Doce Monos comienza con un hombre rompiendo un cristal, un grito y una pregunta a la que nadie quiere responder. Esa toma inicial establece las bases para todo lo que sigue: confusión, violencia y un rompecabezas sin una solución obvia. Esta es una película sobre la memoria, la enfermedad y el costo de mirar demasiado de cerca su propia ruina. También es una película sobre un hombre que no puede evitar retroceder al desastre que pasó su vida tratando de arreglar.
Trailer, vía Arrow Video.
James Cole y la Máquina del Tiempo
James Cole, interpretado por Bruce Willis, es el centro de la película. Es un prisionero, un ladrón y un voluntario. En el futuro, el planeta está muriendo. Un virus ha arrasado entre la población, dejando solo a unos pocos supervivientes. Cole es enviado de vuelta en el tiempo para recopilar información, no para detener la plaga, sino para entenderla. Su misión es simple: averiguar cómo comenzó el brote y por qué se propagó tan rápido.
Willis interpreta a Cole como un hombre que ha perdido el equilibrio. Está desesperado, divertido y roto. La interpretación soporta el peso emocional de la película. Cole no es un héroe en el sentido habitual. Es un superviviente que ha aprendido que sobrevivir no es lo mismo que vivir. La película confía en él para que sea a la vez débil y fuerte, y Willis ofrece esa contradicción sin convertirla nunca en un truco.
Jeffrey Goines y la Lógica del Loco
Goines, interpretado por Brad Pitt, es el otro motor de la película. Es un genio, un loco y un asesino. Dirige un zoológico, viste pieles de animales y cree que el mundo está condenado. También es la llave de Cole al pasado. Su encuentro es la bisagra de la historia. Cole necesita a Goines para acercarse a la verdad. Goines necesita a Cole para probar sus teorías sobre la naturaleza humana.
Pitt interpreta a Goines con una energía salvaje que roza el terror. Es un personaje que no está completamente cuerdo, y la película permite que se vea ese desliz. Goines habla a la gente, no con ellos. Está convencido de que es el último hombre cuerdo en un mundo de tontos. La interpretación es uno de los grandes logros de la película. Es un retrato de una mente que ha dejado de funcionar como debería.
El Virus y el Futuro
El virus en sí es la fuerza invisible que impulsa la trama. No se muestra directamente. Vemos sus efectos, sus ruinas y sus sobrevivientes. La película tiene cuidado de no sobreexplicar. El público sabe que Cole proviene de un mundo en ruinas, pero nunca llegamos a saber exactamente qué sucedió. Ese misterio es parte del diseño. La película está más interesada en por qué se propagó la plaga que en qué la causó.
“No estoy loco. No estoy loco.”
Esa línea, dicha por Goines, resume el enfoque de la película sobre la locura. Es una declaración que se niega a ser respondida. La película nunca nos dice si Goines está loco o simplemente es un hombre con una idea terrible. Deja la pregunta abierta, y esa apertura es parte del horror.
Una naranja mecánica y las raíces de la historia
Los Doce Monos toma prestado en gran medida de una película anterior, Una naranja mecánica. Ambas tratan sobre viajes en el tiempo, locura y el fracaso de la razón. La comparación es útil, pero no es un sustituto. Los Doce Monos toma la estructura de Una naranja mecánica y la llena de una nueva clase de temor. La película anterior trataba sobre el acondicionamiento y el libre albedrío. Esta trata sobre la memoria y la imposibilidad de escapar.
Las dos películas comparten un tono frío y clínico. Ambas tratan la violencia como un hecho de la naturaleza humana, no como un error. Pero donde Una naranja mecánica termina con una declaración política, Los Doce Monos termina con una personal. La película anterior pregunta qué puede hacer una sociedad a sus ciudadanos. Esta pregunta qué puede hacer una persona a sí misma.
| Cine | Personaje principal | Escenario | Tema |
|---|---|---|---|
| Los Doce Monos | James Cole | 1990s USA / Futuro (1) | Memoria, enfermedad, ruina personal (2) |
| A Clockwork Orange (3) | Alex (4) | 1970s Inglaterra (5) | Acondicionamiento, libre albedrío, control político (6) |
El Zoo y el Mundo Animal (7)
El zoo es una presencia constante en la película. Es donde Goines vive, trabaja y predica. También es donde Cole encuentra su primera pista. Los animales están encerrados en jaulas pequeñas, y el personal los trata mal. La película utiliza el zoo como una metáfora de la condición humana. La gente está atrapada, al igual que las criaturas que los rodean. Los alimentan, los estudian y los olvidan. (8)
Las escenas dentro del zoo son algunas de las mejores de la película. Son silenciosas, tensas y están llenas de significado. Los animales no son accesorios. Son personajes por derecho propio. La película pasa tiempo con ellos, mostrando su miedo, su curiosidad y su crueldad. Esta atención a los animales da sus frutos más tarde, cuando Cole se da cuenta de la verdad sobre el brote. (9)
El Final y el Giro (10)
El final de Twelve Monkeys es un giro, pero no es una sorpresa. La película se dirige hacia él desde el primer fotograma. Cole es enviado al pasado para salvar el futuro. Falla. La plaga ocurre de todos modos. La película no ofrece un final feliz. Ofrece una imagen final de Cole, solo, aceptando su destino. (11)
El giro es que Cole siempre ha sabido el futuro. Siempre ha sabido que la plaga ocurrirá. Viaja al pasado para verla desarrollarse, no para detenerla. Las escenas finales de la película aclaran esto. Cole no es un héroe. Es un testigo. El giro no es un engaño. Es todo el punto. (12)
El Sonido y la Música.
El diseño de sonido es una parte importante del impacto de la película. Hay mucho silencio, interrumpido por ruidos repentinos. Las puertas se cierran de golpe, los teléfonos suenan y las voces gritan. La película utiliza el sonido para crear tensión. Es una película silenciosa, pero nunca está quieta. Cada ruido importa. La música, de David Shire, apoya esto. Es minimalista, repetitiva y a menudo disonante. Coincide con el tono frío y analítico de la película.
El aspecto de la película también es llamativo. Se filma con una paleta fría, donde el azul y el gris dominan los fotogramas. Las escenas del futuro son vacías y estériles. Las escenas del presente están desordenadas y sucias. El contraste es deliberado. La película nos está diciendo que el futuro es limpio porque el presente está arruinado.
Una Experiencia Difícil
Twelve Monkeys no es una película fácil. Exige atención. Es lenta en partes y densa en otras. El ritmo es desigual. Algunas escenas se prolongan, mientras que otras pasan rápidamente. La película no es para todos. Es una experiencia exigente y recompensa la paciencia.
Los temas de la película son pesados. Aborda la pérdida, la culpa y la imposibilidad de cambiar. Es una imagen sombría, pero no está exenta de humor. El ingenio de Cole mantiene la película de hundirse en la desesperación. La película sabe cómo equilibrar su oscuridad con momentos de luz.
Palabras Finales
Twelve Monkeys es una obra maestra imperfecta. Es una película que intenta decir algo difícil y en su mayoría tiene éxito. Es una película sobre los límites del conocimiento y la carga de la memoria. Es una película sobre un hombre que no puede evitar volver a entrar en el desastre que pasó su vida tratando de solucionar.
Las fortalezas de la película son sus actuaciones, su dirección y su disposición a permanecer oscura. Sus debilidades son su ritmo desigual y su ocasional exceso. En conjunto, estos elementos suman una película que vale la pena ver, aunque no sea cómoda.
7.6 de 10
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