Seis películas de vampiros existen en la historia del cine que nadie quiere que se vuelvan a tocar. La lista de Collider de seis películas de vampiros que nadie quiere que se hagan de nuevo las clasifica según lo imposible que sería mejorarlas. La lista argumenta que cada título está tan ligado a su momento, su creador o su elenco que una repetición simplemente se sentiría mal. Aquí está el motivo por el que el periódico cree que estas seis películas es mejor dejarlas solas.
Black Sunday: Black Sunday, el Mundo de las Sombras de Bava
Black Sunday, el primer título de terror gótico italiano de Mario Bava de 1960, es la primera entrada en la lista. La película cuenta la historia de una bruja y princesa llamada Asa Vajda (Barbara Steele) que coloca una maldición de sangre sobre la familia de su hermano después de ser condenada por brujería. Dos siglos después, ella se levanta de su cripta cuando se derrama sangre sobre ella, intentando tomar el control del cuerpo de su descendiente, Katia Vajda, también interpretada por Steele.
Bava filmó la película en blanco y negro, diseñando los escenarios y la iluminación él mismo. El resultado, según la lista, fue un «mundo de sombras onírico y espeluznante que una historia de color nunca podría lograr». Los góticos criptas y los árboles esqueléticos crean una textura inquietante que una repetición perdería. La película de Bava lanzó a Steele a la fama y ayudó a establecer el horror moderno y el género giallo. La lista argumenta que una repetición disminuiría esos puntos.
Blacula: La Trágica Figura de Marshall
Blacula (1972) es una película de terror blaxploitation dirigida por William Crain. Sigue al príncipe africano Mamuwalde (William Marshall) del siglo XVIII, que visita a Conde Dracula (Charles Macaulay) y pide ayuda para detener el comercio de esclavos. Dracula se niega, muerde a Mamuwalde y lo nombra «Blacula», sellándolo en un ataúd oculto hasta que se despierta en Los Ángeles en la década de 1970.
Marshall, según la lista, aportó un «barítono resonante» y «dignidad sin igual» al papel. Luchó para cambiar el guion original cómico en una película de terror seria y resonante. La lista argumenta que una repetición probablemente se vería como demasiado kitsch hoy en día, perdiendo el núcleo emocional de la original. Blacula influyó en una ola de otras películas de terror inspiradas en la cultura negra y protagonistas negros en el horror.
Near Dark: El Debut Solo de Bigelow
La película de Kathryn Bigelow de 1987, Near Dark, un neo-western oscuro, sigue a Caleb Colton (Adrian Pasdar), un joven granjero de Oklahoma, que es mordido por una vagabunda llamada Mae (Jenny Wright) y secuestrado por una brutal familia nómada de vampiros liderada por Jesse Hooker (Lance Henriksen). La película nunca menciona la palabra vampiro, mezclando la estética polvorienta y desteñida por el sol de un western americano con el horror moderno.
El debut directorial de Bigelow utilizó una banda sonora electrónica hipnótica y específica de Tangerine Dream y efectos prácticos de gore realistas. La lista indica que un remake probablemente sería reemplazado por ruido digital genérico y CGI. Cualquier nueva versión, la lista insiste, debe rendir homenaje a la original.
Shadow of the Vampire: La Historia Detrás de las Cámaras
Shadow of the Vampire (2000) es una comedia de terror ficcionalizada sobre la realización de Nosferatu. El director E. Elias Merhige y el guionista Steven Katz siguen a W. Murnau (John Malkovich) mientras intenta hacer la mejor película de vampiros de todos los tiempos. Al negársele los derechos de Dracula, Murnau adapta la historia de todos modos bajo un nombre diferente.
Contrata a un misterioso y intenso actor llamado Max Schreck (Willem Dafoe), quien se entrega por completo al método de actuación. La verdad, según la película, es que Murnau ha hecho un pacto faustiano con Schreck, prometiéndole sangre fresca a cambio de completar la obra maestra, ya que Schreck es un vampiro real. La lista califica esta película como cuarta en su lista de seis películas de vampiros que nadie quiere adaptar.
Las Películas Que Demuestran el Punto
La lista presenta su caso con cuatro razones específicas por las cuales cada película resiste un remake:
- La fotografía en blanco y negro de Black Sunday y los escenarios diseñados por Bava no se pueden replicar en color.
- La trágica dignidad de Blacula en la interpretación de Marshall es irrepetible.
- Los efectos prácticos de Near Dark y la banda sonora de Tangerine Dream no se pueden igualar con CGI.
- El enfoque meta-ficcional de Shadow of the Vampire hacia Nosferatu es un golpe de suerte de una sola vez.
«Un remake disminuiría estos puntos integrales.»
Esa línea, de la argumentación de la lista sobre Black Sunday, resume todo el enfoque. Cada película se defiende en sus propios términos en lugar de compararla con nada más.
La lista no clasifica las películas entre sí tanto como explica por qué cada una es un callejón sin salida. Black Sunday se defiende como una pieza de época que no se puede recrear sin perder su intención. Blacula se defiende como un hito cultural que no funcionaría como una broma hoy en día. Near Dark se defiende como un triunfo estilístico que ningún cineasta moderno podría copiar. Y Shadow of the Vampire se defiende como una idea inteligente que solo funciona una vez.
Lo que la Lista Acierta
La lista es consistente en su lógica. Elige películas cuyo valor proviene de su especificidad —su aspecto, su elenco, su momento en la historia. Una recreación de cualquiera de estas películas tendría que elegir entre copiarlas de cerca y fracasar en ser nueva, o cambiarlas tanto que pierdan lo que las hizo dignas de preservación.
La afirmación central de la lista es que estas seis películas es mejor dejarlas solas. Esa es una postura razonable de adoptar, y la lista presenta su caso con ejemplos concretos en lugar de vagas generalidades. Es un argumento pequeño y enfocado que no pierde el tiempo.
La opinión del periódico es que la lista tiene éxito porque es específica sobre lo que está defendiendo. No dice «las películas de vampiros son sagradas» —dice que estas seis películas están ligadas a sus creadores, sus elencos y sus momentos históricos de maneras que una recreación no podría arreglar. Esa es una lectura justa de la evidencia.
Fuente: “6 Vampire Movies Nobody Wants a Remake Of,” Collider.
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