Ocean’s Thirteen es una máquina construida para un solo propósito: entretenimiento que se detiene justo antes de volverse aburrido. La película dura más de una pausa para el almuerzo, llena un espacio de la tarde y no desperdicia ni un segundo haciendo otra cosa. Es la tercera película en una serie sobre una banda de ladrones que planean robos, los ejecutan y dividen el dinero, y juega como una máquina construida para un solo propósito: entretenimiento que se detiene justo antes de volverse aburrido.
Trailer, vía Warner Bros. Rewind.
El Plan Detrás del Robo
La configuración es simple. Terry Benedict, interpretado por Albert Finney, es dueño del casino que es el corazón de la operación. Tiene un problema de salud que podría hundirlo financieramente, y la banda decide salvarlo al derribar al hombre que intenta comprarlo. Ese hombre es Ira Kane, interpretado por Ryan O’Neal, y la trama contra él se convierte en el motor de toda la película.
George Clooney dirige y lidera el elenco como Danny Ocean, y la química entre él y Brad Pitt como Rusty Ryan impulsa la mayor parte de la comedia. Matt Damon, Andy García, Bernie Mac, Don Cheadle, Elliott Gould, Carl Reiner y Steve Martin completan el grupo, y cada uno tiene un momento para entregar un chiste o una réplica. La película se mueve rápido, cortando entre la planificación, la ejecución y las consecuencias, y rara vez se detiene a explicarse.
El Ritmo de la Película
La fortaleza de Ocean’s Thirteen es su ritmo. Las escenas pasan de una a otra sin pausa, y la edición mantiene alta la energía incluso cuando el guion comienza a repetirse. Los chistes funcionan la mayor parte del tiempo, y las secuencias de robo están bien escenificadas, aunque siguen el mismo patrón que las películas anteriores: un plan, una complicación, una solución y una fuga.
Las debilidades aparecen en la parte media, donde la película se apoya en chistes repetidos y rostros familiares para soportar el peso de una historia que ya ha sido contada dos veces. Algunos de los personajes secundarios reciben menos tiempo en pantalla del que merecen, y algunas escenas se sienten agregadas simplemente para llenar el espacio entre los elementos más grandes.
El Elenco lo Sostiene
La dirección de Clooney demuestra una mano firme, y el elenco entrega el material con confianza. Pitt y Clooney comparten una sintonía que se ha convertido en el centro de la franquicia, y aquí se mantiene vigente. El resto del grupo desempeña sus papeles con facilidad, y los papeles secundarios tienen momentos para brillar, incluso si no definen la película.
Finney y O’Neal interpretan a los villanos con el tipo de amenaza que la serie siempre ha favorecido, y su presencia le da al robo una razón para existir más allá del espectáculo. La película está en su mejor momento cuando se enfoca en la planificación y la ejecución, y es más débil cuando se desvía hacia contenido superfluo.
Una Secuencia de Eventos de la Película
| Evento |
|---|
| El casino y el problema de salud que pone en marcha el plan |
| La revelación de Ira Kane como el objetivo |
| El plan contra Kane comienza a desarrollarse |
| El robo alcanza su punto máximo |
| Las consecuencias y la división final |
La Opinión Final
Ocean’s Thirteen no es una reinvención, y no pretende serlo. Es una entrada pulida y bien hecha en una serie que sabe lo que es y lo entrega sin disculpas. Los chistes funcionan, el robo está bien atado, y el elenco soporta el peso de una trama que ya ha sido contada dos veces.
Es una adición sólida a la franquicia, pero no eleva el listón. La calificación se sitúa en 6.2 sobre 10, una nota justa para una película que ofrece lo que promete sin buscar nada más. Vale la pena verla por la compañía que tiene y el ritmo que marca, pero no es una película que exija una segunda visualización.
Puntuación: 6.2 de 10.
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