Zombieland transforma una idea simple — sobrevivientes contra zombis — en una máquina rápida y divertida. La película de 2009 combina el terror con el ingenio, y el resultado se sostiene como una de las entradas más inteligentes del género.
Trailer, por Sony Pictures Entertainment.
Columbus y sus Reglas
Columbus, interpretado por Jesse Eisenberg, es el centro moral de la película. Tiene reglas: siempre revisar el asiento trasero, no ser un héroe, y comer todos los Twinkies. Su lista de órdenes de supervivencia da estructura y comedia al filme. Las reglas son absurdas, pero también muestran cómo un hombre se las arregla con un mundo desmoronado.
Tallahassee y la Carrera de Autos
Tallahassee, interpretado por Woody Harrelson, es lo opuesto de Columbus. Es ruidoso, violento y obsesionado con vengarse del hombre que mató a su hijo. Su combinación funciona porque Harrelson interpreta el caos mientras Eisenberg interpreta el orden. Juntos forman el corazón del filme.
La carrera de autos por un centro comercial es el punto alto. Los zombis persiguen el auto por pasillos llenos de compradores, y la película nunca se detiene para explicar lo que sucede después. Simplemente avanza, y el ritmo sostiene la escena.
Wichita y Little Rock
Wichita, interpretada por Emma Stone, y su hermana Little Rock, interpretada por Abigail Breslin, llegan tarde en la película. Traen una nueva capa de dolor y humor. La inocencia de Little Rock, especialmente, se convierte en un chiste recurrente que cala bien.
Las cuatro estrellas comparten un vínculo construido sobre miedo y confianza. Esa confianza se pone a prueba cuando el pasado de Tallahassee regresa para acosarlo, obligando a la banda a separarse. El filme maneja esta separación sin perder su tacto ligero.
La Última Resistencia
La última resistencia en la Casa Blanca es el clímax. Los zombis invaden el césped, y los sobrevivientes pelean su camino a través. La escena es tensa, bien filmada, y merece la tensión que se acumula antes de ella.
La película termina con un tono de esperanza, aunque los zombis siguen ahí. Es una rara elección en un género que suele acabar en desesperación.
La Música y el Tonelaje
La banda sonora, liderada por “Thriller” de Michael Jackson, establece el tono desde el principio. La canción se reproduce sobre los créditos iniciales, y te dice exactamente qué tipo de película es esta: una película de terror que sabe que es una comedia.
El filme también usa la música para resaltar su acción. Una canción pop se reproduce durante un ataque de zombis, y la contradicción entre horror y melodía se convierte en un truco distintivo.
El Reparto y la Obra Maestra
El reparto es el motor del filme. Harrelson y Eisenberg se juegan bien el uno al otro, y Stone y Breslin añaden profundidad. Los zombis mismos son simples pero efectivos. No son astutos, pero son suficientemente aterradoros para mantener al público enganchado.
La dirección mantiene al filme en movimiento. Las escenas son breves, los planos son rápidos, y la edición corta entre personajes sin perder ritmo. El filme confía en su público para seguir el hilo, y esa confianza da sus frutos.
Un Orden de Escenas
| Escena | Ubicación |
|---|---|
| Créditos iniciales | Un vecindario suburbano |
| La llegada de Tallahassee | Una estación de servicio |
| Secuencia en el centro comercial | Un centro comercial |
| El final en la Casa Blanca | Washington D.C. |
El Veredicto
Zombieland gana su reputación. Es inteligente, graciosa y emocionante en iguales medidas. La película respeta al público al negarse a hablarle con desdén, y recompensa la atención con chistes que llegan tarde en la historia.
No es perfecta. Algunas escenas arrastran, y el final busca un tono feliz que se siente forzado. Pero esos momentos son pocos, y las fortalezas de la película sobrepasan por mucho sus debilidades.
Zombieland es una película sobre supervivencia, amistad y el poder de la música pop. Es un gran viaje, y lo sabe.
Puntuación: 8.9 de 10.
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