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Un Dungeon Master me hizo jugar a un Doppelgänger que se disfrazaba de mi propio personaje, y fue horrible. )

Una historia de terremotos, traición y un rifle de elefante: Fraser Brown de PC Gamer comparte sus momentos más extraños en juegos de rol de mesa.

Por mitch·5 min de lectura
A group gathered around a table lit by candlelight, rolling dice amid shadows.

El editor en línea del Reino Unido de PC Gamer, Fraser Brown, tiene una confesión: su cerebro está lleno de anécdotas tontas de juegos de rol de mesa. En una nueva columna, abre el archivo sobre algunos de los momentos más extraños que ha experimentado alrededor de una mesa de juego, incluyendo un verdadero terremoto que interrumpió una sesión, una traición que terminó con él comiéndose la cara de un compañero de juego, y una campaña de Call of Cthulhu donde mató a un jugador a tiros con un rifle de elefante.

La columna de Brown, titulada «What’s the weirdest thing that happened to you in a tabletop RPG?», pide a los lectores que compartan sus propias historias extrañas. Sus propias historias van desde lo ligeramente surrealista hasta lo genuinamente horroroso, y ofrecen una ventana a por qué los juegos de rol de mesa siguen siendo una de las formas más duraderas de entretenimiento social.

El Terremoto en Nueva Zelanda

La historia comienza con una sesión remota organizada por un amigo de Nueva Zelanda. Brown y sus compañeros estaban explorando un entorno casero: una ciudad ficticia de África Occidental con toques steampunk. La sesión transcurría normalmente hasta que Brown notó algo extraño en la pantalla de su amigo.

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La pantalla de su amigo comenzó a temblar. Entonces los objetos comenzaron a caerse del estante. Luego el compañero del amigo bajó corriendo las escaleras presa del pánico. Era un terremoto.

«Tomamos un pequeño descanso para dejar que la naturaleza terminara de enojarse y luego volvimos al juego», relata Brown. El terremoto fue menor, pero añadió una capa de imprevisibilidad genuina a una noche que ya estaba llena de caos ficticio.

Traición en Mothership

La segunda historia de Brown involucra un juego de Mothership, organizado por Robin Valentine, quien solía trabajar como editor senior en PC Gamer. En esta sesión, Brown fue infectado con un virus alienígena, y la infección se manifestó a través de escalofriantes mensajes directos enviados directamente a él.

«La traición» es una historia de paranoia y escalada. Brown intentó regresar a la nave espacial, solo para ser baleado en la pierna por un antiguo colega. Su cabeza se salió volando y creció tentáculos. Entonces se comió la cara del tirador.

«Por favor, no se lo digas a Recursos Humanos».

La historia es absurda, pero captura algo esencial sobre el juego de rol de mesa: la disposición compartida a sumergirse en lo ridículo.

El Taxista Que Solo Podía Repetir Palabras

La tercera historia de Brown proviene de una campaña de Call of Cthulhu, donde enloqueció después de presenciar un fantasma. El fantasma era muy espeluznante, según Brown. Su reacción fue disparar a otro jugador con un rifle de elefante, desintegrándolo efectivamente.

Entonces huyó de la escena en un taxi. Desafortunadamente, había desarrollado ecolalia, un trastorno del habla donde una persona repite la última palabra o frase dicha a ellos. Solo podía repetir lo que decía el taxista.

«Siento más simpatía por el taxista que por el tipo al que disparé», admite Brown.

Historias Demasiado Sordidas para Compartir

Brown dice que tiene otras historias que le encantaría compartir, pero no son para consumo público. La columna es un llamado a las armas para la comunidad de juegos de mesa más amplia: compartan sus propios momentos extraños.

Él quiere discusiones tontas, malos DJ y extraños anécdotas. La invitación está abierta a cualquiera que juegue TTRPGs, ya sea en persona o de forma remota.

Por Qué los Juegos de Mesa Superan a los Videojuegos

Brown argumenta a favor del poder único del juego de roles de mesa. Los CRPG como Disco Elysium, Baldur’s Gate 3 y Esoteric Ebb se ponen raros, pero ningún videojuego puede compararse verdaderamente con las rarezas que una buena sesión de juego de mesa puede escupir.

Lanza un montón de humanos de carne y hueso alrededor de una mesa, y hay una buena posibilidad de que ocurra el caos. Ese caos es el punto.

La Respuesta del Lector

La columna invita a los lectores a enviar sus propias historias. Las propias historias de Brown son un punto de partida, pero la solicitud es que los lectores contribuyan con sus propias experiencias.

Las historias que cuenta Brown son divertidas, inquietantes y ocasionalmente incómodas. También resaltan la alegría de jugar con amigos que están dispuestos a comprometerse por completo con un juego.

Lo que esto dice sobre los juegos de mesa.

La columna de Brown es un recordatorio de que el juego de rol de mesa no es solo un juego. Es un ritual social que une a las personas en torno a una ficción compartida. Lo raro es parte del atractivo.

La historia del terremoto muestra cómo la realidad puede irrumpir en la fantasía de una manera que los videojuegos no pueden replicar. Brown está pidiendo a los lectores que compartan sus propios momentos de caos, sus propias historias de terribles Maestros de Juego, y sus propias discusiones tontas.

Las propias historias de Brown son un regalo para la comunidad de juegos de mesa. Son absurdas, memorables y ligeramente aterradoras.

Fuente: “¿Cuál es lo más raro que te ha pasado en un RPG de mesa?”, PC Gamer.

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