Spider-Man: Homecoming llegó a los cines en 2017 como el segundo reinicio del lanzarredes y la decimosexta película del Universo Cinematográfico de Marvel. Jon Watts dirigió a partir de un guion de tres equipos de guionistas. Tom Holland interpreta a Peter Parker, un joven de 15 años que equilibra la Midtown School of Science and Technology con la máscara. El eslogan lo dice claramente: «La tarea puede esperar. La ciudad no».
Tráiler, vía Sony Pictures Entertainment.
El Peter Parker de Tom Holland
Holland construyó el papel en torno a lo ordinario. Pasó unos días en la Bronx High School of Science, donde los estudiantes no creían que lo habían elegido como Spider-Man. Esa incredulidad se traslada a la película, donde nadie sospecha de Peter. Se inspiró en Tobey Maguire y Andrew Garfield, pero quería algo nuevo: Peter «lidiando con los problemas cotidianos que enfrenta un chico de 15 años, además de intentar salvar la ciudad». Le tomaba de 25 a 45 minutos ponerse el traje, según el arnés de acrobacias. Holland firmó por seis películas del UCM.
Michael Keaton y el Buitre
Adrian Toomes, interpretado por Keaton, es un rescatador de chatarra que queda fuera del negocio cuando el Departamento de Control de Daños se hace cargo de su contrato de limpieza. Se queda con la tecnología Chitauri y vende armas avanzadas, volando con un traje de alas mecánicas. Watts quería a un «tipo común», más cercano al Rhomann Dey de John C. Reilly que a Thanos o Ultrón. Esa elección mantiene alejados a los Vengadores y le deja a Peter un villano que realmente puede alcanzar.
Las mejores partes de Homecoming
Tres cosas hacen que Spider-Man: Homecoming funcione:
- Peter deja el equipo de decatlón académico y luego vuelve a él para seguir una señal de rastreo hasta el torneo nacional en Washington, D.C.
- Ned, interpretado por Jacob Batalon, descubre la identidad secreta de Peter y se convierte en su compañero en las funciones avanzadas del traje.
- Se revela que Toomes es el padre de Liz, el interés amoroso de Peter.
El entorno de Queens y la comedia de secundaria le dan a la película su base. Tony Stark, de Robert Downey Jr., aconseja y advierte, pero nunca resuelve el problema por Peter.
Donde la película resbala
El hilo del tráfico de armas del Buitre se arrastra en la mitad, y la película se apoya en Stark como una red de seguridad cuando Peter debería fracasar solo. Aun así, Watts mantiene la escala pequeña, lo que le sienta bien a un héroe que todavía está aprendiendo.
Spider-Man: Homecoming es un reinicio seguro, no una reinvención. Funciona porque Holland interpreta primero a un chico y después a un héroe, y porque Keaton le da una razón al villano. La película se gana su lugar.
7.3 de 10.
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