Un niño que ve gente muerta camina por una casa con fantasmas junto a un médico que no entiende por qué. Esa premisa pesa mucho. También arrastra la película cuando se revela el secreto.
La Sexta Sentido comienza fuerte. Un niño llamado Cole Sear, interpretado por Haley Joel Osment, vive en miedo porque puede ver fantasmas por todas partes. Bruce Willis interpreta al Dr. Malcolm Crowe, un psicólogo infantil que cree que puede ayudar a Cole. La trama se vende sola. El problema empieza cuando la película decide contarle al público lo que Cole ya sabe.
Trailer, por Paramount Network.
Primeras Fortalezas
Las actuaciones sostienen los pasajes intermedios. Haley Joel Osment entrega un desempeño genuino como Cole, aterrorizado y curioso al mismo tiempo. Bruce Willis interpreta a Crowe con paciencia silenciosa, y su escena final cala porque el actor se entrega completamente. La escritura mantiene el regalo del niño sencillo, lo cual ayuda. La película no lo explica con ciencia o trucos de magia.
Lo que hace funcionar las primeras escenas es que la película confía en el público para sentarse con la condición de Cole sin apresurarse a explicarla. Esa confianza crea un sentido de misterio que el resto de la película no logra sostener.
Debilidades Intermedias
La trama pierde ritmo una vez que llega la vuelta. La película gasta su último acto explicando todo lo que Cole ha sabido desde el principio. Esto quita el misterio que hizo funcionar las primeras escenas. La revelación es astuta, pero el contarla lleva demasiado tiempo. La película se apoya en coincidencias para juntar las piezas, y algunas de esas coincidencias tiran de la credibilidad.
La Sexta Sentido no es una película lenta. Avanza rápidamente, pero corre sobre impulso más que profundidad. El tramo final pide al público aceptar una gran cantidad de suerte para llegar a su final.
- La premisa es la mejor parte de la película.
- Los pasajes intermedios pierden foco mientras la historia cambia de misterio a explicación.
- El último acto explica demasiado, demasiado tarde.
- Las actuaciones mantienen todo esto con los pies en la tierra a pesar de los defectos.
Palabra final
El Sexto Sentido es una película que funciona mejor por partes. Sus mejores escenas son las que permiten que Cole sea extraño sin explicarlo. El resto de la obra lucha por equilibrar lo que el público debe saber con lo que los personajes saben. Esa tensión nunca se resuelve del todo.
La película merece un 6.4 sobre 10.
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