Metro: Last Light cierra la serie con una ciudad que se siente menos como un búnker y más como una ruina viva. El juego entrega a los jugadores un arma, un cuchillo y un mundo que ha dejado de girar. Les pide que se muevan a través de él silenciosamente, porque el ruido es el enemigo.
Tráiler, vía GameSpot.
La Ciudad en Ruinas
El escenario es el metro de Moscú, inundado, congelado y superado en número. Las estaciones están repletas de supervivientes que han construido sus propias pequeñas sociedades, cada una con sus propias reglas y su propio miedo. Algunos son amigables. Algunos te dispararán a la vista. El mapa se extiende a través de docenas de paradas, conectadas por túneles y caminos secundarios, y el juego confía en que los jugadores deambulen, exploren y encuentren su camino de regreso.
La iluminación hace la mayor parte del trabajo. La luz del sol se filtra a través del vidrio roto, proyectando largas sombras sobre la piedra mojada. El polvo flota en el aire. El juego se ejecuta en un motor anticuado, pero la dirección artística lo lleva adelante. Cada estación parece habitada, rayada y desgastada por años de abandono.
El Último Baluarte de Artyom
Artyom es el personaje del jugador, un superviviente que ha pasado el juego anterior luchando por mantener el metro seguro. En Metro: Last Light, descubre que la seguridad ha llegado a un costo. Los Rangers, un grupo que controla las estaciones centrales, se han vuelto corruptos. Exigen lealtad y ofrecen protección a cambio de obediencia. Artyom se niega. Quiere contraatacar, salvar el metro de sí mismo, y el juego dedica su tiempo de ejecución a construir hacia esa pelea.
La historia avanza lentamente al principio. Las primeras horas son principalmente caminar, hablar y buscar suministros. Ese ritmo da sus frutos más tarde, cuando las apuestas se hacen más grandes. El juego sabe que está construyendo hacia una confrontación final y permite que esa construcción suceda gradualmente, sin apresurarse.
Luchando en Silencio
El combate en Metro: Last Light se trata de sonido. Los jugadores pueden escabullirse de los enemigos, agacharse detrás de la cobertura o disparar y atraer disparos. El juego recompensa la paciencia. Apresurarse con un escopeta en la mano casi siempre termina mal. Los jugadores que se toman el tiempo de explorar, escuchar y planificar sobreviven más tiempo.
Las armas son sencillas: una pistola, un rifle, una escopeta, un arco y algunas herramientas improvisadas. Ninguna de ellas es particularmente especial, pero el juego les da peso. Las balas son escasas, así que cada disparo cuenta. Las municiones aparecen en el mundo, guardadas en cajones, detrás de puertas cerradas y dentro de cadáveres. Encontrarlas se convierte en parte de la experiencia.
La Guerra de los Rangers
Los Rangers son los principales antagonistas, y no son villanos de caricatura. Creen que están protegiendo el metro, incluso mientras abusan de su poder. Su líder, Miller, es un hombre frío y calculador que ve a Artyom como una amenaza. El juego no permite a los jugadores simplemente matar a todo el mundo a la vista. La diplomacia, la negociación y el sigilo suelen ser mejores opciones que la fuerza.
El juego también incluye una facción llamada los Supervivientes, un grupo que se opone a los Rangers. Son más pequeños, dispersos y menos organizados, pero son lo más parecido a aliados que Artyom tiene. Elegir bando rara vez es simple, y el juego no pretende ser diferente.
Rendimiento en Diferentes Plataformas
Metro: Last Light fue lanzado para PS3, Linux, PC y Mac. La versión de consola se ejecuta a una velocidad de fotogramas más baja que la versión de PC, pero se mantiene bien. Los puertos de Linux y Mac estuvieron menos pulidos al lanzar, con algunos errores visuales y problemas de rendimiento. Todas las versiones comparten el mismo juego principal, sin embargo.
La versión de PC sigue siendo la mejor manera de jugar. Ofrece resoluciones más altas, texturas más detalladas y un rendimiento más fluido. La versión de consola es jugable, pero muestra su edad más rápidamente. Los puertos de Linux y Mac han mejorado con el tiempo, aunque todavía están por detrás de la versión de PC en cuanto a pulido.
Lo que Funciona
- La atmósfera es consistentemente fuerte, con la iluminación y el sonido haciendo la mayor parte del trabajo pesado.
- El ritmo, aunque lento en el medio, llega a un clímax satisfactorio.
- Los sistemas de combate recompensan la paciencia y el sigilo por encima de la agresión.
- La historia ofrece múltiples rutas y opciones, aunque no siempre sean obvias.
Lo que le falta (
- El motor anticuado muestra su edad en algunas áreas, especialmente durante el desenfoque de movimiento y los efectos de partículas. (
- Algunas misiones secundarias se sienten como relleno en lugar de contenido significativo. (
- La curva de dificultad puede ser desigual, con tramos fáciles seguidos de peleas contra jefes implacables. (
Metro: Last Light no es un juego perfecto, pero sí es un juego enfocado. Sabe lo que quiere ser y cumple con esa visión. El metro en ruinas es un lugar que vale la pena explorar, incluso si el viaje toma más tiempo de lo esperado. El juego se gana su reputación como una conclusión sólida, aunque imperfecta, de una serie memorable. (
Puntuación: 8 de 10. (
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