SCHiM pide a los jugadores vivir dentro de una sombra. Esa es una pequeña idea, y se convierte en todo el juego. Desarrollado por Ewoud van der Werf, el juego envía a una pequeña criatura parecida a una rana por las calles de la ciudad, siguiendo la sombra de un hombre cuyo alma comparte. El planteamiento es simple: manténgase dentro de la sombra, o muera. La ejecución, a lo largo de 65 niveles, es menos generosa.
Trailer, vía GameTrailers.
Dentro de la Sombra
El bucle principal es fácil de explicar. Usted es el schim, una pequeña criatura que existe solo en la oscuridad. Se mueve saltando, y solo puede existir dentro de las sombras. Aterrizar fuera de una, y regresa a un punto de control. Aterrizar fuera de una sin un segundo salto, y pierde todo.
Eso suena duro, y lo es. La dificultad del juego proviene de sus reglas, no de nada oculto detrás de ellas. No hay barra de salud, no hay vidas extra, no hay una curva de aprendizaje suave. Solo hay la sombra, y en el momento en que sale de ella, se ha ido.
El diseño es inteligente. Los objetos en el mundo proyectan sombras que se convierten en plataformas. Un windsock lo impulsa hacia arriba. Una cuerda para la ropa lo tira a través. Cada nivel está construido en torno a encontrar la siguiente sombra, y el juego recompensa a los jugadores que ven la habitación como un todo en lugar de una línea de pasos.
65 Niveles, Una Idea
El problema es que la idea se repite en cada etapa. La fuente describe el juego como un juego de plataformas que sigue a un niño a través de las etapas de la vida, desde la juventud hasta el estudio hasta la graduación hasta una carrera, con el schim separándose de él al principio. Esa estructura le da al juego una columna vertebral, pero los niveles individuales rara vez varían lo suficiente como para justificarlo.
La mayoría de los niveles le piden que siga el mismo rastro de sombras dejado por el hombre mientras se mueve a través de una escena. El juego destaca los elementos interactivos que importan, lo que ayuda, pero la tarea básica se mantiene igual de principio a fin. Algunos niveles cambian las cosas con nuevos peligros o nuevas formas de moverse, pero son la excepción más que la regla.
Aquí está lo que destaca a lo largo de toda la ejecución:
- El windsock, que le da al schim su primera altura real.
- La cuerda para la ropa, que le permite cruzar huecos que de otra manera no podría alcanzar.
- El sistema de puntos de control, que obliga a los jugadores a aprender de memoria la forma de cada nivel.
- El tramo final, donde se aumentan las apuestas y la dificultad se eleva.
Modo de Riesgo y Rejugabilidad
La prueba más difícil del juego no es un nivel individual, sino un modo desbloqueado al completar el juego completo. Este modo desactiva los saltos secundarios y los puntos de control, obligando a los jugadores a dominar cada camino a la perfección. Es una forma brutal de jugar, y también es la única forma de ver la verdadera ambición del juego.
El modo de riesgo es el tipo de desafío que recompensa la paciencia. Pide a los jugadores que traten toda la ciudad como un rompecabezas conectado, no como una serie de habitaciones separadas. Esa es una elección audaz, aunque el juego base no lo logra del todo.
La rejugabilidad del juego se basa en estos modos y en la configuración que cambia la forma en que se juega. Desactivar los saltos secundarios o los puntos de control fuerza una nueva forma de moverse a través de los niveles. La presentación visual del juego se mantiene fuerte en todo momento, con la iluminación y la animación que le dan a las sombras una sensación distintiva y animada.
Lo que Muestran los Números
- Desarrollador: Ewoud van der Werf
- Publicador: PLAYISM, Extra Nice
- Plataformas: Xbox Series X|S, PlayStation 4, Linux, PC, PlayStation 5, Mac, Xbox One, Nintendo Switch
- Niveles: 65
- Género: Plataformas, Puzzle, Aventura, Indie
- Perspectiva: Vista de pájaro / Isométrica.
La recepción del juego ha sido mixta desde su lanzamiento. Las reseñas elogiaron la presentación visual y el concepto de juego novedoso, al tiempo que señalaron la repetición y la falta de variedad en sus niveles. El juego también ha obtenido reconocimiento más allá de las reseñas, con premios en el Tokyo Game Show y nominaciones en el London Games Festival y el festival A Maze.
Esos honores son reales. Hablan de lo que el juego hace bien, incluso donde los propios niveles se quedan cortos.
Palabras Finales
SCHiM es un juego de contrastes. Su idea central es nítida y memorable. Su ejecución, especialmente en la parte central de sus niveles, es menos segura. El juego pide a los jugadores que se comprometan plenamente con sus reglas, y ofrece un desafío satisfactorio cuando se compromete a cambio. Pero la parte central se alarga, y la repetición se vuelve notable.
El modo de riesgo y la configuración de repetición le dan al juego una segunda vida para aquellos dispuestos a profundizar. Para los demás, los 65 niveles pueden sentirse como una tarea ardua en lugar de un viaje.
Este es un juego que vale la pena jugar, pero no un juego que recompense cada hora dedicada a él. Obtiene una puntuación de 6.9 sobre 10.
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