, y la subtrama romántica es una distracción. La película es mejor cuando simplemente trata sobre Lloyd y Harry, y es peor cuando intenta decir algo más. (2)
La película es un producto de su tiempo, y se siente como una película hecha por hombres jóvenes que querían ser escandalosos. No es sutil, y no pretende serlo. Esa honestidad es parte de su atractivo. La película no está pidiendo mucho, y cumple con lo que promete. (3)
Es una película tonta, y lo sabe. Eso no es algo malo. La película no está tratando de cambiar el mundo, y no necesita hacerlo. Solo quiere hacer reír a la gente, y tiene éxito en eso. (4)
Dumb and Dumber es una comedia que funciona mejor en breves períodos. Es una película para ver con amigos, para reírse y para olvidar. No es una obra maestra, pero tampoco es un fracaso. Es una película sólida y entretenida que sabe exactamente lo que es. (5)
Calificación: 6.9 de 10. (6)
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