Tony Hawk: Ride pide a los jugadores que olviden todo lo que saben sobre los videojuegos. No hay botones, no hay pulgares, no hay palancas analógicas. Solo un controlador de skateboard sensible al movimiento que convierte su cuerpo en la entrada. Ese planteamiento suena radical. En la práctica, es un resultado mixto.
El Controlador de la Tabla
El periférico se asemeja a un skateboard real, con sensores infrarrojos que detectan giros, inclinaciones, saltos y otras acciones. La idea es simple: mueva su cuerpo, y el juego lo copia. La ejecución no lo es.
La detección de movimiento funciona bien en juego abierto. Los giros, saltos y deslizamientos se traducen a la pantalla con una precisión razonable. Pero el sistema tiene dificultades con la precisión. Los trucos requieren una sincronización exacta, y el controlador no siempre puede determinar lo que están haciendo sus manos. Los pequeños movimientos se pierden, y los grandes movimientos se exageran. El resultado es un juego que se siente menos como control y más como adivinación.
Modo Viaje por Carretera
Ride divide su contenido en varias sesiones. El Desafío Pro presenta una amplia lista de patinadores reales, incluyendo a Cara-Beth Burnside, Mike Mo Capaldi, Paul Rodriguez, Mike Vallely, Dustin Dollin, Stevie Williams, Lyn-Z Adams Hawkins, Steve Nesser, Ryan Sheckler, Christian Hosoi, Rodney Mullen, Nyjah Huston y Tony Hawk. Esa alineación es el argumento más sólido del juego.
Las sesiones en sí mismas son menos impresionantes:
- Speed Run: Vence al reloj para obtener el tiempo más rápido
- Slalom: Pasa a través de las puertas lo más rápido posible
- Trick Session: Realiza trucos para obtener la puntuación más alta dentro de un límite de tiempo
- Challenge Session: Patina a través de una serie de cinco desafíos diferentes
Estos modos repiten patrones familiares sin mucha variación. El Desafío Pro agrega algo de profundidad con diferentes niveles de habilidad, pero el núcleo del juego rara vez evoluciona más allá de lo que vino antes.
Comparando Sesiones
| Sesión | Enfoque | Ritmo |
|---|---|---|
| Carrera rápida | Pruebas de tiempo | Rápido |
| Deslizamiento | Puertas | Moderado |
| Sesión de trucos | Puntuaciones altas | Moderado(a) |
| Desafío Sesiones | Cinco desafíos | Lento(a) |
La tabla muestra un patrón claro: las sesiones más rápidas son las más atractivas, mientras que las más lentas se hacen tediosas. Eso no es una coincidencia.
Lo que Funciona
El control es la estrella cuando funciona. Los verdaderos patinadores aportan autenticidad al Pro Challenge. La presentación es pulida, con movimientos fluidos y una interfaz limpia. Ninguno de estos elementos salva al juego de su problema central: el control mismo es el juego, y el control es limitado.
Palabras Finales
Tony Hawk: Ride es un experimento audaz que en su mayoría no cumple con las expectativas. El control de la tabla con sensores de movimiento es un intento genuino de cambiar la forma en que se juegan los juegos, y en momentos tiene éxito. Pero la detección es inconsistente, los modos son repetitivos, y la experiencia general nunca llega a estar a la altura de la promesa de patinaje sin botones.
Ride es una curiosidad, no una revolución. Vale la pena verlo una vez, por la novedad de su enfoque. Como juego, es escaso.
Puntuación: 5.8 de 10
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