«Second Chance» es un programa sobre personas que reciben una segunda oportunidad en la vida, y en su mayoría se la gana. La premisa es simple: un hombre llamado David (Michael Nouri) muere en un accidente automovilístico y despierta en un universo paralelo donde sigue vivo. Sin embargo, no es la misma persona. En este mundo, David es un empresario exitoso con una esposa e hijos que apenas conoce. Se ha perdido años de la vida de su familia, y el programa lo sigue mientras intenta reconectar con ellos.
El programa se transmitió durante tres temporadas en CBS de 2005 a 2007, y ha envejecido mejor que la mayoría de sus contemporáneos. Es un drama familiar disfrazado de ciencia ficción, y se apoya fuertemente en el trabajo de personajes en lugar del espectáculo. Eso es tanto su fortaleza como su debilidad.
La premisa funciona
El concepto central es ingenioso. La llegada de David al universo alternativo no es un portal mágico ni un agujero de gusano. Es un simple cambio, y el programa lo trata con una sinceridad tranquila que lo distingue de otros programas sobre mundos paralelos. David no se da cuenta de inmediato de lo que le ha sucedido. Cree que ha despertado después de un coma, y su confusión es genuina y bien interpretada.
Michael Nouri carga con el peso del programa. Su actuación es contenida, y vende el conflicto interno de un hombre que ve su propia vida desde afuera. Es un extraño para su propia familia, y el programa dedica su primera temporada a explorar cómo encaja de nuevo. La tensión no se trata de si puede sobrevivir al cambio. Se trata de si puede ganarse el amor de personas que han seguido adelante sin él.
El programa también se toma su tiempo. No se apresura hacia la gran revelación. En cambio, deja que David navegue las pequeñas humillaciones de ser un extraño en su propia casa. No conoce a los amigos de su esposa. No recuerda el cumpleaños de su hija. Estos momentos se manejan con un toque ligero, y funcionan porque el programa confía en que su audiencia soporte la incomodidad.
La familia a su alrededor
El elenco secundario es sólido. La esposa de David, Karen (Sharon Gless), es una mujer de carrera que construyó su propia vida mientras David estaba ausente. Al principio desconfía de él, y su arco es más lento que el de David. No confía en el hombre que creía muerto, y la serie respeta esa desconfianza. Sharon Gless la interpreta con una dureza frágil, y las escenas entre ella y David son el núcleo emocional de la serie.
Su hijo, Josh (Drew Fuller), es un adolescente que resiente la ausencia de su padre. Está enojado y retraído, y la serie le da espacio para ser así. La relación entre padre e hijo es la más difícil de reparar, y la serie la maneja con cuidado. El enojo de Josh es comprensible, y la serie no le pide que perdone demasiado pronto.
La hija de David, Sarah (Kirsten Dunst), es más joven y más abierta. Siente curiosidad por el nuevo David, y ayuda a tender un puente entre él y el resto de la familia. Kirsten Dunst aporta una calidez al papel que ancla los momentos más ligeros de la serie. Sus escenas con David suelen ser las más tiernas, y le dan a la serie una sensación de esperanza que los episodios más oscuros necesitan.
La ciencia ficción es débil
Donde la serie tropieza es en sus elementos de ciencia ficción. Las reglas del universo alterno nunca se explican del todo, y la serie parece no estar segura de si quiere comprometerse con la idea de los mundos paralelos. Hay referencias ocasionales al «otro lado», pero son vagas y poco desarrolladas. La serie está más interesada en las consecuencias emocionales del cambio que en su mecánica.
Es una elección válida, pero significa que la serie es menos una serie de ciencia ficción y más un drama familiar con un truco. El truco funciona por un tiempo, pero se agota a lo largo de tres temporadas. Para el episodio final, el universo paralelo se siente como un recurso argumental más que como un mundo habitado. La serie es mejor mostrando los efectos del cambio que explicando por qué ocurrió.
El programa también tiene problemas de ritmo. Algunos episodios se hacen pesados, sobre todo en la mitad de la segunda temporada. El programa se repite, y el conflicto central de David tratando de encajar de nuevo empieza a sentirse familiar. El programa está en su mejor momento cuando se centra en los personajes, y está en su peor momento cuando intenta construir hacia una narrativa más amplia sobre el destino o el hado.
La escritura se mantiene
La escritura es en general sólida. El diálogo es natural, y los personajes hablan como personas reales. El programa evita los excesos de telenovela de su cadena, y se mantiene anclado en conversaciones cotidianas. El humor es suave, y funciona porque el programa ha establecido lo que está en juego en la situación.
El programa también se beneficia de un equipo creativo sólido. Los creadores detrás de «Second Chance» tenían un historial de escribir dramas familiares, y eso se nota. El programa tiene buen ritmo, y los episodios están estructurados para mantener al público enganchado. El programa no depende de los finales de suspenso, pero sí sabe cómo terminar un episodio en una nota que deja al público queriendo más.
El programa también tiene un tono consistente. Es un programa sobre el duelo, la pérdida y la idea de que nunca se puede recuperar del todo del pasado. No pretende que el pasado pueda borrarse. La presencia de David en el universo alternativo obliga a su familia a confrontar lo que ha perdido, y el programa no rehúye esa confrontación. El programa es honesto sobre el desorden de la vida familiar, y recompensa esa honestidad.
La temporada final
La tercera temporada es la más débil. Introduce una nueva amenaza para la familia, y el programa se inclina hacia el territorio del thriller. La nueva amenaza es un hombre que afirma ser del mundo original de David, y quiere llevar a David de vuelta a su propia vida. El programa pasa la temporada construyendo hacia una confrontación, pero la recompensa es decepcionante. El final no resuelve la cuestión del universo paralelo, y deja la premisa central del programa sin resolver.
Eso es una decepción. El programa había pasado dos temporadas estableciendo las reglas de su mundo, y el final se siente como una traición a esas reglas. El programa termina en una nota de incertidumbre, y esa incertidumbre no está ganada. El programa ha pasado su tiempo de emisión pidiendo a la audiencia que invierta en el viaje de David, y luego se niega a responder la pregunta más grande de todas.
El programa también cambia su enfoque en la tercera temporada. La dinámica familiar pasa a un segundo plano ante la amenaza externa, y el programa pierde parte de su intimidad. Los personajes siguen siendo atractivos, pero el programa está menos interesado en sus relaciones y más interesado en la acción. Ese cambio de enfoque es notable, y debilita el impacto general del programa.
Lo que funciona
El programa está en su mejor momento cuando se centra en los personajes. Las escenas entre David y Karen son las más memorables, y son la razón por la que el programa se mantiene unido. El programa también está en su mejor momento cuando es honesto sobre la dificultad del cambio. David no es recibido con los brazos abiertos. Su familia desconfía de él, y el programa no les pide que lo perdonen demasiado rápido.
El programa también tiene un fuerte sentido del lugar. Los escenarios son específicos, y el programa captura los ritmos de la vida suburbana estadounidense. El programa está ambientado en un pueblo pequeño, y muestra las rutinas diarias de la familia. El programa está anclado en lo mundano, y ese anclaje hace que la premisa extraordinaria se sienta más real.
El programa también tiene un fuerte estilo visual. La cinematografía es limpia, y el programa usa el color para distinguir el universo alternativo del mundo original. El programa está filmado con una calidez que refleja su tema. El programa no es llamativo, pero está bien hecho.
El calendario
| Temporada | Episodios | Año |
|---|---|---|
| 1 | 22 | 2005 |
| 2 | 22 | 2006 |
| 3 | 22 | 2007 |
El veredicto
«Second Chance» es un programa con defectos pero que vale la pena. Es un programa sobre el duelo, la pérdida y la idea de que nunca se puede recuperar completamente del pasado. Es un programa sobre la dificultad del cambio, y es un programa sobre la importancia de la familia. No es un programa perfecto, pero es un programa que intenta decir algo significativo.
El programa es desigual, y su tercera temporada es una decepción. Pero las dos primeras temporadas son sólidas, y el programa tiene mucho que ofrecer. Las actuaciones son excelentes, la escritura es sólida, y el programa es honesto sobre su tema. El programa no es una obra maestra, pero es un programa que vale la pena ver.
«El programa es honesto sobre el desorden de la vida familiar.»
Esa honestidad es la mayor fortaleza del programa. Es un programa que está dispuesto a mostrar las partes feas de la vida familiar, y recompensa esa disposición. El programa es un recordatorio de que el drama familiar puede ser gratificante, y es un programa que merece una segunda mirada.
El programa no es un programa perfecto, pero es un programa que intenta decir algo significativo. Es un programa sobre la dificultad del cambio, y es un programa sobre la importancia de la familia. Es un programa que vale la pena ver, incluso si no es una obra maestra.
El programa es un recordatorio de que el drama familiar puede ser gratificante, y es un programa que merece una segunda mirada. El programa es un programa defectuoso pero valioso, y es un programa que vale la pena ver. Es un programa que es honesto sobre el desorden de la vida familiar, y es un programa que recompensa esa honestidad. El programa es un recordatorio de que el drama familiar puede ser gratificante, y es un programa que merece una segunda mirada.
Puntuación: 7,6 de 10
Recibe El Cuaderno.
Las mejores historias del día y cada veredicto nuevo, en español claro, en tu correo a las siete. Un correo al día, nada más.





