El juego Dressmaker se construye alrededor de pasar horas creando atuendos en un creador de personajes, y sabe exactamente a quién está dirigido esa experiencia. La reseña, titulada «Dressmaker Es El Sueño Indie Para Personas (Yo) Que Pasan Horas En Los Atuendos En El Creador De Personajes,» hace ese planteamiento claro: es un juego hecho para personas que aman perderse en la tela, el color y el diseño, incluso si nunca han tocado una máquina de coser en la vida real.
Los recuerdos de la infancia de jugar con retazos de tela, colocar piezas en el suelo como rompecabezas e imaginar vestidos para princesas abren la narrativa. Ese sentimiento de nostalgia recorre cada comisión en el juego. Los habitantes del pueblo se acercan a usted con solicitudes de atuendos de luto, vestidos de novia, uniformes deportivos y disfraces para mascotas, y el juego confía en usted para que los entregue, sin importar cuán terrible sea su trabajo.
Comisiones y Sus Solicitudes
La historia mantiene las cosas sencillas. Las damas del pueblo vienen a la ciudad para elegir ropa nueva para el funeral de un Duque, ya sea para lamentar adecuadamente o para llamar la atención del único hijo del Duque, soltero y atractivo. Algunos piden prendas negras e imponentes; otros solicitan algo espléndido e profundamente inapropiado para la ocasión. Las solicitudes se vuelven más complejas a medida que avanza el juego: un cliente quiere un vestido que sea cálido y profesional, lindo pero no demasiado lindo.
Terminar una comisión libera cortes y diseños frescos. La creciente fama otorga acceso a telas y adornos más finos. El autor no puede evitar sentirse atraído por la confección de vestidos por placer, no por necesidad, sino debido a la pura abundancia de materiales a mano.
La curiosidad da sus frutos en este diseño, ya que hay tantas comisiones por completar y el escritor apenas ha arañado la superficie de ellas. El progreso depende de los fondos, pero los rollos de tela son el único verdadero obstáculo que se interpone en el camino de cualquiera.
Haciendo Los Vestidos
La actividad principal implica tomar las medidas a un cliente, transferir esas medidas a un maniquí y elegir su tono de piel. Después de eso, construye el patrón del vestido, eligiendo entre mangas, cuellos, corpiños y faldas de una selección en expansión. Cada estilo agrega romanticismo, estilo gótico, aspecto de ropa de trabajo o ternura al vestido final.
Comience dibujando una idea aproximada con lápices de colores, luego coloque muestras de tela contra ella para juzgar cómo se ven juntas. Una vez que haya elegido las telas, compra rollos nuevos con sus fondos o elige entre los que ya ha comprado. Luego, coloque estos en una mesa, coloque las piezas de su patrón sobre ellos y marque dónde cortar.
El suministro de tela es donde el juego cambia por completo. Recibe exactamente lo que compras: cinco yardas le dan cinco yardas, nada más. Si desea reservar ese rollo para un vestido en el futuro, sus opciones de hoy reducirán lo que queda. ¡Tenga cuidado con sus recursos! Empaque esas piezas de patrón de forma ajustada. Simplemente recuerde cortar cada pieza con precisión, ya sea en línea recta o en sesgo, según lo que exija la pieza.
No es necesario entender lo que significan las piezas, pero Dressmaker requiere que gire y posicione las flechas con precisión antes de cortarlas. Afortunadamente, existe un suministro ilimitado de indulgencia para los errores. Siempre puede enviar las piezas de vuelta a su cesto de retales, y cuando lo haga, esas piezas se fusionan de nuevo en el rollo de tela como si nunca hubieran sido cortadas.
Vuelva a colocar cada pieza en su maniquí donde pertenece y pásela por la máquina de coser, manteniendo las líneas rectas en lugar de dejar que la aguja zigzague por todas partes. Un descosedor está cerca en caso de que necesite deshacer un error o cambiar las partes de la tela. Nada está grabado en piedra hasta que el vestido esté terminado. Puede agregar encaje, botones, broches o cintas con alfileres. Un vestido, al fin, toma forma.
La Historia y sus Defectos
El juego tiene una historia linda y esponjosa con algo de escritura divertida y un arte de personajes encantador. Hay suficientes razones «jugables» para «progresar», pero la reseña señala algunos pequeños problemas técnicos que molestaron al escritor. El encaje nunca quiere sujetarse donde el escritor quiere que se sujete. Reiniciar un vestido no le permite deshacer toda la tela comprada, lo que significó que al escritor se le acabó rápidamente el dinero en una primera comisión que no se pudo solucionar porque se había comprado el material incorrecto.
El afecto del escritor por Dressmaker no está bloqueado por sus defectos; es el acto de la confección lo que los atrae de vuelta. Dejan su pluma tres o cuatro veces durante la escritura de este artículo para regresar al juego y confeccionar otro vestido.
Lo que destaca
Lo que atrae al escritor de vuelta a Dressmaker es la profundidad del cuidado y detalle vertido en él. Los corpiños con sus elevadas volantes escotadas, las faldas recogidas en completos vestidos de gala, las mangas con forma de mariposas — cada uno de estos elementos lleva consigo una identidad material distinta. Seda ciruela, algodón verde pradera, encaje ébano, lana color crema — el escritor disfruta imaginando cómo se sentiría cada tejido contra la piel y cómo se movería con el cuerpo.
Se le da a los jugadores un suministro interminable de piezas para ensamblar, y dado que nada es permanente, el fracaso nunca arruina el disfrute. Los errores pueden deshacerse en cualquier momento, y el material puede volver a la papelera. El descosedor deshace las puntadas, mientras que las guías de la máquina de coser mantienen el vestido unido.
| Característica | Dressmaker |
|---|---|
| Actividad principal | Confección para clientes |
| Progresión | Comisiones, desbloqueando nuevos tejidos y estilos |
| Sistema de deshacer | Gracia infinita, el tejido se fusiona de nuevo con los rollos |
| Gestión de telas ( | Limitado por fondos, puede reutilizarse ( |
El Veredicto (
La calidez de la reseña proviene de un deleite genuino en el propio proceso de confección, no solo en la historia o el arte. El entusiasmo del escritor lleva todo el artículo. Los fallos técnicos son reales, pero no rompen el hechizo. Dressmaker es un juego para personas que pasan la mayor parte de su tiempo en creadores de personajes de ropa, y cumple esa promesa con cuidado y profundidad. (
Este creador ha producido algunas monstruosidades con encaje gótico y muchos lindos vestidos de estilo campesino. Cada vez que completan otra comisión y desbloquean más contenido, se siguen asombrando del nivel de detalle y la dedicación artesanal que muestra este juego. (
Hechos clave: (
- El juego se titula Dressmaker (
- Las comisiones incluyen atuendos de luto, vestidos de novia, uniformes deportivos y disfraces para mascotas (
- Los rollos de tela están limitados por fondos (
- El sistema imposible permite devolver las piezas a la papelera (
- El descosedor elimina las puntadas (
- Nuevas telas y estilos se desbloquean a medida que avanza
El juego Dressmaker pide a los jugadores que midan, dibujen, corten y cosan su propia ropa, recompensando cada minuto de atención dedicado al creador de personajes. Para aquellos que pasan horas allí, ofrece una experiencia indie de ensueño donde la alegría de la creación supera con creces cualquier pequeña imperfección.
Fuente: “Dressmaker Is The Dream Indie For People (Me) Who Spend Hours On Outfits In The Character Creator,” Kotaku.
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