El partido del martes en Hampden Park vio la apertura de una nueva era para Escocia con una tarjeta roja, un gol concedido en cuestión de minutos y tres más contra un equipo que rara vez pierde. El marcador final fue una derrota de 4-0 contra Suiza, con el golpe más duro recayendo sobre Jack Hendry, cuyo imprudente juego le costó a su equipo un hombre y el partido.
Tarjeta Roja de Hendry
Las cosas se torcieron desde el principio de la noche. Hendry recibió su tarjeta roja en los primeros minutos, un terrible momento que agotó toda la energía de la noche. Escocia ya se enfrentaba a un rival difícil, pero la expulsión convirtió todo el partido en una tarea casi imposible.
Cuando el primer gol cruzó la línea, Murat Yakin se giró para mirar su área técnica, una media sonrisa extendiéndose por su rostro. El trabajo estaba terminado. El partido se concluyó esencialmente en los primeros 11 minutos.
Gol Temprano de Ndoye
La multitud se agitó brevemente cuando Dan Ndoye envió el balón al fondo de la red temprano. Sin embargo, esos destellos de emoción se desvanecieron rápidamente. A su paso, Escocia presionó con fuerza, trabajando como derviches para luchar y raspar, aunque el resultado se sintió inevitable desde ese punto.
Oli McBurnie luchó duro durante todo el partido, que John McGinn describió como una «tarea ingrata.» El juego produjo varios breves períodos en los que la multitud se agitó con energía, aunque no estaba claro si el sentimiento era genuina esperanza o simple delirio.
Los desahuciados de Pocognoli intentaron mantenerse en el juego, pero Suiza manejó con soltura el entusiasmo de Escocia y esperó para asestar los golpes definitivos, que llegaron más tarde. Un segundo gol no los halagó. Tampoco un tercero.
El Costo del Error
Lo que es verdaderamente frustrante es que tal vez todo hubiera salido igual incluso si la roja nunca hubiera ocurrido. Nunca se nos dio la oportunidad de probar si eso era cierto.
Kieron Bowie fue retirado después de la roja, una víctima inocente de un terrible error. Su noche terminó demasiado pronto, y Escocia se quedó sin suficientes jugadores para el resto del partido.
Angus Gunn podría haberlo hecho mejor con el esfuerzo de Ricardo Rodriguez. El balón voló por el lado de la pared del portero, y no pudo evitarlo. Un comienzo de pesadilla.
¿Qué sigue?
El sábado se escribe el siguiente capítulo en Skopje. Macedonia del Norte no es el mismo equipo que empató 3-0 con Suiza el fin de semana pasado. También están por debajo del nivel de Eslovenia, tras perder 2-0 contra ellos el martes.
Escocia no ha ganado ninguno de sus últimos 10 partidos, durante los cuales solo ha logrado dos goles mientras concedió cuatro contra Turquía, cuatro contra Dinamarca y siete contra Gales. Este encuentro ofrece una oportunidad para que termine la sequía de goles y para que la racha de partidos sin ganar llegue a un abrupto final.
El libro describió el primer partido en casa de Pocognoli como una historia de terror, y así fue.
Dudas sobre la alineación
La alineación y las opciones de formación elegidas por Pocognoli serán objeto de mucho debate, dado que los 90 minutos contra Suiza revelaron casi nada sobre cómo planea jugar realmente.
Stephen Welsh lo hizo bien después de reemplazar al jugador que fue expulsado, mientras que Luis Binks defendió de forma sólida en su primera aparición. Ambos merecen puntos extra por sus actuaciones en una noche en la que poco más destacó.
El robo de su noche significa que Bowie seguramente recibirá una oportunidad adecuada en Skopje. La pareja de McBurnie y Bowie merece la oportunidad de demostrar su valor después de haber sido interrumpida tan prematuramente en Hampden.
El largo camino de vuelta
El equipo necesita más goles, más velocidad y más imprevisibilidad. El entrenador podría ver este período como una oportunidad para integrar a Ben Gannon-Doak, un jugador con verdadera garra que requerirá algo de trabajo, pero un operador rápido cuyos talentos bien valdrían la pena la molestia de averiguar cómo usarlo.
No marcar contra Eslovenia fue frustrante; no marcar contra Suiza fue más comprensible dada la situación; pero no marcar y aun así ganar en Skopje sería un terrible resultado.
Parece que ha pasado mucho tiempo desde el taco de Scott McTominay, el golazo de Kieran Tierney y el disparo desde el otro extremo del mundo por Kenny McLean. Ahora solo deseas una horrible desviación, un gol propio loco, uno que rebote en el trasero de McGinn o en la parte posterior de la cabeza de McBurnie. Cualquier cosa por un gol y una victoria. Cualquier cosa.
Hechos Clave
| Equipo | Historial contra Escocia |
|---|---|
| Suiza | Ganó 4-0 |
| Macedonia del Norte | Invictos en 10 partidos |
| Eslovenia | Venció a Macedonia 2-0 |
La misión en Skopje es clara: Escocia debe terminar su racha sin anotar y detener su serie de derrotas. El volumen ya se ha convertido en una historia pesadillesca una vez. El siguiente capítulo no debe repetir el mismo destino.
El tema en cuestión es si esas mismas fallas antiguas pueden finalmente ser abandonadas.
Fuente: “Nuevo entrenador, nuevos jugadores, pero las mismas fallas antiguas obstaculizan a Escocia”, la BBC.
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