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La verdad detrás del ‘mayor acuerdo petrolero de la historia mundial’ de Donald Trump. )

Una historia de petróleo, órdenes de arresto y un hombre llamado Betancourt — la verdad detrás del 'mayor acuerdo petrolero en la historia mundial' de Trump.

Por mitch·8 min de lectura
An oil derrick looms against a dark sky, a symbol of a vast and troubled enterprise.

Donald Trump declaró que un acuerdo con Venezuela sería «el acuerdo petrolero más grande en la historia mundial» después de que fuerzas estadounidenses tomaran al presidente venezolano Nicolás Maduro en enero. En agosto, anunció que la oficina de capital estratégico del Pentágono (OSC, por sus siglas en inglés) poseería un tercio de la segunda empresa petrolera privada más grande de Venezuela, North American Blue Energy Partners (Nabep). El acuerdo desde entonces ha suscitado preguntas de expertos, críticos y personas que conocen al hombre en el centro de todo esto.

Alejandro Betancourt López, de 46 años, controla Nabep y podría convertirse en socio del gobierno estadounidense a través del acuerdo. Realizó sus estudios en Massachusetts y mantiene residencias en España, el Reino Unido y la ciudad de Nueva York. También dirige una empresa de gafas de sol. En algún momento contrató a Rudy Giuliani como su abogado, y ha sido involucrado en varias investigaciones internacionales vinculadas a acusaciones de corrupción en Venezuela.

Tres personas familiarizadas con él dicen que Betancourt fue introducido en el acuerdo a través de un asociado privado de Marco Rubio. Funcionarios del gobierno venezolano alguna vez emplearon investigadores y hackers para investigar el origen del dinero de Betancourt. Betancourt nunca ha enfrentado cargos ni ha sido declarado culpable de ningún delito.

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Propiedad, Garantías y la Ley de Producción de Defensa

El anuncio inicial de Trump decía: «Estados Unidos de América acaba de llegar a un acuerdo con el país de Venezuela». Ese planteamiento generó una reacción inmediata. Dos personas familiarizadas con el proceso dicen que Trump comenzó a buscar una forma de garantizar que Estados Unidos tuviera «interés en el juego» — propiedad financiera que tranquilizaría a los inversores.

Se dice que el consejo de Nabep, registrado en Barbados, es mayoritariamente de ciudadanos estadounidenses, según la administración. El Pentágono ha recurrido a la Ley de Producción de Defensa de la década de 1950 para tratarlo como una especie de enorme fondo de inversión. La OSC está bajo la dirección del subsecretario de Defensa Stephen Feinberg, un multimillonario con mucho poder que se rodea de exempleados de Cerberus. Feinberg colocó a un exempleado de Cerberus, David Lorch, a la cabeza de la OSC.

La ley que rige el desarrollo petrolero en Venezuela permite contratos de hasta 25 años, no acuerdos de 100 años. La ley estadounidense no autoriza a la OSC a mantener acciones en empresas, según expertos. Y el diseño del acuerdo no logrará entregar dinero nuevo a la industria petrolera de Venezuela, según expertos.

La Casa Blanca y el Departamento de Defensa insisten en que Estados Unidos posee el 35% de la propiedad de Nabep, pero el Pentágono informó a los legisladores en el comité de servicios armados del Congreso que posee meros “derechos de adquisición” allí —derechos para adquirir acciones en lugar de las acciones mismas. El Departamento de Estado asegurará un derecho a comprar el 20% de todo el petróleo que Nabep extrae a costo, lo que equivale a menos que el precio de mercado.

Reclamaciones petroleras que no suman

El petróleo venezolano no ayudará a rellenar pronto la reserva estratégica de petróleo de Estados Unidos, contrariamente a las afirmaciones de Trump. El CEO de Exxon, Darren Woods, dijo menos de un mes después del ataque en enero que Venezuela era «no investible» debido a los marcos legales y comerciales.

El Departamento de Estado está firme en su posición, diciendo que «Este es un acuerdo privado con una empresa privada. No es un acuerdo con el gobierno interino de Venezuela y no se incluyó un proceso político en las negociaciones».

El propio portavoz del Pentágono ha dicho que el acuerdo asegura «el control mayoritario estadounidense de más de 65 mil millones de barriles de reservas petroleras probadas en Venezuela a costo cero para los contribuyentes». Si realmente lo hace depende de cómo se lean los derechos de adquisición, un tema que los expertos discuten.

Paso Detalle
Enero Las fuerzas estadounidenses toman a Maduro
Agosto Trump anuncia que la OSC posee un tercio de Nabep
Más adelante El Pentágono informa a los legisladores que tiene órdenes de trámite, no acciones
Expertos Cuestionan la autoridad de la OSC y la estructura del acuerdo

¿Quién es Alejandro Betancourt?

Los términos del acuerdo son complejos, y lo es también el trasfondo de Betancourt. Estudió en Massachusetts, tiene casas en España, el Reino Unido y Nueva York, y posee una empresa de gafas de sol. Sus conexiones con Giuliani han llamado la atención, aunque nunca ha enfrentado cargos.

Tres personas que lo conocen dicen que Betancourt fue introducido en el acuerdo a través de un asociado privado de Marco Rubio. Funcionarios gubernamentales en Venezuela una vez contrataron investigadores y hackers para examinar el origen de su dinero. Nunca ha sido acusado o condenado por ningún delito.

La elección de su papel en el acuerdo ha suscitado preguntas sobre cómo el gobierno estadounidense seleccionó a su socio.

El Argumento de los Críticos

La legislación petrolera venezolana permite acuerdos que no exceden los 25 años, no 100 años. La OSC no tiene autoridad bajo la ley estadounidense para mantener acciones de la empresa. En consecuencia, el acuerdo no entregará nuevos fondos a la industria petrolera de Venezuela.

Esta administración está operando de una manera diferente a cualquier administración anterior. El Pentágono ahora lo hace bajo la Ley de Producción de Defensa de la década de 1950.

El argumento de la administración para el acuerdo es débil. El Departamento de Estado sostiene que se trata de un acuerdo privado entre dos partes privadas, no un pacto con el gobierno interino de Venezuela. El Pentágono sostiene que Estados Unidos asegura la propiedad mayoritaria de las reservas probadas sin costar nada a los contribuyentes.

Lo que sabemos )

Trump anunció un acuerdo. Expertos cuestionan la ley, la autoridad y la economía detrás de él. Betancourt nunca ha sido acusado ni condenado por ningún delito. )

Según la administración, el acuerdo es tanto legal como privado, y sirve al interés nacional. Los críticos señalan que la OSC carece de autoridad para mantener acciones, que la ley venezolana no permite un contrato de 100 años, y que la configuración no tiene precedente, en opinión del ex diplomático estadounidense John Feeley. )

Los riesgos son significativos. Ninguna administración anterior ha tenido títulos en una empresa petrolera venezolana, pero Estados Unidos sí lo hace ahora. )

La verdad detrás del «mayor acuerdo petrolero en la historia mundial» de Donald Trump es que se trata de un acuerdo cuyos detalles siguen cambiando. Los títulos no son acciones. La OSC podría no estar autorizada. La ley podría no permitirlo. Y el hombre que posee la empresa nunca ha sido acusado ni condenado por ningún delito. )

El argumento de la administración es que este acuerdo implica un acuerdo privado entre dos partes privadas. No se sostiene como una distinción significativa cuando el Pentágono posee títulos y Estados Unidos obtiene una participación mayoritaria. )

El procesamiento del acuerdo continúa, con los títulos todavía en discusión, y las preguntas sin respuestas. )

La postura del periódico )

El periódico apoya a las personas que cuestionan el acuerdo y se opone a que la oficina de capital estratégico del Pentágono adquiera un tercio de Nabep a través de su oficina de capital estratégico. El acuerdo se basa en títulos, no en acciones, y el propio Pentágono le dijo a los legisladores que solo posee títulos. La administración insiste en que el acuerdo es legal y privado, pero los expertos dicen que la OSC no tiene autoridad para mantener acciones de la empresa bajo la ley estadounidense, y la ley venezolana permite contratos de hasta 25 años, no 100. El periódico apoya un gobierno más pequeño y se opone a oficinas que acumulan poder más allá de sus límites legales, independientemente de quién los posea. )

El periódico respalda decisiones que se han reorientado hacia los ciudadanos y lejos de Washington. Se opone a que las agencias escriban su propia autoridad y a las imposiciones en la vida privada. Una oficina gubernamental que mantiene una tercera participación en una empresa petrolera extranjera a través de warrants, mientras niega que posea acciones, cruza la línea. El periódico quiere que se respondan las preguntas antes de que el acuerdo avance.

La redacción de los warrants importa. El Pentágono informó a los legisladores que posee warrants, no acciones, pero la administración insiste en que posee una participación de control. La OSC no tiene autoridad para mantener acciones de la empresa según la ley estadounidense, y la ley venezolana limita los contratos a 25 años. El acuerdo también plantea preguntas sobre cómo el gobierno estadounidense eligió a su socio, dado el vínculo de Betancourt con un asociado privado de Marco Rubio. El periódico seguirá observando este acuerdo de cerca.

Material fuente: “La verdad detrás del ‘mayor acuerdo petrolero en la historia mundial’ de Donald Trump”, The Guardian.

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