True Blood se estrenó en 2008 como una telenovela vampírica sureña con un giro: tomaba los adornos sobrenaturales del género y los envolvía en una sátira sobre la política, la religión y la hipocresía de las ciudades pequeñas de Estados Unidos. El creador Alan Ball construyó un mundo donde los vampiros eran reales, habían sido revelados al público, y ahora luchaban por sus derechos civiles mientras todos los demás decidían si eran monstruos o víctimas. El resultado fue una serie que duró siete temporadas, ganó Emmys y se convirtió en un punto de referencia cultural para los aficionados a la televisión de género.
La serie sigue a Sookie Stackhouse, interpretada por Anna Paquin, una camarera telepática en la ficticia población de Bon Temps, Luisiana. Se enamora de Bill Compton, un vampiro apuesto interpretado por Stephen Moyer, pero su vida rápidamente se complica por brujas, lobisombres, duendes y una multitud de criaturas sobrenaturales más. La serie mezcla terror, romance y comedia oscura en una narrativa que plantea preguntas serias sobre el prejuicio, el poder y la naturaleza misma de la humanidad.
Trailer, a través de HBO UK.
El reparto sostiene la serie.
La interpretación de Paquin sostiene la serie. Su Sookie es cálida, curiosa y genuinamente aterrada por el mundo que la rodea, aunque navega por él con gracia. La interpretación de Moyer hace que Bill sea un soldado herido de un vampiro, atormentado por su pasado y dividido entre su necesidad de sangre y su deseo de conexión. Sus escenas juntos llevan el peso emocional de la serie.
El elenco secundario es igualmente fuerte. Alexander Skarsgård interpreta a Eric Northman, un rey vampiro vikingo que es a la vez aterrador y romántico. Kristin Cavanagh interpreta a Arlene, una viuda cuya pena y rabia la hacen una de las personajes más llamativas de la serie. Anna Engel interpreta a Tara, una amiga de Sookie que se ve arrastrada hacia una relación peligrosa con un empresario local. Sam Merlotte, interpretado por Sam Trammell, es un lobisombre y dueño de bar que lucha por mantener su negocio a flote mientras oculta su verdadera naturaleza.
El elenco funciona porque los escritores tratan cada personaje con dignidad. Incluso los villanos, como el sheriff corrupto Bud Dearborn y el cruel vampiro Victor Madden, obtienen momentos de humanidad que hacen que sus acciones parezcan merecidas en lugar de arbitrarias.
La sátira afilada de Ball
Los guiones de Ball son afilados y estratificados. Toma la mitología vampírica en serio lo suficiente como para construir un mundo creíble, pero también la usa para comentar sobre eventos actuales. La séptima temporada, ambientada durante la Guerra de Irak, presenta una trama donde el ejército estadounidense utiliza vampiros como armas, dibujando paralelos entre el trato hacia los soldados y el trato hacia las minorías. La temporada final, que trata sobre una guerra civil entre vampiros y humanos, comenta sobre el clima político del momento.
El humor es a menudo oscuro, pero cala. Un episodio ve a un grupo de vampiros tratando de convencer a un senador humano de apoyar sus derechos haciéndose pasar por una pareja homosexual, lo que lleva a una cena hilarante y incómoda. Otro ve a un grupo de vampiros asistiendo a una ceremonia religiosa y siendo toldos que no son bienvenidos porque no son cristianos.
La sátira del show no es sutil, pero es efectiva. Usa la absurdez de lo sobrenatural para destacar la absurdez de la conducta humana, y lo hace sin perder de vista la dramática.
Bon Temps se siente habitado.
Bon Temps es un pueblo pequeño, pero se siente habitado. La dirección de producción captura el encanto desgastado de Luisiana rural, con sus casas de madera, bosques pantanosos y restaurantes a la orilla de la carretera. La bar, Merlotte’s, se convierte en un lugar central donde los personajes se reúnen para hablar, beber y conspirar. El uso de color es deliberado, con azules y verdes dominando las escenas al aire libre y amarillos cálidos iluminando los interiores.
El show también se beneficia de su música. La banda sonora mezcla rock, pop y country, con canciones como «Bad Romance» y «Sweet Home Alabama» que se vuelven parte de la tela del show. La música ayuda a establecer el tono, ya sea en una escena tensa o romántica.
Donde el Show Tropea
No todo funciona. Algunas de las temporadas posteriores estiran la mitología demasiado delgada, introduciendo nuevas razas sobrenaturales y tramas que parecen apresuradas. Las temporadas medias del show también sufren de una falta de foco, con múltiples tramas compitiendo por atención. La séptima temporada, que se centra en la guerra en Irak, es ambiciosa pero irregular, y algunos espectadores encontraron el ritmo lento.
El programa también enfrenta críticas por su tratamiento de raza y género. Algunos espectadores sostienen que la representación de personajes afroamericanos es estereotípica, y que su retrato de violencia sexual a menudo se maneja mal. Estas críticas son válidas y hablan de problemas más grandes en el género.
Una Huella en la Televisión
True Blood duró siete temporadas, desde 2008 hasta 2014, y dejó una huella en la industria. Demostró que la televisión de género podía ser tomada en serio, y mostró que un programa sobre vampiros podía ser acerca de algo más que solo colmillos y sangre. Su influencia se puede ver en la manera en que otras series manejan mundos sobrenaturales y en la forma en que tratan a sus audiencias con inteligencia.
El programa también cambió el paisaje de la televisión. Introdujo la idea de que un programa de una red podía ser serializado, con giros de guión y arcos largos que recompensaban a los espectadores que se quedaban. También mostró que un programa sobre vampiros podía ser acerca de algo más que solo colmillos y sangre.
| Temporada | Año | Argumento |
|---|---|---|
| 1 | 2008 | Los vampiros son revelados al público |
| 2 | 2009 | Sookie investiga un asesinato |
| 3 | 2010 | Bill y Eric pelean por Sookie |
| 4 | 2011 | La Reina de Luisiana es asesinada |
| 5 | 2012 | Sookie pierde sus poderes |
| 6 | 2013 | La Autoridad es revelada |
| 7 | 2014 | La guerra entre vampiros y humanos |
El final de la serie, que se emitió en 2014, resolvió muchas de las tramas pendientes del programa, aunque algunos fans sintieron que el desenlace fue apresurado. De todos modos, la serie terminó con un tono que satisfizo a su público core.
La Legado Que Se Aprecia
True Blood es una obra maestra con defectos. Es una serie que intenta hacer demasiado, y a veces falla. Pero cuando triunfa, lo hace espectacularmente. Los episodios más fuertes de la serie son entre los mejores televisión jamás hechos, y sus peores siguen siendo mejor que la mayoría de las series en el género.
La legado de la serie está asegurado. Cambió la manera en que se hace y se ve televisión, e introdujo una generación de espectadores a las alegrías de la narrativa serializada. Es una serie que premia la retransmisión, y es una serie que merece su lugar en el canon de la gran televisión americana.
9.5 de 10.
Recibe El Cuaderno.
Las mejores historias del día y cada veredicto nuevo, en español claro, en tu correo a las siete. Un correo al día, nada más.





