«Scouts Guide to the Zombie Apocalypse» es una película que pretende ser una parodia astuta y posmoderna del género que está satirizando. Tiene una premisa que podría haber funcionado: tres exploradores y una camarera de bar luchando contra zombis, con la capacitación de los exploradores resultando realmente útil. En cambio, se conforma con un guion perezoso y derivado que se apoya en el humor escatológico y un puñado de chistes decentes para sostener un tiempo de ejecución que no justifica su duración.
La película sigue a Ben, Carter y Augie, tres estudiantes de segundo año de la escuela secundaria que están tratando de reclutar nuevos miembros para su tropa de exploradores. Su líder, Rogers, es interpretado por David Koechner, y el trío tiene sentimientos encontrados sobre todo el asunto. Ben y Carter se están alejando de la exploración, mientras que Augie es el leal. Cuando un brote de zombis golpea su pequeño pueblo, se encuentran como los únicos con las habilidades para luchar.
Trailer, vía Paramount Pictures International.
El Planteamiento y Sus Problemas
El planteamiento es simple. Un conserje que trabaja en un laboratorio desconecta un monitor de vida conectado a un hombre, y en su intento de revivirlo, sus manos rasgan la carne mientras el hombre se despierta y lo ataca. El conserje zombificado luego ataca al científico en el pasillo. Es aquí donde la película intenta ser astuta, sugiriendo que los zombis no son solo criaturas sin mente sino posiblemente el resultado de algún experimento científico que salió mal.
El problema es que la película nunca se compromete con esta idea. Es una premisa que podría haber llevado a algo interesante: un brote de zombis causado por error humano, con peso moral detrás del horror. En cambio, la película lo trata como un chiste, una forma de justificar por qué los exploradores saben atar nudos y encender fuegos.
Los tres exploradores son los personajes principales de la película. Tye Sheridan interpreta a Ben, el líder del grupo, y es quien tiene un flechazo con la hermana de Carter, Kendall, interpretada por Halston Sage. Logan Miller interpreta a Carter, y Joey Morgan interpreta a Augie. La química entre los tres es ocasionalmente aguda, pero la escritura a su alrededor es a menudo débil.
El Problema del «Cambio de Baile»
La película pasa sus primeras escenas construyendo una sensación de normalidad, para luego cambiar bruscamente a un apocalipsis zombi. Este cambio de trampa es un movimiento clásico en las comedias de terror, pero rara vez funciona cuando las apuestas son tan delgadas. Se le pide al público que se preocupe por la búsqueda de nuevos miembros de los scouts, luego el mundo termina y las apuestas cambian por completo.
Lo que debería haber sido una historia tensa y centrada en los personajes sobre la supervivencia se convierte en una serie de chistes sobre scouts siendo scouts. El chiste central de la película —que los Boy Scouts están mejor preparados para el apocalipsis que nadie más— es bueno. Pero la ejecución es desigual. Los scouts atan nudos y usan su entrenamiento para sobrevivir, lo cual es divertido por una escena o dos. Al final de la película, se siente como una muleta, una forma de evitar hacer el trabajo real de hacer que los zombis sean aterradores.
La película también presenta a Denise, una camarera de cócteles que trabaja en un club de caballeros. Es interpretada por Sarah Dumont, y ella se convierte en una aliada clave para los scouts. Sus escenas son algunas de las mejores de la película, sobre todo porque el guion le da algo que hacer más allá de ser el interés amoroso de Ben. Ella es inteligente, capaz y divertida, y la película habría sido más fuerte si hubiera confiado más en ella.
Los Zombis y los Sustos
Los zombis mismos son un plato estándar. Se arrastran, gimen y atacan en grupos. No hay nada particularmente inventivo sobre ellos, y la película no intenta hacerlos aterradores de ninguna manera significativa. Los sustos son pocos y dispersos, y cuando llegan, son socavados por un chiste o una caída.
Hay un momento en el que Rogers es atacado por el ciervo y el científico zombificado. Es un susto decente, pero es rápido y la película sigue adelante sin dejar que la tensión respire. El ciervo, al que Ben golpea accidentalmente al principio de la película, regresa como un zombi, y es la primera amenaza real que enfrentan los scouts. La película podría haber usado esto como un punto de partida para una secuencia que mostrara cómo los scouts usan sus habilidades para sobrevivir. En cambio, es un rápido latido en un período más largo de exposición.
El momento más impactante de la película llega cuando el conserje desgarrra la carne del hombre al que está tratando de reanimar. Es una imagen gráfica, y está destinada a ser impactante. Pero la película no se detiene en ella. Es un plano rápido, y luego la escena continúa. El problema no es la imagen en sí, sino el hecho de que la película parece no saber qué hacer con ella. ¿Es esta una película de terror? ¿Una comedia? ¿Una sátira?
La Duración y el Ritmo
Con 93 minutos, «Scouts Guide to the Zombie Apocalypse» es una película de ritmo moderado. No desperdicia demasiado tiempo en la presentación, pero tampoco tiene suficiente tiempo para desarrollar sus ideas por completo. La sección del medio arrastra, y la película se basa en sus protagonistas para mantener al público enganchado. Tye Sheridan lleva la película con una actuación que es sincera y agradable, incluso cuando el guion lo defrauda. Es la razón por la que la película funciona en absoluto.
Los otros actores no lo hacen tan bien. Logan Miller y Joey Morgan son competentes, pero son eclipsados por los nombres más importantes que los rodean. Halston Sage está bien como Kendall, pero su papel es limitado. David Koechner obtiene el mejor material como Rogers, un jefe de escotas que está genuinamente comprometido con su misión. Su muerte es un buen momento, y le da a la película un breve aumento de energía.
«Siempre lleven protección.»
Ese es el lema de la película, y resume todo lo que está mal en la película. El lema es inteligente, pero la película no cumple su promesa. La protección es un tema que podría haber recorrido toda la historia: la preparación de los escotas, sus herramientas, sus habilidades. En cambio, es un eslogan que la película olvida tan pronto como se dice.
El Elenco y la Química
El elenco es el mayor activo de la película. Tye Sheridan es una estrella en ascenso, y su interpretación como Ben es lo más destacado de la película. Aporta calidez e inteligencia al papel, y vende la transformación del personaje de escota renuente a héroe renuente. Su química con Sarah Dumont como Denise es genuina, y es uno de los pocos momentos en la película donde las relaciones se sienten reales.
Logan Miller y Joey Morgan completan el trío. Son actores jóvenes competentes, pero carecen de la misma presencia que Sheridan. Sus escenas juntos a menudo son las más débiles de la película, con el guion luchando por encontrar cosas para que hagan. La película podría haber utilizado su amistad como base para la historia, pero nunca llega a lograrlo.
David Koechner interpreta al Scout Leader Rogers con una dedicación que es fácil de admirar. Es un hombre que cree en el código scout, y la película respeta esa creencia incluso mientras se burla de la idea. Su muerte es un punto de inflexión para los scouts, y le da a la película un breve momento de seriedad. Es una pena que la película no lo desarrolle.
Halston Sage es una actriz joven talentosa, y aporta una cualidad fundamentada a Kendall. Es una chica normal atrapada en una situación anormal, y la película podría haberla utilizado más. Sus escenas con Tye Sheridan son algunas de las mejores de la película, pero son demasiado pocas.
Blake Anderson interpreta a Ron el conserje, y su actuación es la más comprometida de la película. Es un hombre que solo está tratando de hacer su trabajo, y la película encuentra una forma de hacerlo simpático incluso mientras se convierte en un zombi. Es un papel pequeño, pero es memorable.
Cloris Leachman interpreta a Miss Fielder, y aporta su habitual intensidad al papel. Es una mujer que ha estado por el mundo, y la película encuentra una forma de hacerla una superviviente. Es un papel pequeño, pero es eficaz.
El último tramo y el veredicto
El último tramo de «Scouts Guide to the Zombie Apocalypse» es un desastre. La película intenta cerrar sus cabos sueltos, pero no tiene suficiente tiempo para hacerle justicia a ninguno de ellos. El clímax es una serie de escenas secuencias, y se ejecutan competentemente, pero carecen del peso emocional que las haría destacar. La película termina con una resolución que es más un encogimiento de hombros que una conclusión.
| Elemento | Fortalezas | Debilidades |
|---|---|---|
| Tye Sheridan | Actuación sincera y agradable | Limitada por el guion ( |
| Sarah Dumont ( | Fuerte química con Sheridan ( | Poco utilizada ( |
| Logan Miller / Joey Morgan ( | Apoyo competente ( | Olvidada por el guion ( |
| David Koechner ( | Actuación comprometida ( | Tiempo limitado en pantalla ( |
| Halston Sage ( | Presencia fundamentada ( | Pocas escenas ) |
| Blake Anderson ) | Actuación comprometida ) | Pequeño papel ) |
El mayor problema de la película es su guion. Está lleno de ideas que nunca se desarrollan. El entrenamiento de los exploradores podría haber sido la columna vertebral de la historia, con cada habilidad puesta a prueba de una manera significativa. El brote zombi podría haber sido el motor de la trama, impulsando a los personajes a tomar decisiones difíciles. En cambio, la película divide su atención entre los dos, y ninguno recibe el enfoque que merece.
El tono de la película es inconsistente. Es una comedia, pero también es una película de terror, y nunca parece decidir cuál es. El humor escatológico está presente, pero no siempre está justificado. Los sustos son pocos, y la película no construye tensión. El resultado es una película que no es lo suficientemente divertida para ser una comedia ni lo suficientemente aterradora para ser una película de terror.
El veredicto )
«Scouts Guide to the Zombie Apocalypse» es una película defectuosa con algunos buenos momentos. Tiene un elenco sólido, una premisa prometedora y un director con un historial de trabajos más inteligentes. Pero el guion es el problema. Es derivativo, poco enfocado y no confía en sus propias ideas. La película es una oportunidad desperdiciada, una oportunidad para hacer algo nuevo con el género zombi que desperdicia.
La calificación de la película es 3.2 sobre 10. Ese es mi criterio. No es una película terrible, pero tampoco es una buena película. Es un esfuerzo mediocre que no logra vivir hasta su potencial. El público probablemente se irá recordando algunos chistes y una actuación sólida de Tye Sheridan, pero poco más.
El fracaso de la película es estructural. Es una película que no sabe lo que quiere ser, y esa confusión se refleja en cada fotograma. Los exploradores son un excelente punto de partida para una historia sobre la supervivencia, pero la película nunca les da la historia que merecen. Es una pena, porque la idea era buena. La ejecución no lo fue.
El eslogan de la película es una promesa que no cumple. Siempre lleva protección, en efecto. Pero la película no muestra cómo se ve esa protección. Muestra a los exploradores atando nudos y encendiendo fuegos, y luego sigue adelante. La protección está ahí, pero la película nunca profundiza en lo que significa.
El final de la película es un encogimiento de hombros. Es un momento de calma después del caos, y es un alivio. Pero también es una decepción. La película ha dedicado su duración a construir un clímax, y luego ofrece un gemido. Es una película que comienza con una explosión y termina con un susurro.
El legado de la película probablemente será menor. Será recordada como una nota al pie en la carrera de su director, una película que no llegó del todo a las alturas de su trabajo anterior. Se citará como un ejemplo de una película que tuvo una buena idea y la desperdició. Será olvidada rápidamente.
Los mejores momentos de la película son los que involucran a Tye Sheridan y Sarah Dumont. Sus escenas son las únicas veces que la película se siente viva. El resto es una laboriosa tarea a través de chistes que no funcionan y secuencias que no dan resultado. Es una película que se puede ver en cortos periodos de tiempo pero que agota en largos tramos.
Los peores momentos de la película son los que intenta ser ingeniosa. La película está llena de referencias y guiños al público, pero son baratos y obvios. La película está tratando de ser más inteligente de lo que es, y está fracasando. El resultado es una película que no es muy inteligente ni muy divertida.
El ritmo de la película es un problema. Es una película de ritmo moderado, pero se arrastra en el medio. La película está tratando de meter demasiado en su duración, y el resultado es una película que se siente apresurada. La película es una colección de escenas más que una historia coherente.
Los zombis de la película son un problema. No son aterradores ni interesantes. Son solo un dispositivo para que la película pase de una escena a otra. La película está utilizando a los zombis como un atajo para el horror, y no está funcionando. Los zombis son un síntoma de un problema mayor, pero no son la raíz de él.
El fracaso de la película es una lección. Es un recordatorio de que una buena idea no es suficiente. Una buena idea necesita un buen guion, y un buen guion necesita un buen director, y un buen director necesita una buena película. La película no tiene ninguna de esas cosas. Tiene una buena idea, y la desperdicia.
La calificación final de la película es de 3.2 sobre 10. Esa es mi evaluación. No es una película terrible, pero tampoco es una buena. Es un esfuerzo mediocre que no logra alcanzar su potencial. El público probablemente se irá recordando algunos chistes y una sólida actuación de Tye Sheridan, pero poco más.
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