La caza del Octubre Rojo convierte un thriller de submarinos en una tensa persecución a través del Atlántico, y en gran medida hace honor a su reputación. John McTiernan dirige un reparto encabezado por Sean Connery como el capitán Ramius y Alec Baldwin como el analista de la CIA Jack Ryan, y la película se mantiene fiel a la novela de Tom Clancy mientras suaviza algunas de sus asperezas.
Tráiler, vía YouTube Movies.
El impulso de la oruga
El truco central es el «impulso de la oruga», un sistema ficticio de propulsión submarina que hace que el Octubre Rojo sea casi invisible al sonar. Impulsa toda la película, desde el momento en que Ramius mata a su oficial político hasta la escena en que un saboteador avería el motor en un estrecho cañón submarino. La tensión surge de la pregunta de si Ryan puede probar que Ramius está desertando antes de que la Armada lo hunda.
Baldwin interpreta a Ryan como un analista solitario que se enfrenta a la suposición de los militares de que Ramius es un traidor. Sus escenas con James Earl Jones como el vicealmirante Greer cargan con el peso del núcleo moral de la historia: Ryan cree que Ramius quiere libertad, no guerra. Esa creencia se pone a prueba cuando Ryan sube al USS Dallas para perseguir al Octubre Rojo, y la película mantiene las apuestas altas al mostrar a toda la Armada soviética cazando al submarino.
El desertor de Connery
Connery interpreta a Ramius como un hombre que lo ha perdido todo por culpa del sistema soviético. La película se apoya en su historial en la Marina Real, y eso da resultado en las escenas donde Ramius explica por qué quiere abandonar su país. La química entre los dos protagonistas sostiene una premisa que podría haber resultado fríamente mecánica.
El reparto secundario completa el mundo que los rodea. Sam Neill interpreta al capitán Borodin, el leal oficial soviético que persigue a Ramius, y Joss Ackland interpreta al embajador Lysenko, que observa la crisis desarrollarse desde Moscú. El Dr. Pelt de Richard Jordan le da a Ryan su fecha límite, y la película mantiene el reloj corriendo sin apresurar la historia.
Dónde se queda corta
El tramo más débil de la película es el segundo acto, donde la persecución pierde el foco. La escena del sabotaje y el paso por el cañón se sienten menos enfocados que el resto de la película, y la película dedica demasiado tiempo a la persecución del Dallas antes de volver al corazón de la teoría de Ryan.
La película también se apoya mucho en la jerga naval y los detalles técnicos, lo que puede ralentizar el ritmo para los espectadores que no siguen los submarinos. El piloto del DSRV, el teniente comandante George Billy, aparece como miembro de la tripulación del Dallas, y el mes de rodaje de la tripulación del Houston, que incluyó más de 40 «soplados» de emergencia para salir a la superficie, añade color pero no cambia la historia.
| Elemento | Fortaleza | Debilidad |
|---|---|---|
| Propulsión Caterpillar | Premisa ingeniosa | Explicada deficientemente |
| Connery como Ramius | Actuación sólida | Tiempo en pantalla limitado |
| Ritmo de la persecución | Tensa desde el inicio | Acto intermedio |
El veredicto
La caza del Octubre Rojo es un thriller sólido, aunque desigual. Sus mejores secuencias —el debate en la sala de briefing, el sabotaje en el cañón, la confrontación final— destacan como momentos fuertes. Sus peores tramos —la persecución intermedia, la sobrecarga técnica— le impiden alcanzar la grandeza.
La película es una entrada digna en el género, aunque no cumple del todo con lo que promete.
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