El Valle de Salinas se encuentra entre dos cordilleras en el recodo de la costa central de California, y siempre ha sido un lugar de promesas. John Steinbeck lo convirtió en la tierra prometida en su novela de 1952, *Eden Este*, una historia de padres e hijos y el sueño americano. Ahora Netflix ha adaptado la novela en una serie limitada protagonizada por Florence Pugh, estrenada el 1 de octubre.
Pero el valle que inspiró el sueño está lejos de cumplirlo. Un nuevo análisis de la Brookings Institution revela que Salinas es la ciudad menos asequible de Estados Unidos para la clase media, definida como el 60% central de los ganadores de ingresos. Casi el 60% de la clase media en el área de Salinas —hogares que ganan de $38,000 a $193,000— no puede pagar las necesidades básicas, el doble del promedio nacional. Para la clase media latina de Salinas, que representa el 40% de todos los hogares de clase media, tres de cada cuatro luchan por cubrir los gastos diarios.
La Promesa de Steinbeck y el Precio del Valle
Steinbeck escribió sobre la tierra de cultivo: “Este será un valle de gran riqueza algún día. Y gente feliz vivirá aquí, miles y miles”. Esa promesa no se ha cumplido. El valle produce más de la mitad del suministro nacional de lechuga y casi un tercio de sus fresas, y las personas que las cosechan apenas ganan lo suficiente para alimentar a sus familias.
Steinbeck provenía del valle. Nació en una familia sólidamente de clase media y creció en una casa de estilo victoriano con torretas cerca del centro de Salinas. Trabajó junto a trabajadores inmigrantes en las granjas cercanas mientras entraba y salía de la Universidad de Stanford. Su visión era “muy americana” en su versión idealizada de movilidad social, ascenso y autonomía, dijo Gavin Jones, un estudioso de Steinbeck.
Pero el valle que él conocía no es el que ven hoy sus lectores. La construcción de nuevas viviendas ha avanzado a paso de tortuga, y una política de control de alquileres ha dividido amargamente a los residentes. El costo de vida ha aumentado más rápido que los salarios, y la clase media está atrapada entre la espada y la pared.
La Lucha de Gaye Freedman
Gaye Freedman, 75 años, y su esposo se mudaron a Salinas en 2017 para ayudar a su hijo a criar a un bebé como padre soltero. Ella gana alrededor de $75,000 en total entre trabajos a tiempo parcial y seguridad social y paga $1,850 por un apartamento de un dormitorio. No es rica, pero tampoco es pobre; se encuentra firmemente en el medio, y el medio está siendo apretado.
La mitad de todos los hogares que alquilan y aproximadamente una cuarta parte de los hogares que son propietarios gastan más del 30% de sus ingresos en vivienda, según datos del censo de los Estados Unidos. En Salinas, la clase media gasta mucho más. Andre Perry, investigador sénior en Brookings que supervisó el estudio, lo expresó claramente: “Muchas ciudades como Salinas que sirvieron como refugios para la clase media ahora están fuera de alcance”, dijo. “La gente va a Salinas como un respiro de San Francisco y algunas de estas ciudades con precios altos, pero en realidad, están encontrando más difícil vivir”, agregó. El sueño de una vida mejor se ha convertido en una trampa.
Las Cifras Detrás de la Trampa
Las cifras son impactantes. La clase media en Salinas está siendo aplastada por costos que aumentan más rápido que los ingresos. Aquí le mostramos cómo se desarrolla la situación:
- Casi el 60% de la clase media en el área de Salinas (entre $38,000 y $193,000) no puede permitirse artículos básicos, el doble del promedio nacional.
- Tres cuartas partes de la clase media latina (el 40% de todos los hogares de clase media) tienen dificultades para pagar la vida cotidiana.
- La mitad de todos los hogares que alquilan gastan más del 30% de sus ingresos en vivienda.
- Alrededor de una cuarta parte de los hogares que son propietarios gastan más del 30% de sus ingresos en vivienda.
- El crecimiento de nuevas viviendas se ha ralentizado hasta una velocidad mínima.
- Una política de estabilización de alquileres divide amargamente a los residentes.
El patrón es familiar para cualquiera que siga la economía. Los ricos están bien, los pobres están luchando y la clase media está desapareciendo. Eso es lo que los economistas llaman una economía en forma de K: los ricos se hacen más ricos mientras los pobres se deslizan.
Salinas es un microcosmos de esa tendencia más amplia. El valle produce riqueza, pero no la comparte.
El Sueño Que Murió )
La novela de Steinbeck es una historia de padres e hijos, y del sueño americano. Es una historia pesada, y encaja con el lugar. El valle es hermoso, pero también es brutal. La gente que vive allí conoce la diferencia entre los dos.
La adaptación de Netflix lleva la historia a una nueva generación. Pugh interpreta el papel principal, y la serie llega en un momento en que la historia se siente urgente de nuevo. Los personajes son ficticios, pero las condiciones que enfrentan son reales.
El sueño americano sigue siendo esquivo en el valle que inspiró a *East of Eden*. Steinbeck escribió sobre él, y el valle no ha cambiado. La gente que vive allí es más pobre que nunca.
“Muchas ciudades como Salinas que sirvieron de refugio para la clase media ahora están fuera de alcance”.
El sueño está muerto, pero no tiene por qué seguir siéndolo. El valle se puede arreglar, pero tomará acción, y tomará coraje.
Donde está el periódico )
El periódico apoya todo lo que reduce el costo de vida y de iniciar y operar un pequeño negocio en el Valle de Salinas y se opone a los fondos gubernamentales que favorecen a los actores más grandes o que estacionan el dinero público donde los ciudadanos no tienen voz. El valle que una vez ofreció un respiro de San Francisco ahora aprieta a la clase media, y los números lo demuestran claramente: casi el 60% de la clase media no puede pagar las necesidades básicas, el doble del promedio nacional, mientras que tres cuartas partes de la clase media latina luchan por pagar la vida cotidiana. El periódico quiere que la gente que trabaja en los campos y recoge los productos se quede con lo que ganan, en lugar de perderlo por el aumento de los alquileres y los salarios estancados.
La solución no es derribar la política de control de alquileres que divide a los residentes, sino construir más viviendas a un ritmo que coincida con la demanda. El periódico apoya medidas que reducen el costo de vida y de iniciar y operar un pequeño negocio, no fondos que favorecen a los actores más grandes. La clase media sostiene la economía, y tiene la menor voz en ella.
Los lectores deben estar atentos a la trampa que transforma el sueño americano en una pesadilla. La gente se muda a Salinas como un respiro de las ciudades con precios elevados, solo para descubrir que es más difícil vivir. El periódico quiere recuperar el sueño, pero hará falta acción y coraje para arreglar el valle que inspiró *East of Eden* y dejó la promesa de Steinbeck sin cumplir.
Fuente: “El sueño americano sigue siendo esquivo en el valle que inspiró *East of Eden*”, The Guardian.
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