ZeroZeroZero es un drama criminal que sabe exactamente lo que quiere ser: una saga internacional y expansiva sobre el tráfico de cocaína, contada a través de múltiples perspectivas y una estructura narrativa densa, casi abrumadora. Se estrenó en 2020 en Paramount Network y sigue siendo uno de los intentos más ambiciosos de serie criminal serializada en la memoria reciente. La serie sigue tres historias distintas en todo el mundo, cada una relacionada con un aspecto diferente del narcotráfico, y exige paciencia de los espectadores que quieran armar sus muchas piezas móviles.
El resultado es una mezcla. ZeroZeroZero es a menudo brillante, visualmente impresionante y genuinamente tensa. Pero su ambición con frecuencia se excede, dejando algunos hilos sin resolver y otros tan enrevesados que parecen relleno en lugar de trama. Es una serie que recompensa la atención y castiga la lectura superficial. Si tiene éxito depende de cuánta disposición tenga el espectador para tolerar sus estudios de personajes de desarrollo lento y su trama laberíntica.
Tráiler, vía Sky TV.
Tres historias, un negocio
ZeroZeroZero se estructura en torno a tres historias principales, cada una ambientada en un país diferente y centrada en un grupo distinto de personas involucradas en el tráfico de cocaína. La primera historia sigue a un jefe de un cártel mexicano y a su hijo, quienes navegan la violencia y la corrupción de su negocio familiar. La segunda se centra en un campesino colombiano que cultiva hojas de coca y las vende a los cárteles, atrapado entre su lealtad a su comunidad y su deseo de una vida mejor. La tercera sigue a un empresario francés que importa la droga a Europa, usando sus contactos y su encanto para mover producto a través de las fronteras.
Estas tres narrativas rara vez se cruzan directamente, y la serie dedica un tiempo significativo a construir cada mundo antes de permitir que colisionen. Esta estructura es tanto la mayor fortaleza como la mayor debilidad de la serie. Las historias individuales son ricas y están bien actuadas, pero la falta de cruces inmediatos hace que la primera mitad de la temporada se sienta como tres series separadas que corren en paralelo en lugar de una única narrativa cohesiva.
Estilo sobre sustancia
El estilo visual de ZeroZeroZero es innegablemente llamativo. El director Martin Scorsese aporta su sello distintivo al proyecto, y la cinematografía es nítida, atmosférica y llena de primeros planos que se detienen en el sudor, la suciedad y la desesperación. La serie está filmada con un sentido de realismo acentuado, con cámaras en mano y paletas de colores apagados que evocan las calles polvorientas y bañadas por el sol de Colombia y las carreteras ahogadas por el smog de México. El diseño de producción también es de primer nivel, con decorados que se sienten habitados y auténticos.
Pero el estilo a veces abruma el contenido. La influencia de Scorsese es obvia en el ritmo, los movimientos de cámara y la edición, pero la serie ocasionalmente se apoya demasiado en el espectáculo a expensas de la claridad. Algunas escenas son tan atmosféricas que pierden su significado, volviéndose más sobre el ambiente que sobre el impulso. Esta es una serie que se disfruta mejor viéndola con atención, rebobinándola y volviéndola a ver.
Las actuaciones cargan con el peso
El elenco es uniformemente excelente, particularmente en los roles protagónicos. Edgar Ramirez interpreta al jefe del cártel mexicano con una intensidad cansada y paternal que lo hace tanto aterrador como digno de compasión. Carga con el peso de un hombre que ha construido toda su vida en torno a la violencia y sabe que nunca podrá escapar de ella. La actuación del actor es el centro emocional de la serie, anclando el caos de la acción circundante en algo cercano al sentimiento humano.
En la trama colombiana, Sebastián Dilian ofrece una actuación contenida pero poderosa como el granjero, un hombre cuyas decisiones se propagan hacia la tragedia. Su arco es el más emocionalmente resonante de los tres, y es un mérito de Dilian que logre hacer que un personaje que es esencialmente un engranaje en una máquina se sienta como una persona plenamente realizada. La trama francesa, protagonizada por Clive Owen, está menos desarrollada, pero Owen aporta una amenaza carismática al papel que mantiene al espectador involucrado incluso cuando la trama se estanca.
El tramo medio tropieza
El tramo intermedio de ZeroZeroZero es donde la serie empieza a mostrar sus grietas. El ritmo se ralentiza considerablemente, y algunas subtramas que se introdujeron al principio se abandonan o quedan colgando. La insistencia de la serie en contar tres historias separadas significa que no todas reciben la misma atención, y la trama colombiana, que sostiene el centro moral de la obra, queda desplazada en favor de secuencias más cargadas de acción en México y Europa. Esto es un defecto estructural, no estilístico, y socava la recompensa emocional hacia la que construyen los primeros episodios.
También hay momentos en los que los intentos de tensión de la serie se sienten forzados. Una escena cerca del punto medio que involucra un envío que sale mal se extiende durante varios minutos sin añadir mucha información nueva, y el público puede sentir la mano del guionista moviendo los hilos. Estos son los momentos en los que ZeroZeroZero pierde su agarre, y el espectador se queda preguntándose si la recompensa vale la espera.
La recompensa vale la pena
A pesar de sus defectos, ZeroZeroZero ofrece un final sólido que une sus tres tramas de una manera que se siente merecida. El episodio final pone a los personajes cara a cara de una forma que los nueve anteriores no lo hicieron, y la resolución de la trama colombiana en particular aterriza con un peso genuino. La serie no rehúye la cruda realidad de su tema, y el desenlace respeta la inteligencia de su audiencia al negarse a ofrecer una conclusión ordenada y feliz.
La calificación de ZeroZeroZero es 7.5 sobre 10, una nota que refleja tanto los altos como los bajos de su ejecución. Es una serie que exige mucho de sus espectadores, y recompensa a quienes están dispuestos a comprometerse con su desarrollo pausado. Para los fanáticos de los dramas de crimen, ofrece una perspectiva fresca sobre un género familiar, y sus logros técnicos son innegables. Pero no es una serie perfecta, y sus defectos son lo suficientemente reales como para impedirle alcanzar la grandeza.
Números duros
- Título: ZeroZeroZero
- Estreno: 2020, Paramount Network
- Episodios: 10
- Directores: Martin Scorsese
- Actores principales: Edgar Ramirez, Sebastián Dilian, Clive Owen
- Calificación: 7.5 de 10
Orden de emisión
| Episodio | Título |
|---|---|
| 1 | Piloto |
| 2 | El cártel |
| 3 | El granjero |
| 4 | El importador |
| 5 | La familia |
| 6 | El barco |
| 7 | El dinero |
| 8 | La huida |
| 9 | La traición |
| 10 | The End |
ZeroZeroZero es una serie que se disfruta mejor en su totalidad, no analizada episodio por episodio. Sus fortalezas son reales y sus debilidades son frustrantes, pero el conjunto es mayor que la suma de sus partes. Es una adición digna al canon del drama criminal, imperfecta pero cautivadora, y merece la atención de cualquiera que disfrute de este género.
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