Dante’s Comedia Divina describe el infierno en términos específicos, y en la etapa inicial de su carrera Galileo Galilei fue solicitado para determinar las dimensiones exactas de ese lugar. Años más tarde, una vez que era más conocido, dejó claro que la Tierra se mueve alrededor del Sol, una postura que lo enfrentó a la Iglesia, y que llegó después de una larga vida de creciente audacia.
La tarea se originó en la Academia Florentina, y Galileo la abordó con una dedicación genuina. Concluyó que el techo del inframundo debía estar centrado sobre Jerusalén, extendiéndose tan ampliamente como el radio de toda la Tierra, y con una gruesa extensión de no menos de 600 kilómetros. Y nada de esto fue el resultado de un pensamiento casual.
La cúpula de Brunelleschi
Galileo miró hacia la cúpula de Filippo Brunelleschi, que había coronado la Catedral de Florencia durante un siglo y medio en ese momento. Utilizó la cúpula como modelo para las dimensiones del techo del infierno.
Vellutello vs. Manetti
Las cifras de Galileo contradijeron un modelo anterior presentado por Alessandro Vellutello. En cambio, coincidieron con un modelo creado por el arquitecto Antonio Manetti, cuyos diseños aparecen en el relato de la obra. La decisión de respaldar un modelo sobre el otro podría haber contado entre los factores motivadores. Aún así, debemos recordar que, en el siglo XVI, obtener estos hechos correctos importaba mucho —si “hechos” es el término apropiado.
El objetivo bíblico
Durante muchos siglos, académicos y pensadores intentaron conciliar las Escrituras con la objetividad, dedicando sus vidas a la tarea incluso cuando los resultados permanecían inciertos. Por muy desesperanzador que fuera ese objetivo, el pensamiento que Galileo dedicó al problema podría haber resultado en un verdadero avance.
El argumento de Peterson
Anteriormente destacado en Open Culture, el historiador de la ciencia Mark Peterson ha argumentado que los cálculos de Galileo sobre el universo de Dante’, que podríamos describir hoy como no euclidianos y topológicamente curvados, sentaron las bases para lo que se convertiría en la física matemática.
El trabajo en Pisa
Las enseñanzas de Galileo, cuando era joven, en la Academia Florentina le valieron un puesto como profesor de matemáticas en la Universidad de Pisa. Eso por sí solo servía como una razón bastante buena para mantener sus dudas privadas para sí mismo.
La Batalla Contra la Iglesia
En lo que respecta a la ciencia y la religión, como seguramente sabía, hay que elegir tus batallas. El trabajo de Galileo sobre las dimensiones del infierno precedió al enfrentamiento con la Iglesia que más tarde definiría su carrera.
La Academia Florentina y Sus Figuras
Galileo recibió el encargo de la Academia Florentina, que en ese momento estaba bajo la influencia de Brunelleschi y Manetti, ambos de los cuales habían ayudado a definir el enfoque de la academia hacia las ciencias.
El Veredicto Sobre el Infierno de Galileo
Un joven científico una vez aplicó su mente a un problema que no tenía nada que ver con el mundo empírico que más tarde haría famoso. Fue un cálculo de las dimensiones del infierno, un delicioso choque de rigor científico y escritura medieval, aunque el lugar en cuestión existiera solo en el texto.
«Hay que elegir tus batallas.»
Esa es la lección del infierno de Galileo. Se está leyendo sobre un hombre que hizo el trabajo, consiguió el trabajo y mantuvo sus dudas para sí mismo. El cálculo en sí es una curiosidad, un recordatorio de que incluso las mentes más grandes del pasado pasaban tiempo con preguntas que ahora parecen absurdas. Pero el trabajo detrás de él fue serio, y Peterson argumenta que pudo haber sentado las bases para una revolución en la física matemática.
La Academia Florentina una vez tuvo un problema con el infierno, y Galileo lo resolvió con la misma tenacidad que más tarde lo convertiría en un héroe de la ciencia. El cálculo de las dimensiones del infierno demuestra que la ciencia no siempre se trata del futuro. También se trata del pasado, y de las personas que intentaron comprender la escritura a través de números y geometría.
La Comparación de las Dimensiones del Infierno
| El Techo del Infierno | La Cúpula de Brunelleschi | |
|---|---|---|
| Centro | Jerusalén | Catedral de Florencia |
| Radio | Radio de la Tierra | Lucida de la cúpula |
| Grosor | 600 kilómetros | Altura de la cúpula |
La comparación tiene un peso real. Galileo no se limitaba a construir un modelo; estaba haciendo los cálculos que más tarde respaldarían la física matemática, y ese trabajo fue real.
El Contexto Amplio
Durante muchos años, hombres y mujeres cultos intentaron que la escritura y la objetividad coincidieran, dedicando toda su vida a ese esfuerzo, aunque su resultado permaneciera dudoso. El trabajo de Galileo pertenece a ese patrón más amplio. El cálculo en sí suena ahora absurdo, pero fue realizado con seriedad en su momento. Esa es la historia que vale la pena relatar.
Fuente: “Cuando Galileo Calculó las Dimensiones Precisas del Infierno en la Divina Comedia de Dante”, Open Culture.
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