Los Pilares de la Tierra es una adaptación televisiva ambiciosa, ruidosa y de gran envergadura de la novela de 1989 de Ken Follett, y en su mayoría se gana esa ambición. La miniserie de 2010, creada por Sergio Mimica-Gezzan y transmitida por STARZ, condensa ocho horas de drama inglés medieval en una historia sobre la construcción de una catedral durante una guerra civil llamada La Anarquía.
La serie sigue a Tom Builder, interpretado por Rufus Sewell, un constructor que promete construir una gran iglesia de piedra después de perder a su familia en una tormenta. Alrededor de él giran una docena de otras figuras, cada una con su propio hambre de poder: Prior Phillip, interpretado por Matthew Macfadyen; Waleran Bigod, interpretado por Ian McShane; y los hermanos Hamleigh, liderados por William Hamleigh, interpretado por David Oakes.
La Catedral como Escenario
La serie es mejor cuando se enfoca en el acto físico de la construcción. Observar cómo se colocan las piedras y cómo se levantan los andamios es genuinamente absorbente, y el programa sabe cómo hacer que el trabajo se sienta urgente. La catedral representa todo el mundo de la historia: un símbolo de fe, riqueza y voluntad humana.
Un Elenco que lo Sostiene
Las interpretaciones mantienen unida la trama extensa. Donald Sutherland ancla los primeros episodios como el conde Bartholomew, un señor que se preocupa más por la tierra que por la lealtad. Hayley Atwell interpreta a Aliena, una hija de comerciante cuyo intelecto agudo le gana enemigos. Eddie Redmayne aparece como Jack Jackson, el joven que observa cómo se levantan y caen las piedras y se enamora de la artesanía.
Ian McShane merece un crédito particular. Su Waleran Bigod es un villano con una sonrisa y un código moral que se dobla a la conveniencia. Es el tipo de antagonista que hace que el público vitoree cuando pierde.
Lo que no Funciona Tan Bien
No todo funciona. El ritmo se ralentiza en los episodios centrales, y algunas subtramas se pierden en la confusión. El programa también se apoya en gran medida en la violencia y el sexo para generar tensión, a veces más de lo que necesita la historia.
La serie fue nominada a tres premios en la 68ª edición de los Globos de Oro, incluido el de Mejor Miniserie o Película para Televisión, mientras que Ian McShane y Hayley Atwell recibieron nominaciones a la actuación. Ese reconocimiento es merecido: el elenco vende la escala del conflicto.
Ranking de los Episodios
Aquí te mostramos cómo se comparan los ocho episodios:
- El primer episodio establece el escenario e introduce el conflicto central con real fuerza.
- Los episodios segundo a cuarto establecen el panorama político, con Waleran de McShane emergiendo como el verdadero motor del programa.
- Los episodios quinto y sexto disminuyen el ritmo, perdiendo el enfoque en el proyecto de la catedral.
- Los dos episodios finales regresan a la finalización de la catedral y ofrecen una resolución satisfactoria.
Veredicto
Los Pilares de la Tierra es irregular pero a menudo excelente. Sus mejores momentos — las escenas de construcción, la actuación del elenco y el lento desarrollo de las maquinaciones políticas — justifican la duración. Sus peores momentos — los episodios de relleno y el ocasional exceso — le impiden alcanzar la grandeza.
El programa tiene éxito porque confía en su audiencia para que siga una larga historia sobre piedra y mortero. Pocas adaptaciones televisivas intentan esa paciencia, y aún menos lo logran.
Puntuación: 7.7 de 10.
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