Robots se estrena en un mundo construido enteramente por máquinas, y su mejor idea llega temprano: un joven inventor llamado Rodney Copperbottom que cree que las piezas de repuesto deberían ser gratuitas. Esa premisa le da a la película de 2005 de Blue Sky Studios una verdadera columna vertebral, incluso cuando la trama a su alrededor se conforma con lo habitual.
Tráiler, vía timochleo.
Rodney Copperbottom deja Rivet Town
Rodney es hijo de Herb y Lydia Copperbottom de Rivet Town. Construye el Wonderbot para ayudar a su padre, un lavavajillas de restaurante, hasta que la máquina falla frente al jefe de Herb, el señor Gunk, y destroza la cocina. Para cubrir los daños, Rodney se dirige a Robot City para mostrarle el Wonderbot a su ídolo, Bigweld.
Es expulsado de Bigweld Industries por su nuevo director ejecutivo, Phineas T. Ratchet. Con Bigweld ausente, Ratchet ha dejado de fabricar piezas de repuesto para robots obsoletos y en su lugar ha impulsado costosas «mejoras». Su madre, Madame Gasket, dirige el Chop Shop, que recicla chatarra —incluidos robots muertos y obsoletos— en lingotes.
Fender, Cappy y los Rusties
Rodney se une a Fender Pinwheeler y a un grupo de robots obsoletos llamados los Rusties. Reparan obsoletos por todo el vecindario hasta que la escasez de piezas los supera. En el Baile de Bigweld, Ratchet anuncia que Bigweld no aparecerá. Cappy, una ejecutiva que se opone a Ratchet, salva a Rodney y a Fender cuando seguridad avanza sobre ellos.
¡La comedia más grande jamás reunida!
El elenco es profundo: Ewan McGregor, Halle Berry, Greg Kinnear, Mel Brooks, Amanda Bynes, Drew Carey y Robin Williams, con Jim Broadbent, Stanley Tucci, Dianne Wiest, Harland Williams y Jennifer Coolidge.
Donde la película se ralentiza
| Beat | Qué sucede |
|---|---|
| Llegada | Rodney es expulsado de Bigweld Industries |
| Alianza | Conoce a Fender y a los Rusties |
| Ball | Ratchet dice que Bigweld no asistirá |
| Rescate | Cappy salva a Rodney y a Fender |
Los críticos elogiaron el humor, la animación y las actuaciones. Calificaron la historia de algo formuláica.
Robots recaudó 262,5 millones de dólares frente a un presupuesto de 75 a 80 millones, y se habló de una secuela que nunca se hizo, y el estudio optó por Ice Age en su lugar. Esa matemática explica la película mejor que cualquier reseña: fue un éxito y, aun así, desechable. Wedge y sus guionistas construyeron un mundo agudo y le entregaron una fórmula. Vale la pena verla una vez.
6,4 de 10
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