*Interplanetary Revolution* (1924) es una película de propaganda soviética que ha ganado una reputación por ser una de las películas animadas más extrañas jamás hechas. Producida por Zenon Komissarenko, Youry Merkulov y Nikolai Khodataev, la película mezcla la animación tradicional en cel con el collage y las técnicas de stop-motion, dándole una sensación inquietante y desorientadora que se parece mucho a mirar una pintura de Henry Darger.
La historia sigue a Comandante Coninternov, un guerrero del Ejército Rojo que vuela a Marte para vencer a todos los capitalistas del planeta. Esa descripción por sí sola suena mejor que *John Carter*. Pero la película es difícil de seguir sin fervor revolucionario o, quizás, alucinógenos.
El Buldog Capitalista Abre la Historia
La película comienza con un bulldog demencial, armado con un hacha y con un sombrero de copa. Claramente, está destinado a representar a un capitalista. Otros capitalistas, con esvásticas en la frente, se muestran succionando la sangre de un miembro desventurado del proletariado. A principios de la década de 1920, la derecha nacionalista alemana había adoptado la esvástica, y los propagandistas soviéticos rápidamente la utilizaron para marcar a los capitalistas como fascistas.
Entonces llega la revolución. Un demonio capitalista sin pantalones pierde la razón después de devorar una copia de *Pravda*. Los capitalistas abordan un zapato gigante volador y se lanzan al espacio. A partir de ahí, la película se pone un poco rara.
La Sensación Inquietante de la Animación
El estilo visual es lo primero que te impacta. La mezcla de animación en cel, collage y stop-motion crea una sensación de inquietud que se parece a las inquietantes pinturas de Darger. No es un dibujo animado fluido y pulido. Es inconexo, en capas y discordante.
La técnica es parte del atractivo de la película. Es una elección deliberada que refleja la naturaleza caótica de la historia. Los cineastas no están tratando de crear una experiencia de visualización cómoda. Están tratando de inquietarte.
Siguiendo la Historia Sin Fervor Revolucionario
La trama es un desafío incluso con contexto. El Comandante Coninternov es un guerrero del Ejército Rojo que vuela a Marte. Él vence a todos los capitalistas del planeta. Ese es el planteamiento. La ejecución es donde las cosas se vuelven turbias.
La película depende en gran medida de los intertítulos para explicar lo que está sucediendo. Uno de ellos dice: «¡una historia sobre el Camarada Coninternov, el Guerrero del Ejército Rojo que voló a Marte, y venció a todos los capitalistas del planeta!!» Esa es la declaración más clara de intenciones en toda la película.
Sin esos intertítulos, la secuencia de eventos sería casi imposible de seguir. La acción se mueve rápido, los personajes son a menudo indistintos y la imaginería surrealista se acumula unos sobre otros. Es una película que recompensa la atención.
El Zapatillón Volador y el Final Surrealista
Los capitalistas suben a un gigantesco zapatillón volador y se alejan hacia el espacio. Esa es una imagen surrealista por sí sola. Pero la película no se detiene ahí. Continúa acumulando imágenes extrañas, haciendo que el final sea tan bizarro como el principio.
El zapatillón volador es una imagen divertida. El contraste entre el serio mensaje político y la absurda comedia visual es parte de lo que hace que la película sea tan entretenida.
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La película es una curiosidad. No es una obra maestra, pero es un fascinante artefacto de su tiempo. Muestra cómo los propagandistas soviéticos utilizaron la animación para difundir su mensaje de una manera visualmente llamativa y emocionalmente manipuladora.
¿Qué la Hace Merecer la Pena Ver?
Hay varias razones para ver Interplanetary Revolution:
- La imaginería surrealista, que es como nada más en la animación soviética.
- La combinación de estilos de animación, que crea una textura visual única.
- El contexto histórico, que muestra cómo funcionaba la propaganda en la era soviética temprana.
- La pura absurdidad de la trama, que es entretenida de una manera oscura y cómica.
La película no es sutil. No es sofisticada. Pero sí está comprometida. Cree en su mensaje y expresa esa creencia a través de imágenes que son genuinamente extrañas.
Animación Soviética Relacionada
Si disfruta de Interplanetary Revolution, hay más animación soviética para explorar. Dziga Vertov dirigió Soviet Toys, que la fuente describe como «la primera película animada soviética». Vertov también dirigió A Man with a Movie Camera, que aparece entre las ocho mejores películas jamás realizadas.
Ambas películas ofrecen una perspectiva diferente sobre la animación soviética, una que es más experimental y menos propagandística. Muestran el rango de animación producida en la Unión Soviética durante la década de 1920.
El Veredicto
Interplanetary Revolution es una película extraña. Es un producto de su tiempo, una herramienta de propaganda que utiliza imágenes surrealistas para transmitir un mensaje político. No es una película que se vea de forma casual. Requiere atención.
Pero también es una película que recompensa la atención. La animación es técnicamente impresionante. Las ideas detrás de ella son históricamente interesantes. Y el efecto general es genuinamente entretenido, incluso si no está de acuerdo con la política.
Es una película que pertenece al canon del cine soviético extraño. Es un recordatorio de que la propaganda puede ser creativa y de que la animación puede ser inquietante. Es una película que merece ser vista.
La película está disponible para ver en línea. Échenle un vistazo.
Vea el video en el que se basa la historia en Open Culture.
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