Krakatau, una isla volcánica en Indonesia, mató a más de 30,000 personas cuando hizo erupción en 1883. La mayoría de las víctimas murieron a causa de un tsunami provocado por la erupción volcánica, no por los escombros volcánicos en sí.
Los volcanes en el mar se comportan de manera diferente a los que están en tierra. El agua profunda puede suprimir erupciones explosivas, pero cerca de la superficie, el material volcánico caliente y la baja presión del agua se combinan para producir explosiones violentas. Los científicos todavía no comprenden completamente las condiciones que desencadenan un tsunami a partir de una erupción submarina.
Un equipo internacional de investigadores se ha centrado ahora en la erupción de Hunga de 2022, en Tonga, que produjo una de las columnas volcánicas más potentes del siglo. Descubrieron que el rápido colapso de toda la caldera puede haber amplificado el masivo tsunami que le siguió. El descubrimiento plantea nuevas preguntas sobre los peligros que representan los volcanes submarinos más pequeños.
Fecha y Escala de Hunga
Hunga hizo erupción el 15 de enero de 2022. La columna de erupción se elevó más de 55 km hacia el aire, impulsando agua de mar vaporizada hasta la estratosfera. La onda de presión de la explosión fue detectada en todo el mundo.
El tsunami acompañante alcanzó alturas de 40 metros a unos 100 km de la fuente. Es el tsunami más alto jamás registrado a partir de una erupción volcánica submarina.
Las calderas se forman cuando el terreno sobre un reservorio de magma se derrumba a medida que el magma se drena. Los investigadores compararon la topografía del fondo marino antes y después de la erupción y descubrieron que una caldera de aproximadamente 4 kilómetros de ancho se hundió en aproximadamente un kilómetro durante la erupción. Ese colapso ocurrió rápidamente, y los investigadores argumentan que puede haber amplificado el masivo tsunami.
Cómo Funcionan los Volcanes Submarinos
Los volcanes submarinos pueden producir tsunamis a través de varios mecanismos. Un colapso repentino de una caldera puede empujar grandes volúmenes de agua hacia arriba, generando una ola. Las erupciones explosivas también pueden enviar ondas de choque a través del agua que crean un tsunami.
La profundidad del agua es importante. En el océano profundo, la alta presión del agua puede suprimir la actividad volcánica explosiva, lo que hace que las erupciones sean menos destructivas. Más cerca de la superficie, la menor presión del agua y las altas temperaturas del material volcánico pueden causar explosiones violentas.
Pero las condiciones exactas que desencadenan un tsunami siguen estando poco comprendidas. El artículo advierte: «La dinámica de las erupciones formadoras de calderas submarinas y, por lo tanto, los peligros que estas representan, no se comprenden bien, debido a la relativa inaccesibilidad de las calderas resultantes y los productos de la erupción».
Ola Mortal de Krakatau
Krakatau ofrece un ejemplo sombrío de lo que sucede cuando una erupción volcánica desencadena un tsunami mortal. La erupción de 1883 produjo un tsunami que mató a más de 30,000 personas.
Muchos de las víctimas murieron a causa del tsunami en lugar de la erupción en sí.
El Colapso de Hunga
La caldera de Hunga colapsó rápidamente durante la erupción. La comparación de la topografía del fondo marino antes y después del evento reveló la escala del colapso: una caldera de aproximadamente 4 kilómetros de ancho que se hundió en cerca de un kilómetro.
Los investigadores argumentan que el rápido colapso de toda la caldera puede haber amplificado el masivo tsunami. Las calderas pequeñas como Hunga pueden ser capaces de producir un tsunami peligroso dependiendo de cómo y con qué rapidez se desarrolle el colapso.
Esto sugiere que otros volcanes submarinos también pueden tener el potencial de generar tsunamis peligrosos. La investigación es un recordatorio de que los océanos del mundo contienen miles de volcanes submarinos, muchos de los cuales no han sido estudiados de cerca.
Los Límites de Nuestro Conocimiento
La advertencia del artículo sobre la inaccesibilidad de las calderas submarinas merece ser reiterada. Las calderas resultantes y los productos de la erupción son difíciles de estudiar, lo que limita nuestra comprensión de cómo se desarrollan estas erupciones.
La erupción de Hunga fue uno de los eventos volcánicos más potentes de este siglo. Su tsunami fue el más alto jamás registrado a partir de una erupción volcánica submarina. Sin embargo, los mecanismos precisos de cómo el colapso de la caldera generó esa ola siguen siendo inciertos.
«La dinámica de las erupciones formadoras de calderas submarinas y, por lo tanto, los peligros que estas representan, no se comprenden bien, debido a la relativa inaccesibilidad de las calderas resultantes y los productos de la erupción».
Esa incertidumbre es el hallazgo central de la investigación. No es que los volcanes submarinos sean inofensivos; es que no sabemos lo suficiente para predecir cuándo se volverán peligrosos.
Lo que esto significa para las comunidades costeras.
La investigación destaca la necesidad de un mejor monitoreo de los volcanes submarinos. Muchos de estos volcanes están ubicados lejos de áreas pobladas, pero sus tsunamis pueden viajar grandes distancias.
Las comunidades costeras necesitan sistemas de alerta temprana que puedan detectar erupciones submarinas y sus tsunamis asociados. La erupción de Hunga demostró que incluso una caldera relativamente pequeña puede producir un tsunami masivo.
La investigación también subraya la importancia de estudiar erupciones pasadas. La erupción de Krakatau de 1883 y la erupción de Hunga de 2022 proporcionan datos valiosos para comprender cómo se comportan las erupciones submarinas.
El camino a seguir.
La investigación es un paso adelante, pero también es un llamado a más trabajo. El examen del equipo internacional de la erupción de Hunga ha proporcionado nuevos conocimientos sobre la relación entre el colapso de la caldera y la generación de tsunamis.
El siguiente paso es aplicar estos hallazgos a otros volcanes submarinos. Los océanos del mundo están llenos de características volcánicas inexploradas, y muchos de ellos tienen el potencial de producir tsunamis peligrosos.
La advertencia del artículo sobre la inaccesibilidad de las calderas submarinas sigue siendo un desafío. Pero cada erupción proporciona nuevos datos, y cada nuevo estudio nos acerca a comprender estos poderosos fenómenos naturales.
La erupción de Hunga fue un evento raro, pero no único. La investigación muestra que incluso los pequeños volcanes submarinos pueden producir tsunamis desproporcionados. La lección es simple: cuando un volcán erupciona bajo el mar, observe el agua.
| Evento | Fecha |
|---|---|
| Erupción de Krakatoa (Krakatau) | 26 y 27 de agosto de 1883 |
| Erupción de Hunga | 15 de enero de 2022 |
| Altura máxima del tsunami | 40 metros |
| Poseedor del récord | Tsunami más alto proveniente de una erupción volcánica submarina |
Fuente: “Pequeños volcanes submarinos podrían desatar tsunamis desproporcionados”, Ars Technica.
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