When Harry Met Sally… plantea si un hombre y una mujer pueden ser amigos sin que el sexo se interponga. Rob Reiner la dirigió. Nora Ephron la escribió. Dura 96 minutos y pasa doce años poniendo a prueba a Harry Burns con su propia pregunta.
Tráiler, vía Shout! Studios.
Harry Burns y el viaje a Nueva York
La película comienza en 1977. Harry y Sally Albright se gradúan de la Universidad de Chicago y comparten un viaje a la ciudad de Nueva York. Harry sale con Amanda Reese, amiga de Sally. Sally se dirige a la escuela de periodismo; Harry tiene un trabajo esperándolo.
En el camino, Harry expone su postura: los hombres y las mujeres no pueden ser amigos porque «la parte del sexo se interpone». Sally no está de acuerdo. En un restaurante él le dice que es muy atractiva, y ella lo acusa de insinuarse. Se separan en Nueva York, sin planear volver a verse.
Dos encuentros más, con cinco años de diferencia
En 1982 terminan en el mismo vuelo. Sally sale con Joe, el vecino de Harry. Harry está comprometido con una abogada llamada Helen. Sally encuentra el compromiso como un optimismo impropio de él. Harry sugiere la amistad, luego tiene que matizar su vieja regla. Lo dejan ahí.
En 1987 se encuentran por casualidad en una librería. Sally y Joe se han separado. Helen dejó a Harry por otro hombre. Acuerdan intentar la amistad: llamadas telefónicas de madrugada, cenas, largas conversaciones sobre sus vidas amorosas. En una fiesta de Año Nuevo comparten un beso incómodo a medianoche.
Marie y Jess se enamoran
Harry y Sally se presentan mutuamente a sus mejores amigos, Marie y Jess. En la cita doble, ni Marie ni Jess se sienten atraídos por la persona con la que fueron emparejados. En cambio, se enamoran entre ellos.
Carrie Fisher interpreta a Marie. Bruno Kirby interpreta a Jess. Billy Crystal interpreta a Harry y Meg Ryan interpreta a Sally. Steven Ford es Joe, Lisa Jane Persky es Alice, Michelle Nicastro es Amanda. Harley Jane Kozak es Helen.
La pregunta en el eslogan
El eslogan lo dice sin rodeos: «¿Pueden dos amigos acostarse juntos y seguir queriéndose por la mañana?». La película tiene una respuesta para el trayecto a Nueva York y otra para los años posteriores.
Ephron construyó la estructura, y buena parte del diálogo proviene de la amistad real entre Reiner y Crystal. La idea surgió cuando Reiner y Penny Marshall se divorciaron. Una entrevista que Ephron le hizo a Reiner le dio la base para Harry; Sally salió de Ephron y de algunas de sus amigas. Crystal se sumó y aportó su propio material.
Harry Connick Jr. y los standards
La banda sonora son standards de Harry Connick Jr., con una big band y orquesta arregladas por Marc Shaiman. Connick ganó su primer Grammy a la mejor interpretación vocal masculina de jazz por ese trabajo.
Columbia Pictures estrenó When Harry Met Sally… primero en ciudades seleccionadas, dejó que el boca a boca creciera y luego amplió la distribución. Recaudó 92,8 millones de dólares en Norteamérica. Ephron ganó el BAFTA al mejor guion original y fue nominada al Óscar, al premio del Sindicato de Guionistas y a un Globo de Oro. El American Film Institute la ubica en el puesto 23 de su lista 100 Years… 100 Laughs.
Lo que compran los doce años
Esta es la defensa de la película. El lapso de doce años no es decoración. Permite que Harry cambie de opinión sin anunciarlo, y permite que Sally lo vea hacerlo. La cita doble es el texto más afilado del film: dos personas presentadas como opciones románticas para Harry y Sally terminan eligiéndose entre sí, y la película no se detiene a explicar qué significa eso.
La objeción es la segunda mitad. Una vez que Harry y Sally dejan de ser una pregunta, la película se apoya en el mismo argumento que ya resolvió. El beso de medianoche pretende desestabilizarlos. En su mayoría reformula la premisa.
Comparada con las comedias románticas que la precedieron, When Harry Met Sally… se gana su lugar. El puesto 23 del AFI es justo, no generoso. El BAFTA de Ephron es el trofeo correcto para el trabajo correcto.
La partitura
Algunas cosas a considerar:
- La estructura de Ephron, que sostiene doce años sin la muleta de un narrador.
- Crystal y Ryan, que hacen que las peleas suenen como afecto.
- Fisher y Kirby, que se roban por completo la cita doble.
- El eslogan, que plantea la única pregunta que la película necesitaba.
Es una buena película con un final suave, y las partes buenas duran más que la suave. 7.6 de 10.
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