«¡Scooby-Doo! Misterios S.A.» hizo algo que ninguna serie de Scooby-Doo había logrado antes: convirtió a Crystal Cove en un lugar que valía la pena conocer. La serie se emitió en Cartoon Network durante dos temporadas y 52 episodios, estrenándose el 12 de julio de 2010 y finalizando el 5 de abril de 2013 — exactamente tres años después de su debut. Es la undécima encarnación de la franquicia de Hanna-Barbera, y la primera que no se emitió tradicionalmente los sábados por la mañana.
Creada por Tony Cervone, Spike Brandt y Mitch Watson, la serie logró un truco que suena a contradicción y de alguna manera no lo es: se burlaba de la vieja fórmula mientras trataba su propia historia con seriedad. Esa combinación es la razón por la que se mantiene vigente.
Tráiler, vía CART0ONNETW0RK.
Crystal Cove y la trampa para turistas
La premisa traslada a la pandilla a su ciudad natal de Crystal Cove, un pequeño pueblo con una larga historia de avistamientos de fantasmas y relatos de monstruos. Los adultos del pueblo apuestan a esa reputación para atraer turistas, y están listos para proteger su territorio cuando los chicos empiezan a resolver misterios de verdad.
Ese es el motor de toda la serie. El villano de cada episodio tiene un plan, y la economía del pueblo depende de que esos planes continúen. Los adultos no son solo despreocupados. Son cómplices, y la serie lo sabe.
La serie adopta un enfoque burlón hacia la fórmula clásica, con tecnología, habilidades y escenarios cada vez más extravagantes detrás de la historia de cada villano. También le da un giro diferente a la famosa frase de los «chicos entrometidos» al final de cada episodio. Ese chiste recurrente es pequeño, pero señala la actitud real de la serie: ama demasiado al original como para dejarlo en paz.
El arco que cambió las reglas
Dos elementos en «¡Scooby-Doo! Misterios S.A.» nunca habían aparecido antes en una serie de Scooby-Doo. El primero es un formato serializado con un arco argumental general, con puntos de la trama tratados con pleno efecto dramático. El segundo es el drama romántico e interpersonal continuo entre los personajes.
Ambos importan, y ambos son la razón por la que este programa se recuerda. La estructura de misterio de la semana se mantiene intacta, pero se asienta dentro de una historia más grande que realmente se resuelve. El romance tampoco es una broma. Cambia la forma en que la pandilla se habla entre sí, y hace que el grupo se sienta como cinco personas en lugar de cinco funciones.
También es la primera serie de la franquicia en usar fantasmas y monstruos reales desde «The 13 Ghosts of Scooby-Doo». Eso es más importante de lo que parece. La vieja regla —el monstruo siempre es un hombre con una máscara— era la red de seguridad de la franquicia. Eliminarla sube las apuestas, y el programa usa ese espacio bien.
Frank Welker y el elenco de voces
Frank Welker le da voz a Scooby-Doo y a Fred Jones. Él es la constante de la franquicia, y aquí interpreta a Fred como algo más que un líder obsesionado con las trampas. Grey DeLisle le da voz a Daphne Blake. Mindy Cohn le da voz a Velma Dinkley. Matthew Lillard le da voz a Shaggy Rogers.
Ese es un elenco construido para la comedia y para las escenas más tranquilas que exige el formato serial. El Shaggy de Lillard carga la calidez del programa. La Daphne de DeLisle tiene más que hacer de lo que el papel de damisela en apuros jamás permitió. La Velma de Cohn es la columna vertebral del programa, y el arco le da el material más difícil.
El trabajo de voz no es la razón para ver «Scooby-Doo! Mystery Incorporated». Es la razón por la que el guion funciona.
Homenaje, sátira y A Nightmare on Elm Street
La serie homenajea y satiriza diversas obras de terror, incluidas películas como «A Nightmare on Elm Street» y «Saw». Esa es la segunda capa del programa. Los niños reciben un monstruo de la semana. Los espectadores mayores reciben la referencia.
Aquí es donde «Scooby-Doo! Mystery Incorporated» se separa de todos los demás reinicios de la franquicia. No solo actualiza el escenario. Trata el género de terror como un vocabulario compartido, y asume que la audiencia lo domina.
La sátira nunca se vuelve cruel. El programa siente aprecio por las películas de las que toma prestado, y siente aprecio por la fórmula de Scooby-Doo que sigue desarmando. Ese afecto es la diferencia entre una parodia y una demolición.
Donde el programa tropieza
El formato serial es la mejor idea del programa y su mayor riesgo. Un arco largo significa episodios que existen principalmente para mover piezas a su lugar. Esos episodios son los más débiles de la temporada.
El drama romántico también es desigual. Cuando funciona, les da a la pandilla una razón para seguir resolviendo misterios juntos. Cuando no, estanca la trama que el arco intenta construir.
Y el compromiso de la serie con fantasmas y monstruos reales corta en ambos sentidos. Aumenta las apuestas, pero también elimina la revelación que hacía satisfactoria a la original. A veces la respuesta es simplemente un monstruo. Eso es menos divertido que un hombre con una máscara.
Nada de esto rompe la serie. Solo significa que los 52 episodios no están todos al mismo nivel.
Qué significa aquí el puntaje de audiencia de 8.2
La reputación de la serie se sostiene sobre dos riesgos que dieron resultado: el formato serializado y el drama interpersonal. Esos son los elementos que la distinguen de las diez encarnaciones anteriores, y son la razón por la que todavía se habla de ella más de una década después de su final.
Esto es lo que la serie realmente ofrece, en el orden que importa:
- Un pueblo natal con intereses en cada caso, porque la economía turística de Crystal Cove depende de los monstruos.
- Un arco de temporada completa que se resuelve, a diferencia de los casos autoconclusivos con los que la franquicia funcionó durante décadas.
- Fantasmas y monstruos reales, algo inédito desde «The 13 Ghosts of Scooby-Doo».
- Un elenco —Welker, DeLisle, Cohn, Lillard— capaz de sostener tanto los chistes como las escenas más tranquilas de la serie.
Ese orden no es una clasificación de calidad. Es una clasificación de aquello de lo que realmente trata la serie.
Los defectos son reales. Los episodios cargados de arco se hacen pesados, y el romance no siempre se gana su tiempo en pantalla. Pero el escenario de Crystal Cove les da a la pandilla algo que ninguna encarnación anterior tuvo: un hogar que vale la pena defender, y adultos con una razón para pelear con ellos por él.
La puntuación de la audiencia en TMDB es de 8.2 sobre 10, basada en 1.136 votos. Esa es una lectura justa de una serie que es buena sin ser impecable. «Scooby-Doo! Mystery Incorporated» tomó la fórmula de dibujos animados más antigua de la televisión y le dio significado, y lo hizo sin perder el humor.
Puntuación: 8.2 de 10.
Recibe El Cuaderno.
Las mejores historias del día y cada veredicto nuevo, en español claro, en tu correo a las siete. Un correo al día, nada más.





