Crazy Rich Asians: un hito y una comedia romántica convencional
La primera película de estudio de Hollywood en poner un elenco mayoritariamente chino en el centro de una historia moderna desde 1993 llegó el 15 de agosto de 2018, y Warner Bros. gastó 30 millones de dólares en ella. Crazy Rich Asians, de Jon M. Chu, recaudó más de 238 millones de dólares en todo el mundo, lo que la convirtió en la comedia romántica más taquillera de la década de 2010. La recaudación sugiere que el público asistió. Los otros argumentos de la película —sobre quién puede ser singapurense en pantalla, sobre si la representación y el estereotipo pueden compartir un plano— siguen abiertos.
Tráiler, vía Warner Bros.
Rachel Chu llega a Singapur
La premisa es un cuento de hadas con puntaje de crédito. Rachel Chu (Constance Wu) enseña economía en la NYU. Su novio Nick Young (Henry Golding) le pide que vuele a Singapur para la boda de su mejor amigo. Él confiesa en el avión que su familia es adinerada. Insiste en que la querrán. Se equivoca en la segunda parte.
Lo que Nick omite es la escala. Su familia posee un imperio inmobiliario. En Singapur, son efectivamente realeza. Rachel lo averigua no por Nick, sino por su antigua compañera de cuarto de la universidad, Goh Peik Lin (Awkwafina), quien le explica la situación y luego la ayuda a elegir un vestido para la cena en la finca de los Young.
Esa cena es el eje de la película. Michelle Yeoh interpreta a Eleanor Young, la madre de Nick, y actúa la escena con quietud. Eleanor desaprueba la americanidad de Rachel —la de una mujer que antepone sus propias pasiones a la familia. La escena funciona porque nadie dice la parte fea en voz alta.
Eleanor Young, Astrid Leong-Teo y las reglas familiares
Eleanor abandonó la facultad de derecho para casarse y formar una familia. Le dice esto a Rachel mientras le muestra su anillo, y la información llega como confesión y advertencia a la vez. Rachel se gana el afecto de la matriarca de la familia, Shang Su Yi (Lisa Lu). Si eso le sirve de algo con Eleanor es otra pregunta, y la respuesta de la película se lee como no.
La prima que trata a Rachel como a una persona es Astrid Leong-Teo (Gemma Chan), un ícono de la moda casada con Michael Teo (Pierre Png), un exsoldado de origen humilde que está fundando una empresa de tecnología. Astrid descubre que Michael le es infiel. Es la segunda historia de la película, y Chan la interpreta con una quietud que el resto de la película rara vez permite.
Luego vienen las fiestas. En los eventos de despedida de soltera y de soltero, a Rachel y a Nick les advierten que los Young nunca la aceptarán. Rachel vuelve a su habitación de hotel y encuentra un pez muerto en la cama y un mensaje que la llama cazafortunas. Astrid lo limpia y la consuela. Nick le cuenta a Colin Khoo (Chris Pang) su plan de proponerle matrimonio. Colin, feliz por él, le advierte que casarse con Rachel la expondría a ataques de la familia de Nick y de su comunidad.
Un elenco armado antes de que las cámaras empezaran a rodar
Chu tenía una «hoja de elenco soñado» antes de que se confirmara un solo papel: Wu, Yeoh y Chan estaban en ella, junto con Ronny Chieng y Jimmy O. Yang. Golding era un recién llegado cuando ganó el papel protagónico masculino. Yeoh se sumó en marzo de 2017. Ken Jeong firmó en mayo para un papel que implicaba menos de una semana de rodaje, y dijo al respecto: «Es solo algo de lo que quería ser parte. Se trata de querer ser parte de algo monumental. Algo que es más grande que yo. Estoy tan emocionado de ser parte de esto que ni siquiera puedo decirlo».
El rodaje se extendió de abril a junio de 2017 en Singapur, Malasia y la ciudad de Nueva York. La película se estrenó el 7 de agosto de 2018 en el TCL Chinese Theatre de Los Ángeles. Dura 121 minutos.
El banquillo de secundarios es profundo: Sonoya Mizuno como Araminta Lee, Lisa Lu como Ah Ma, Harry Shum Jr. como Charlie Wu, Nico Santos como Oliver T’sien, Ronny Chieng como Eddie Cheng, Jimmy O. Yang como Bernard Tai. Charlie Wu aparece solo en una escena a mitad de los créditos, y Chu ha confirmado que una secuela se centraría más en él.
Dos tipos de bienvenida
| Elemento | La recepción de Rachel Chu | El matrimonio de Astrid Leong-Teo |
|---|---|---|
| Estar del lado de los Young | Forastera, chinoestadounidense, juzgada por la lealtad familiar | Insider por sangre, casada por debajo de las expectativas de la familia |
| La amenaza | Un pescado muerto y una nota que la llama cazafortunas | La infidelidad de Michael |
| Quién ayuda | Peik Lin, luego Astrid | Nadie en la familia |
| Lo que la película pregunta | ¿La aceptará la familia? | ¿Por qué se quedó? |
La mesa es la verdadera estructura de la película, según la lectura de este periódico. Rachel es atacada desde fuera de la familia. Astrid es erosionada desde dentro de ella. Crazy Rich Asians trata lo segundo como el problema más grave, aunque le da mucho más tiempo en pantalla a lo primero.
Lo que omite el argumento de la representación
La película recibió elogios en Estados Unidos por su representación asiática. También recibió críticas: por elegir a pocos actores de Singapur o del sudeste asiático, o de ascendencia totalmente china; por no retratar plenamente la población multirracial de Singapur; y, según algunos, por perpetuar estereotipos de los asiáticos orientales.
Ambas cosas son ciertas, y la segunda no anula la primera. Crazy Rich Asians es una comedia romántica de estudio mainstream, y se comporta como tal: la riqueza es un espectáculo, las familias son obstáculos, la pareja gana. La elección más interesante de la película es que Eleanor no es un monstruo. Es una mujer que hizo un intercambio y no puede ver por qué Rachel no haría lo mismo. Esa es una idea más aguda de lo que la trama sabe qué hacer con ella.
La crítica sobre el reparto es la que vale la pena insistir. Una película que se anuncia a sí misma como un hito para la representación china en un entorno moderno, la primera de su tipo de un estudio importante desde The Joy Luck Club en 1993, invita a la pregunta de a qué diáspora china se refiere. La población real de Singapur es multirracial. El Singapur de la película es en su mayoría de un solo tono muy rico.
El veredicto sobre Crazy Rich Asians
Frente al estándar que se impuso a sí misma, Crazy Rich Asians es una buena película que pudo haber sido una más honesta. La comedia es eficiente. Wu sostiene el centro sin esfuerzo. Golding es un verdadero hallazgo. Yeoh es lo mejor que tiene, y la película es lo suficientemente inteligente para saberlo.
La recaudación de 238 millones de dólares frente a un presupuesto de 30 millones es la parte que cambió la industria, según la evaluación de este periódico, no la parte que cambió el arte. Demostró que un elenco mayoritariamente asiático podía abrir una película de estudio, una conclusión que respalda la recaudación, no una que el estudio haya confirmado. Lo que ese elenco haga a continuación importa más que lo que este ganó.
Crazy Rich Asians es un hito y una comedia romántica convencional al mismo tiempo. El hito es real. La convención es lo que le impide ser grandiosa.
Puntuación de Metacritic: 74/100 (7,4 de 10)
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