Dandara es un juego sobre flotar, y se compromete por completo con esa idea. Long Hat House construyó un mundo donde el suelo es blanco, y el jugador se mueve de superficie en superficie mediante teletransportación, doblando las reglas de la gravedad para alcanzar alturas que de otro modo serían inalcanzables. El juego es un metroidvania, es decir, combina exploración con combate, y fue creado pensando en controles táctiles y mandos desde el principio. Esa decisión de diseño da forma a todo en cuanto a cómo se juega.
La mecánica de teletransportación
El movimiento central es simple de describir y satisfactorio de dominar. En lugar de caminar por un piso, Dandara se teletransporta de una superficie blanca a la siguiente. El truco está en el tiempo: si se mantiene presionado demasiado, ella cae; si se suelta demasiado pronto, falla el objetivo. El juego recompensa la paciencia y los reflejos rápidos en igual medida. Las peleas contra jefes a menudo exigen ambas cosas a la vez, ya que los enemigos obligan al jugador a esquivar mientras gestiona el tiempo de teletransportación.
Esta mecánica funciona mejor en espacios reducidos. Las salas llenas de repisas estrechas y plataformas ocultas exigen puntería precisa, y el juego se apoya en esa tensión constantemente. Long Hat House claramente dedicó gran cuidado a la sensación de cada salto, y eso se nota en la fluidez del movimiento de una superficie a la siguiente.
El mundo de Dandara
El juego transcurre en un universo extraño donde los oprimidos están al borde del olvido. Dandara misma ha despertado para remodelar el mundo, que se describe como un lugar carente de dirección. Ese planteamiento prepara el escenario para un viaje a través de entornos que cambian de densos bosques verdes a picos montañosos rocosos.
Cada área ofrece nuevos peligros y nuevas formas de moverse. Algunas zonas añaden agua a la mezcla, obligando al jugador a nadar mientras mantiene intacta la mecánica de teletransportación. Otras introducen plataformas móviles o peligros cronometrados que requieren una planificación cuidadosa. La variedad evita que el desplazamiento se sienta repetitivo a lo largo de la duración del juego.
Combate y exploración
El combate en Dandara es ligero pero está presente. Los enemigos a menudo obligan al jugador a moverse rápidamente por las salas, usando la mecánica de teletransportación para esquivar ataques mientras busca oportunidades. Las peleas contra jefes destacan como la prueba más clara de habilidad, ya que combinan la necesidad de cronometrar los saltos con esquivar los ataques enemigos.
La exploración es el corazón del juego. Los jugadores regresarán a áreas anteriores después de adquirir nuevas herramientas para encontrar caminos que pasaron por alto la primera vez. Este bucle es estándar para el género, pero Dandara lo maneja con cuidado. Las nuevas habilidades abren salas antiguas sin hacer que el trabajo previo se sienta desperdiciado.
Rendimiento en todas las plataformas
Dandara se lanzó en una amplia gama de sistemas, incluidos PlayStation 4, Linux, Android, PC, iOS, Mac, Xbox One y Nintendo Switch. El juego fue diseñado pensando tanto en la pantalla táctil como en el gamepad, y esa consideración se refleja en el producto final.
En PC, el juego funciona sin problemas con una alta tasa de fotogramas. Los controles táctiles funcionan bien, aunque pueden sentirse menos precisos que un gamepad en situaciones ajustadas. En las versiones para consola y portátil, el juego se mantiene sin problemas mayores. Los tiempos de carga son cortos y el juego rara vez se traba durante la partida.
| Plataforma | Controles | Ideal para |
|---|---|---|
| PC | Gamepad o táctil | Precisión |
| Móvil | Táctil | Sesiones rápidas |
| Consola | Mando | Juego en el sofá |
Sonido y aspecto
El estilo visual es brillante y distintivo, con una paleta de colores que se apoya en tonos tierra y superficies blancas. Los diseños de personajes son simples pero expresivos, y la presentación del juego se mantiene consistente en todo momento. La banda sonora acompaña el tono, ofreciendo una partitura suave que no abruma la acción.
Los temas del juego se inspiran en la vida de Dandara dos Palmares, una figura histórica cuya historia el juego referencia. La narrativa del juego enmarca el viaje como uno de reconfigurar un mundo sin dirección, lo que se vincula con la propia historia del personaje. La narración es escasa, pero le da al deambular un propósito más allá de la mera exploración.
Dónde se queda corto
Dandara no es perfecto. Algunas secciones repiten ideas que el juego ya ha explorado, y la curva de dificultad puede sentirse desigual. Ciertas peleas contra jefes exigen un nivel de precisión que se siente severo en lugar de justo, castigando errores que parecen pequeños.
El juego también se apoya mucho en la mecánica de teletransporte, lo que significa que algunos jugadores pueden cansarse de ella durante una sesión larga. Las sesiones largas pueden poner a prueba la paciencia, pero la sensación de descubrimiento sigue siendo fuerte.
Veredicto final
Dandara triunfa porque se compromete plenamente con su idea central. La mecánica de teletransporte es ingeniosa, los mundos son variados y la sensación de descubrimiento se mantiene fuerte en todo momento. No reinventa la fórmula metroidvania, pero la ejecuta con confianza.
El juego se disfruta mejor en sesiones cortas, dado lo exigente que puede volverse el timing del warp. Las sesiones largas pueden poner a prueba la paciencia, pero la satisfacción de dominar una sala difícil hace que el esfuerzo valga la pena.
Dandara es una sólida incorporación al género, una que recompensa la paciencia y la precisión en igual medida.
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