El exitoso programa de Apple «Ted Lasso» regresó para una cuarta temporada, y los críticos que ven el programa por su política encontraron mucho de qué quejarse, aunque la temporada está construida casi por completo en torno a las quejas que ellos priorizan. Los guionistas del programa parecen haber pasado toda la temporada respondiendo a los reclamos sobre el deporte femenino, y los críticos igual encontraron razones para llamarlo un fracaso.
Lo que sucedió en el estreno
El estreno de la temporada abre con Ted trabajando en un supermercado en Kansas City, donde roba comida de su empleador con toda tranquilidad. Cuando un compañero de trabajo le pregunta si le preocupa que lo descubran, Ted dice que no, «probablemente debido a mi privilegio de hombre blanco profundamente arraigado».
Antes de que el programa haya establecido su nueva historia o haya dado a los espectadores una razón para interesarse, llega el chiste. Se siente planeado, como si los guionistas estuvieran informando a la audiencia exactamente qué tipo de temporada será esta.
Después de enterarse de que el Museo del Jazz Estadounidense está cerrado por un evento privado, Leslie Higgins se dirige en cambio al Museo de Béisbol de las Ligas Negras. Allí, un guía turístico detalla cómo los jugadores de béisbol negros —entre ellos Satchel Paige— fueron excluidos de las oportunidades en las Grandes Ligas de Béisbol debido a la segregación.
La comparación entre la experiencia de Higgins y la antigua prohibición de que las mujeres jugaran fútbol en Inglaterra resultó forzada y exagerada. La esposa del escritor puso los ojos en blanco, y el escritor se preguntó en voz alta si tenía algún sentido seguir viendo el programa. Apagaron el programa.
La crisis feminista de Rebecca
El segundo episodio se centra en si Rebecca es suficientemente feminista después de contratar a Ted para entrenar al nuevo equipo femenino del AFC Richmond. Alice Chilton, quien ayudó a conformar el equipo, le dice a Rebecca que renuncia después de que no la eligieran para el puesto de entrenadora principal.
Alice le pregunta a Rebecca si la había considerado para el puesto antes de irse. Rebecca lo niega. Alice insiste más, preguntando si Rebecca había considerado a alguna mujer. Rebecca nuevamente responde que no.
Rebecca cae en un estado de temor sobre si ha mostrado suficiente apoyo a las mujeres. Empieza a leer libros sobre feminismo y da un discurso difícil en una conferencia de prensa donde declara que las mujeres son «tan capaces y convincentes como los hombres» y que «el futuro es femenino.». Después de eso, trae al frente a la mánager del equipo femenino de Richmond, «que casualmente es un hombre.».
La risa proviene de lo desesperada que se ve Rebecca en pantalla, mientras que el problema real sigue sin resolverse: si un hombre como Ted debería haber tenido la oportunidad en primer lugar.
El historial de Ted con Richmond
Recordemos cómo Ted guio a Richmond a través del descenso, devolvió al club a la Premier League y luego lo impulsó al segundo lugar tras entrar al último día de la temporada con posibilidades de ganar el campeonato.
Ted estaba sobrecalificado para dirigir un equipo femenino de segunda división recién creado. Sin embargo, el programa trata la decisión de Rebecca de contratarlo como evidencia de que podría haber fallado a las mujeres.
El cuarteto inicial de episodios saca a relucir un conjunto familiar de quejas sobre el trato a las mujeres en el deporte: salarios que se quedan cortos, instalaciones inferiores, cobertura mediática inadecuada y falta de respaldo financiero. Se podría argumentar que estos problemas provienen del capitalismo más que de algún plan secreto para mantener a las atletas femeninas abajo, pero dejaré ese punto de lado.
La narrativa luego avanza hacia una serie de historias construidas en torno a atletas femeninas, como si los autores estuvieran trabajando con una lista de verificación y necesitaran cubrir cada una de ellas. Una jugadora deja el equipo después de quedar embarazada. Una madre soltera se presenta a las pruebas abiertas con su hijo, incapaz de encontrar a alguien que cuide al niño. Los patrocinadores advierten que retirarán su apoyo, mientras que los accionistas hombres ridiculizan todo el concepto como una pérdida de dinero.
Zelda Southport, una acaudalada inversionista en deportes femeninos, pronuncia un discurso acusando a los ejecutivos de usar el fútbol femenino para «lavar su reputación» mientras ocultan su «falsa alianza.» Invoca al «patriarcado» para completar.
Los guionistas no intentan ocultar su mensaje político en absoluto. En cambio, lo adoptan abiertamente como el punto central de la historia.
La campaña promocional dejó claro el público objetivo
El 5 de agosto, el día del estreno de la cuarta temporada, el cocreador de «Ted Lasso», Brendan Hunt, apareció en el pódcast de Sarah Spain. Spain es una activista radical de izquierda que se ha referido al vicepresidente J.D. Vance como un «demonio» y lanzó una difamación personal contra Sophie Cunningham por argumentar en contra de los «hombres biológicos» en los deportes femeninos.
El programa de Spain fue elegido por Hunt para la promoción de la nueva temporada, y se sintió como una decisión deliberada tomada con ese propósito en mente. La noche siguiente, Jason Sudeikis, Hunt, Juno Temple y muchos otros del nuevo elenco se presentaron en un evento privado de «Ted Lasso» realizado en el Paley Museum. Megan Rapinoe, quien también es una activista radical de extrema izquierda, asumió el papel de moderadora.
Sarah Spain y Megan Rapinoe fueron aquellas cuyo respaldo buscaron directamente los creadores de «Ted Lasso», sabiendo muy bien de quién sería el aval con más peso.
Cómo los guionistas dejaron claras sus prioridades desde el principio
Los guionistas del programa no ocultaban su mensaje. Lo hicieron explícito desde la secuencia de apertura. El chiste sobre el privilegio del hombre blanco, la comparación con las Ligas Negras, el enfoque en las credenciales feministas de Rebecca — todo llegó rápidamente, antes de que el programa hubiera establecido su historia.
| Episodio | Enfoque | Tono |
|---|---|---|
| Estreno | Ted robando en la tienda de comestibles, la escena del museo de las Ligas Negras | Forzado |
| Segundo episodio | La crisis feminista de Rebecca, la resignación de Alice | Desesperado, incómodo |
| Primeros cuatro episodios | Opresión en el fútbol femenino, salario, instalaciones, cobertura mediática | Listas de verificación, comparaciones forzadas |
La tabla demuestra que la estructura misma de una temporada se convirtió en la queja. El programa es donde cada elemento es simplemente un agravio que se aborda en lugar de cualquier progreso genuino. Se trata de marcar agravios en lugar de resolverlos.
Por qué los críticos aún podrían encontrar razones para quejarse
Los críticos se quejaron de la política del programa, y el programa cumplió con esas quejas. La reseña de las transcripciones por parte del escritor confirmó que la política de género no es un componente menor de la nueva temporada. Es la temporada.
Las prioridades de los guionistas quedaron al descubierto desde el principio, y los críticos que siguen esas prioridades igual encontraron mucho de qué quejarse. La conclusión es que intentar satisfacer a personas que nunca estarán contentas es una lucha que no se puede ganar.
Lo que el escritor cree que Hollywood debería hacer
La reacción honesta del escritor es de exasperación. El mensaje político del programa es toda la trama, y los críticos que buscan ese mensaje igual encontraron mucho que criticar. El escritor sostiene que Hollywood debería dejar de arruinar buenos programas tratando de buscar esa aprobación.
La esposa del escritor coincidió en que no había ninguna razón para seguir viendo. Así que apagaron el programa.
Tras tres años de ausencia, la temporada regresó con la oportunidad de demostrar una vez más su valía. Logró complacer a sus críticos aunque también los perdió. Había mucho de qué quejarse, y el programa dio amplias razones para cada queja.
La opinión del escritor es que Hollywood debería dejar de arruinar buenos programas tratando de buscar esa aprobación. Los guionistas del programa dejaron claras sus prioridades desde el principio, y los críticos que vigilan esas prioridades encontraron de todos modos mucho que criticar. La lección es que tratar de complacer a quienes nunca están satisfechos es una batalla perdida.
Material de origen: “Reaction to ‘Ted Lasso’ shows left-wing critics are never satisfied, so why does Hollywood keep trying?”, Fox News.
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