Mark Wahlberg interpreta a un profesor de ciencias de secundaria en The Happening, una película de desastre de 2008 sobre una muerte masiva de humanos causada por las plantas. La premisa es simple: las flores, el pasto, los árboles y las enredaderas liberan una sustancia química que mata a cualquiera que camine entre ellos. La película sigue al personaje de Wahlberg, su esposa (interpretada por Rose Byrne) y su hijo mientras intentan escapar de Filadelfia y encontrar seguridad.
La película fue dirigida por M. Night Shyamalan, quien construyó su carrera sobre finales con giros. Ese enfoque funcionó para The Sixth Sense y Unbreakable. Aquí no funciona.
Tráiler, vía TrailerSource2008.
La premisa es prometedora
En el papel, The Happening suena como una película de terror inteligente. Las plantas son los villanos, lo cual es un ángulo fresco. La película podría haber explorado los sistemas ecológicos detrás de la muerte masiva, o las consecuencias políticas de una crisis que golpea primero a las ciudades. En cambio, trata el evento como un misterio que el personaje de Wahlberg debe resolver.
El problema es que el misterio nunca se resuelve. La película pasa su duración mostrando gente muriendo, corriendo y escondiéndose, sin explicar por qué las plantas hacen esto ni cuál es la señal. No hay ciencia, ni lógica, ni patrón. Las plantas simplemente parecen querer que los humanos mueran, y eso es todo lo que la película explica.
La duración juega en su contra
La película dura 99 minutos. Es una duración corta, lo que debería jugar a su favor. Una película de desastre ajustada y ágil puede avanzar rápido y mantener la tensión alta. The Happening no logra eso.
En cambio, la película llena su duración con escenas de gente caminando, esperando y encontrando calles vacías. El personaje de Wahlberg pasa mucho tiempo hablando consigo mismo, con su esposa y con extraños que encuentra en el camino. Estas conversaciones no aportan nada a la trama. Solo frenan el ritmo.
El resultado es una película que se siente estirada. Un montaje más ajustado podría haber dejado más claras las apuestas. Tal como está, la película se arrastra en el medio y apura el final.
El diálogo fuerza la credibilidad
El diálogo es donde El incidente se derrumba por completo. Los personajes dicen cosas que suenan como líneas de una mala novela de ciencia ficción. La gente habla de «la señal» y «el mensaje» sin definir nunca qué significan esas palabras. La película espera que el público acepte que las plantas han decidido matar a los humanos, pero nunca explica cómo tomaron esa decisión.
La actuación de Wahlberg es constante pero poco destacable. Interpreta el papel de un hombre que intenta proteger a su familia, que es un arco familiar. Byrne es mejor, aportando una sensación de pánico y dolor a sus escenas. Pero ninguno de los dos actores tiene mucho con lo que trabajar. El guion les da trazos generales y les pide que llenen los vacíos, y ni Wahlberg ni Byrne logran hacer que el material se sienta urgente.
La película también se apoya mucho en una subtrama que involucra a la exesposa del personaje de Wahlberg (interpretada por Zoe Cassavettes) y su nuevo esposo (interpretado por John Leguizamo). Esta subtrama no aporta nada a la historia principal. Existe para darle a Wahlberg una razón para estar enojado y confundido, pero nunca da resultado. Al final de la película, la subtrama se olvida, dejando al público preguntándose por qué se incluyó.
Los efectos visuales son débiles
La película depende de efectos visuales para mostrar los ataques de las plantas. Los efectos están desactualizados incluso para los estándares de 2008. Las plantas no parecen peligrosas. Parecen vegetación. No hay sensación de escala, ni sensación de amenaza. La película quiere asustar al público, pero el presupuesto y la tecnología le fallan.
Los efectos prácticos son mejores. La película utiliza locaciones reales en Filadelfia, y las calles vacías son genuinamente inquietantes. El silencio de una ciudad sin gente es una imagen fuerte. Pero esa fuerza se ve socavada por el débil CGI. Cuando las plantas atacan, el efecto parece barato, y el momento pierde su poder.
El diseño de sonido es el mejor elemento de la película. La película utiliza el silencio de manera efectiva, dejando que los momentos de quietud generen tensión. El sonido del viento, la lluvia y el tráfico distante crea una sensación de aislamiento. Esta es la herramienta más fuerte de la película, y se usa con moderación.
El final no funciona
La película termina con una revelación sobre la señal. Sin arruinarla, el giro pretende explicarlo todo. No lo logra. El final es vago, insatisfactorio, y deja al público con más preguntas que respuestas.
La película intenta vincular la señal con el comportamiento humano, sugiriendo que las plantas reaccionan a algo que los humanos están haciendo. Pero la película nunca muestra qué es ese comportamiento. Simplemente afirma que la señal existe y luego sigue adelante. Este es el tipo de final que frustra en lugar de recompensar.
Lo que funciona en la película
No todo fracasa. La película tiene algunos momentos que funcionan, aunque sean breves.
- La escena inicial, ambientada en un salón de clases, establece el mundo normal antes de la crisis. Es un marcado contraste con lo que viene después.
- La secuencia en la que el personaje de Wahlberg conduce por la ciudad vacía es tensa. La película utiliza el entorno para crear una sensación de pavor.
- La actuación de Zoe Cassavettes como la exesposa de Wahlberg es comprometida y específica. Aporta una energía terrenal a un papel que podría haber sido de una sola nota.
Estos momentos son las excepciones. Demuestran que la película tenía el potencial de ser buena. También muestran cuánto desperdició la película ese potencial.
El veredicto sobre El incidente
El incidente es una película que no cumple con su promesa. Tiene una gran idea: plantas que matan a humanos. Tiene un elenco talentoso. Tiene un director con una trayectoria comprobada. Nada de eso importa cuando el guion es tan débil.
La película no da miedo. No es ingeniosa. Ni siquiera es coherente. Es un desorden de ideas que nunca se unen en un todo.
El mayor fracaso de la película es su negativa a comprometerse con sus propias reglas. Si las plantas son los villanos, la película debería explorar su perspectiva. Debería mostrar cómo se comunican, cómo actúan y cuáles son sus objetivos. En cambio, las trata como una fuerza de la naturaleza, un desastre aleatorio. Esa negativa a involucrarse hace que la película se sienta hueca.
La película tampoco logra que sus momentos emocionales funcionen. Se supone que las muertes de los personajes deben impactar con fuerza. No lo hacen. La película no dedica suficiente tiempo a sus personajes para que el público se preocupe por ellos. Cuando la gente muere, se siente como una estadística, no como una tragedia.
La puntuación final
The Happening es una decepción. Es una película que debería haber sido mejor, y no lo es. Es una advertencia sobre la ambición sin disciplina.
La película obtiene un 5.4 sobre 10.
Recibe El Cuaderno.
Las mejores historias del día y cada veredicto nuevo, en español claro, en tu correo a las siete. Un correo al día, nada más.





