Porco Rosso es una película extraña y hermosa sobre un hombre que se convirtió en cerdo durante la Primera Guerra Mundial, y sobre la gente pequeña que se niega a dejarlo desaparecer por completo. Hayao Miyazaki dirige y escribe esta aventura animada de 1992, ambientada en una Italia estilizada de los años treinta donde los piratas aéreos aterrorizan los cruceros sobre el mar Adriático. Es una historia sobre pilotos, mecánicos y el costo de vivir con un rostro que nadie quiere ver.
Tráiler, vía Crunchyroll Store Australia.
Marco Pagot se convierte en Porco Rosso
Marco Pagot es un as italiano de la Primera Guerra Mundial que ahora trabaja como cazarrecompensas independiente, persiguiendo bandas de piratas aéreos por el mar. Lleva una cabeza de cerdo por razones que nunca se explican del todo, y usa el nombre de Porco Rosso, que se traduce como Cerdo Rojo. La transformación es el motor de toda la película, y Miyazaki la trata con una tristeza silenciosa, casi tierna, en lugar de espectáculo.
Shūichirō Moriyama da voz a Porco Rosso, otorgándole al piloto con cabeza de cerdo una dignidad ronca y cansada que ancla el misterio central de la película. Tokiko Kato da voz a Gina, su amiga de toda la vida y dueña del hotel que regenta el Hotel Adriano, donde Porco pasa las noches cenando y bebiendo con una mujer que lo ha amado desde la infancia. Su relación es el centro emocional de la historia, incluso mientras los piratas y el as estadounidense Curtis impulsan la trama.
Curtis, Fio y los piratas
Curtis es el as estadounidense contratado por los piratas para derrotar a Porco. Se enamora de Gina, quien todavía espera que Porco regrese. Esto configura un triángulo amoroso que nunca termina de resolverse, porque Porco se niega a jugar ese juego. Akio Otsuka da voz a Curtis, y su interpretación aporta los momentos más ligeros y cómicos de la película.
Fio Piccolo es la joven ingeniera que reconstruye el hidroavión rojo dañado de Porco. Akemi Okamura le da voz, y su presencia le otorga al film su corazón. Es enérgica, inteligente y completamente intrépida ante el piloto testarudo al que ayuda. Cuando Porco vuela de regreso a Milán para reparar su avión, descubre que los hijos de Piccolo han emigrado, dejando el trabajo a su nieta Fio. Una vez terminado el avión, Fio acompaña a Porco en su vuelo de regreso como coartada, alegando que Porco la tomó como rehén para obligar a Piccolo a ayudarlo. Es mentira, pero es una mentira útil, y muestra hasta dónde está dispuesto a llegar Porco para proteger a quienes lo rodean.
El escenario del Adriático
La película se desarrolla en una versión estilizada del Mediterráneo de entreguerras, y la fascinación de Miyazaki por la aviación, los escenarios europeos y la historia de principios del siglo XX se exhibe en todas partes. El mar Adriático se representa en suaves azules y verdes, con cruceros deslizándose sobre el agua. El cielo mismo se convierte en un personaje, lleno de nubes y viento, y las secuencias de acción de la película son algunas de las mejores en la historia del anime.
Los propios piratas son persistentes, y sus ataques a los cruceros impulsan la trama. El eslogan de la película pregunta si un cerdo realmente puede volar, y la respuesta es sí, pero no fácilmente.
La sombra de la guerra
Porco Rosso es una historia sobre las cicatrices persistentes del conflicto, y la sensibilidad antibélica de Miyazaki es clara en todo momento. La película refleja su visión crítica del ascenso del fascismo en la Italia de entreguerras, y se muestra al nuevo gobierno fascista contratando piratas para su propio uso, dejando a Porco sin negocio. Esta capa política está entretejida en la historia personal, y le da a la película un peso que muchas aventuras animadas carecen.
Porco le cuenta a Fio una historia de la Primera Guerra Mundial, justo después de la boda de Gina con Bellini, el amigo piloto de Porco. La historia es breve, pero explica por qué Porco lleva una cabeza de cerdo y por qué se niega a mostrar su verdadero rostro a nadie excepto a Fio. El acto final de la película reúne todo: Porco y Fio son emboscados por los piratas, Curtis desafía a Porco a un duelo, y Fio declara los términos que decidirán el resultado.
El duelo final
El duelo entre Porco y Curtis es el clímax de la película, y es una secuencia tensa y bellamente animada. Lo que está en juego es mucho: si Porco gana, Curtis debe pagar sus deudas a la compañía de Piccolo; si Curtis gana, puede casarse con Fio. La película contiene la respiración durante esta escena, y la resolución es satisfactoria sin ser barata.
El final de la película es tranquilo, con Porco regresando junto a Gina al Hotel Adriano. Ella lo espera cada tarde en su jardín, pero él solo la visita de noche, cuando la luz tenue oculta su apariencia. Es un momento triste y tierno que dice más sobre su relación que cualquier discurso.
Una obra maestra silenciosa
Porco Rosso es una película sobre un hombre que ha perdido su humanidad y trata de recuperarla, incluso si nadie más cree que pueda hacerlo. Es una historia sobre la amistad, el amor y el peso de un pasado que nadie puede escapar. La animación es impresionante, los personajes son memorables y los temas están tratados con cuidado. Es una película que recompensa la atención y permanece con uno mucho después de que termina.
Las fortalezas de la película son:
- Su misterio central, que nunca se explica del todo pero tampoco se abandona.
- Su historia de amor, que trata sobre el anhelo y la decepción más que sobre el triunfo.
- Sus secuencias de acción, que son emocionantes y precisas.
- Su ambientación, que es vívida y atmosférica.
- Su mensaje antibélico, que se transmite a través de los personajes en lugar de un sermón.
Porco Rosso no es una película perfecta, y algunos espectadores pueden encontrar su ritmo lento o su política demasiado evidente. Pero es una obra reflexiva y conmovedora que merece su reputación como una de las mejores de Miyazaki. Es una película sobre un cerdo que vuela, y demuestra que un cerdo sí puede volar, incluso si toma toda una vida aprender cómo.
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